RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

jueves, 28 de febrero de 2013

JUEVES 28: HOY VA A SER QUE NO SALGO

Llegó la nieve y lo hizo con fuerza. Estuvo nevando toda la tarde hasta que acabó cuajando. No hacía viento, ni tampoco mucho frío, cero grados pelados; pero hay casi 10 centímetros de nieve en la calzada y el panorama no estaba para jugársela, así que hoy cojo el descanso de mañana y mañana me tocará entrenar, si el tiempo me deja, y si no casi también.


MIÉRCOLES 27: EL CAMINO Y EL VIENTO FRIO EN LA CARA

Duro entreno el de este martes. Salí sin ganas porque el viento soplaba con fuerza y la sensación térmica era de mucho más frío del que marcaban los termómetros, que tampoco es que el mercurio indicase una noche calurosa, 2 grados. La idea era hacer 75 minutos por los caminos y con el foquillo, y eso hice: tiré por el camino del Peral, y en los primeros 20 minutos lo pasé francamente mal, porque el viento frío soplaba con fuerza de cara. Desvié hacia el oeste y el viento me dejó tranquilo un poco, aunque daba de costado. Luego cogí otro camino hacia el sureste y en ese tramo la cosa fue mejor. El ritmo que buscaba era el de los 5´ el kilómetro, y me aproximaba al mismo. Después rodeé los cerros de la Aguzadera y regresé por la vía de servicio de la AIV y en ese momento el viento volvió a fastidiarme, y eso unido a la cuesta hizo que pasase unos minutillos bastante desagradables. Las manos las llevaba totalmente heladas y ya no entré en calor en todo el resto del camino. Finalmente 74 minutos y 14.600 metros.

Un entreno menos

martes, 26 de febrero de 2013

MARTES 26: NO ME LIBRO DEL INTERVAL

Al parque nuevamente; la idea era calentar algo más de 20 minutos y hacer cambios de ritmo de 700 metros fuertes y 300 suaves, durante seis repeticiones. Antes de comenzar con el Interval me encontré  con José María, un runner del Extenuación que sabe bien de que va eso de los retos maratonianos e incluso que ha dado el pasó al mundo del ultra fondo. Estuvimos charlando un rato pero el deber me llamaba y tuve que comenzar lo duro. Me encontré bien, sobre todo a partir de la segunda repetición, y me fueron saliendo los kilómetros por debajo de 4'30''. Tras las seis repeticiones proyectadas me fui a casa a un ritmo alegre. Al final hice 12 kilómetros y empleé algo menos de 56'.

Volví a encontrarme muy bien

LUNES 25: ALGO MÁS DE UNA HORA A RITMO

Otra noche más, y en esta ocasión tocaba rodar a un ritmo moderado. Fui hacia el norte por la vía de servicio de la AIV, luego giré al este y regresé a casa, aumentando el ritmo y haciendo los 13200 metros en 1 hora y dos minutos. buen entreno, me sentí suelto y con un correr fácil lo que me indica que me encuentro bien

lunes, 25 de febrero de 2013

LOS VALIENTES EXTENUADOS Y LOS VALIENTES DEL POZO NORTE, Y ALGÚN OTRO AMIGO EN LA MARATÓN DE SEVILLA

Quiero destacar con esta entrada la buena labor hecha por mis compañeros de los dos clubes a los que pertenezco en la Maratón de Sevilla que tuvo ayer lugar. Por una parte a mis compañeros del Pozo Norte que estuvieron muy bien: Alejandro Ampuero, alías Gallo, que corría su primera maratón e hizo un tiempazo, ni más ni menos que 03:03:23 y eso que los últimos cuatro kilómetros los corrió cojo debido a una dobladura de tobillo; Ángel Paco, en pedazo de veterano, que aún lesionado hizo 03:16:15; como no Marisol que volvió a correr nuevamente una maratón después de que no le quedase buen sabor de boca en Estocolmo el año pasado e hizo un muy buen tiempo, acorde con su regularidad: 03:17:57 y por último Alberto Regis que hizo 04:27 pero que no se le puede quitar mérito a realizar esta prueba tan dura.

En cuanto a mis compañeros del Extenuación Valdepeñas: enhorabuena a Gregorio Moreno que hizo 03:16.32 y sobre todo a Enrique Cidfuentes, que en su primera maratón se cascó un muy meritorio 03:19:53 (te dije que la disfrutarías).

Por último, dar mi más grande enhorabuena a Alberto Menchero, valdepeñero afincado en Alcalá de Henares, con quien tuve el placer de correr en Valencia, y que hizo un muy meritorio 03:20:50, su mejor marca, y estoy seguro que en siendo su quinta maratón tiene todavía un montón de progresión, aunque él no lo crea.


domingo, 24 de febrero de 2013

CONVERSANDO CON PETE FITZFINGER

Si os pregunto si sabéis quién es Pete Fitzfinger, muchos contestaríais que no tenéis ni idea. Pero con poco que os pusieráis a investigar en la red descubriríais que fue un maratoniano de élite norteamericano que estuvo en Los Ángeles 84 y en Seúl 88, acabando undécimo y decimocuarto respectivamente. A sus cincuenta y tantos, Pete no ha podido desengancharse de esto del running y desde hace tiempo se dedica a publicar libros y mantener una muy interesante web, siempre en relación con su pasión: la maratón. Desde hace ya muchos años vive con su mujer,también apasionada del running, en Nueva Zelanda.

 De él, o mejor dicho, de su página, extraje algunas ideas para el periodo de tapering para la Maratón de Valencia. Después de enviarle algún mensaje, me agregó entre sus amistades en Facebook, lo que para mi es más que un honor. El caso es que de lo que se trata no es de medir cuán amigo es, sino más bien aprovechar para divulgar lo bueno de su trabajo. Por ello os cuelgo aquí su página por sí queréis extraer buenas ideas, que os aseguro que hay:

http://pfitzinger.com/







2+2 = 4 SÍ, PERO LA MARATÓN NO SON MATEMÁTICAS

La prueba de Filípedes atrae hoy en día a miles y miles de corredores populares que se mueven en masa hacia los grandes eventos movidos por un gran espíritu de superación, una hábito muy sano como es del running, y también un pizca de inquietud turística, que de eso también hay. Y en esa tesitura estamos todos los que nos consideramos maratonianos: deseosos de que llegue la siguiente prueba marcada en rojo en nuestro calendario particular, ya sea allende de nuestras fronteras o en cualquiera de las maratones, algunas de gran solera, que están repartidas por nuestra geografía nacional. De entre todos los corredores populares, hay también un grupo numeroso que hace de esta costumbre un acto de superación de marca, más que una actividad lúdico-deportiva, y que se machaca a diario con el objeto de arañar unos minutos a su mejor marca. Entre ese grupo, por lo menos por ahora, me he de incluir. Pues bien, el santo santorum de este último grupo suele ser la barrera de las 3 horas, que se muestra como una puerta grande y pesada a la que hay que aporrear varias veces para conseguir abrirla. Hay quién la atraviesa con relativa facilidad, pero la mayoría nos acostumbramos a golpearla en varias ocasiones hasta conseguir ver como esas pesadas hojas de duro acero se abren y dejen entrever lo que hay dentro. Eso con suerte, porque hay quien muere en el intento, y no lo quiero decir en sentido literal. En lo que no caemos es que el tiempo es tiempo, una medición de una variable física, y que entre 03:04:45 y 02:59:58 tan sólo hay unos ridículos 285 segundos, y que la gloria de rebajarlos no es más que un convencionalismo, ya que en valor absoluto ambas marcas ya muestran, para quién las hace, un más que aceptable estado de forma y por supuesto mucho mérito.

Pero yendo más allá en el tema, al fin y al cabo, seamos populares más o menos en forma, que nos lo tomemos en serio, o como también es lícito, como un medio de disfrutar, o incluso yéndonos al otro extremo, ya seamos la élite tratándonos de abrirnos camino en la dura profesión del atletismo, lo que es común para todo mortal es el hecho de que nuestro organismo, en un momento determinado de nuestra vida y por tanto, en la muestra fotográfica de un estado de forma concreto, no muestra más que un montón de datos de infinidad de variables: pulsaciones máximas, VO máximo, índice de masa muscular, nivel de hematocritos, etc, etc. Esas variables son las que están ahí para decirnos dónde nos encontramos, o dónde nos podríamos encontrar. Estamos pisando el terreno científico del deporte: medicina deportiva, biología aplicada al deporte, medicina aplicada al deporte, ciencias para la mejora del rendimiento, etc. Con poco que naveguemos por la red y busquemos al respecto, encontraremos una tabla de equivalencias que nos dice que tiempo haríamos en una media maratón partiendo de nuestro tiempo en 10.000 metros, o el que haríamos en maratón partiendo de nuestro tiempo en media maratón, siempre que estemos convenientemente preparados para estas pruebas. Nos sorprendería comprobar cómo se cumple las equivalencias, minuto arriba, minuto abajo, tanto en el atletas de primer nivel como en el aquel popular que se exprime en cada carrera. He aquí un ejemplo de página donde nos calculan los tiempos probables partiendo de marcas en otras pruebas:

http://www.biolaster.com/rendimiento_deportivo/utilidad_acido_lactico/calculos

Pero incluso mejor que esta página puede ser un sencillo método por el cual podemos calcular, partiendo de nuestro mejor y reciente registro en 10.000 el más que probable tiempo que haríamos en una media, en condiciones normales y siempre que tengamos preparada la prueba, y por extensión, lo mismo desde la media maratón a la maratón. Simplemente se aplican unos coeficientes:

  1. Coge tu tiempo en 10.000 metros en segundos totales: por ejemplo 37´00´´; lo pasamos a segundo y eso da: 2220 segundos.
  2. Multiplica esos segundos resultantes por el coeficiente 2,2 y te dará los hipotéticos segundos que tardarías en hacer una media maratón. En nuestro ejemplo 2220 seg*2,2 = 4884 seg.
  3. Divide esos segundos entre 60 y te dará los minutos, pero con los decimales en base 100. En nuestro caso 4884/60 = 81,4.
  4. Coge la parte decimal, en nuestro caso 0,4 y pásalo a base 60 multiplicando precisamente por 60 y daría 24 seg.
  5. Añade la parte entera, que en nuestro ejemplo era 81, los segundos y ya lo tenemos: 81 minutos y 24 segundos, o lo que es lo mismo 1 hora 21 minutos y 24 segundos.
Para pasar del tiempo de media maratón al de maratón se hace de igual forma pero multiplicando por el coeficiente 2,115 y en nuestro ejemplo tendríamos:
  • 4884 seg*2,115 = 10329,67 segundos tardaríamos en la maratón.
  • Que son 172,16 minutos.
  • 0,16 minutos son 9 segundos.
  • El tiempo aproximado sería: 172 minutos y 9 segundos, es decir, 2 horas 52 minutos y 9 segundos.
La tabla que os pego hace la equivalencia para un montón de tiempos:




Pero claro, estas equivalencias se cumplirían para un índice de resistencia máximo, es decir, para atletas que tienen un máximo rendimiento en esta cualidad física. 

Y ahora, llegados a este punto, sería un poco alocado pensar que si tengo 37´15´´ en 10.000 realizado en diciembre, y si tengo 1 hora 21 minutos 45 segundos en media maratón, de hace unos días, podría hacer algo menos de 2 horas 53 minutos en maratón. ¿Por qué es alocado?, porque esto no son matemáticas, porque soy un popular que no toma más mediciones que mis marcas y a quién ni siquiera le han hecho a día de hoy una prueba de esfuerzo, y porque una maratón es otro mundo, un mundo en el que 2+2 no suelen ser 4.

Por ello me aferro, porque me gusta aferrarme, a mis sueños, me agarro bien fuerte a la idea de que podría conseguir bajar de 3 horas en maratón. Si fuese en Roma ya habría liquidado el sueño, y habría que buscarse otro, así que esta es la conclusión: lo importante es soñar y los sueños no son exactos, como sí lo son las matemáticas. 









DOMINGO 24: TOCAN CUESTAS

No madrugué el domingo, y sencillamente estaba relajado pensando que tocaban sólo 13 kilómetros y que no me iría muy lejos para hacerlos. Sin molestias musculares y con buenas sensaciones me fui al cerro del Ángel a un ritmo pausado, aproximadamente a 6´el kilómetro. Una vez allí subí cuatro veces por el carreterín, que tiene 1 kilómetro justo hasta la cima y con una pendiente media del 6%, poniéndose a veces en el 12%. Tras las subidas, las lógicas bajadas donde aproveché para soltar, y en todo momento me encontré muy bien. Me permití el lujo de apretar en la última subida para medir fuerzas y lo llevé bastante bien. Tras esto regresé a casa a un ritmo bastante alegre saliéndome los 13 kilómetros que buscaba en 1 hora y 13 minutos.

Quiero ser optimista porque me encuentro a las puertas del comienzo del tapering y siento que todo marcha según lo previsto, o incluso mejor.


SÁBADO 23: DOBLAJE SENCILLO Y EFECTIVO

No es cuestión de arriesgar más de la cuenta a tres semanas de la Maratón de Roma, exponiéndose a una lesión que daría al traste con todo el trabajo realizado. Por ello, ayer sábado tocaban 26 kilómetros, y en algunas fases rodando a ritmo de maratón, por lo que decidí dividirlo en dos sesiones:

  1. Sesión matutina: hacía mal tiempo, bastante aire, pero no llovía, así que sin madrugar demasiado me dirigí a el Peral a un ritmo que poco a poco se fue aproximando a 5´por kilómetro de media. Una vez en dicho paraje, el viento no daba de cara y yo ya había engranado la maquinaria, así que cogí dirección al paraje de Las Aguas por el camino intermedio entre ambas zonas, yendo ya cercano a un ritmo de 4´35´´. Al llegar al segundo paraje mantuve el ritmo a sabiendas de que los 7 kilómetros que me quedaban iban a ser más intensos. Cogí otro camino que baja casi paralelo a la Carretera de San Carlos del Valle y acaba cortando a la misma, y por esa zona me llegué a poner a 4´10´´ yendo cómodo con la pendiente benévola y el camino llano. Luego en la carretera mantuve un ritmo entre 4´20´´-4´25´´, y así hasta el final, logrando una media en los 14.600 metros de 4´45´´, que no está nada mal vistas las sensaciones experimentadas, que siempre fueron buenas. Al llegar a casa estiré todo lo que pude preparándome para el segundo envite.
  2. Sesión vespertina: no pasaron más de 4 horas y media desde que había terminado la primera sesión y ya estaba dispuesto para la segunda. Cogí rumbo a realizar la circunvalación con buenas sensaciones y sin llevar las piernas cargadas, buscando un ritmo cercano a 5´el kilómetro, y así hice toda la ronda hasta llegar al parque Cervantes, donde dí una vuelta y regresé dando un rodeillo a casa, total para hacer 11.600 metros a 5´10´´ de media.
Al terminar el día me encontraba estupendamente y sin ningún problema muscular. Había hecho 26.150 metros pero de tal forma que no me pasara factura.

sábado, 23 de febrero de 2013

DUODÉCIMA SEMANA DEL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE ROMA

¡Ya está!, me la he quitado de encima. Costó compaginar los 108 kilómetros realizados en siete días en los que además he competido en la Media Maratón de Valdepeñas, dejándome la piel, y en la que el día anterior de la citada competición no pudo darme el lujo de descansar; pero es más, ni el día después, ni ningún día de esta dura semana. Comenzó la historia con el sábado, marcado por el evento del domingo: troté una hora muy suave, cansinamente suave para hacer poco menos de 10 kilómetros. Me encontré suelto y sin molestias y era optimista de cara a lo que me tocaba al día siguiente. El domingo, tras dormir bastante bien, calenté unos dos kilómetros e hice la consabida media maratón sintiéndome bien en todo el recorrido; en ningún momento me encontré "muy bien", pero yendo a 3´52´´ el hecho de disfrutarla y no pesarme al final fue más que satisfactorio; además, pulvericé mi anterior marca en más de 2 minutos. Al terminar tenía las piernas cargadas pero nada reseñable. El lunes salí al parque a descargar y estuve 80´trotando suave yendo de menos a más y encontrándome en la fase última bastante suelto. El martes me encontré muy bien en el interval, realizando uno de los pocos entrenos en los que he disfrutado de las sensaciones; hice 1 hora 15 minutos y tras un largo trote, cambios de ritmo a razón de 3´fuertes y 2´suaves. El miércoles propuse de nuevo un entreno para descargar, pero algo más rápido que el del lunes; en esta ocasión 65´de trote sin molestias y bastante suelto. El jueves tocaban series, pero hubo un cambio: hice 20.600 metros, de noche y con foquillo, a un ritmo alegre y metiendo en la parte final del entreno; no estuvo mal tampoco la sesión. Por último, el viernes tocó rodar suave, bastante suave para completar los algo más de 13 kilómetros que me faltaban.

A partir de aquí relajaré intensidad y kilómetros porque ya sólo me quedan 23 días, de los cuales proyecto tres descansos y muchas sesiones de descansos activos, es decir, muy suavitos. Soy optimista por lo realizado y por como me encuentro, pero ahora es fundamental cuidarme y hacer un buen tapering, sin hacer el burro y dándole al cuerpo un razonable descanso

Os pego la tabla:


REMATANDO LA SEMANA EN EL PARQUE

Había que terminarlo y se hizo. Me acerqué de noche al parque y no había ni un alma. No hacía mala temperatura y si estaba solo era por la gente preferiría estar en cualquier otro sitio que allí un viernes a las ocho y media de la noche. Conté una a una las vueltas que fui dando, y eran 10 las tocaban y con un ritmo que se aproximaba a 6´el kilómetro que a 5´ completé el entreno sin más historia. Al final regresé dando algún rodeo para cumplir el kilometraje previsto, saliéndome 13.350 metros y 75´de trote.

viernes, 22 de febrero de 2013

TIRADA LARGA DÍA LABORAL Y CON EL FOCO

Hasta donde yo recuerdo no alcanza a mi memoria el día laboral en el que tras el duro día de trabajo y obligaciones familiares hubiera tenido que salir a hacer casi 21 kilómetros por los caminos y en noche cerrada. Ayer lo hice, y para ser sincero no supuso un grandísimo esfuerzo, quizá por el apoyo moral que supone pensar que este plan ya se está acabando y lo más duro está ya finiquitado. Me fui por el camino del Peral, hasta llegar a la entrada de dicho paraje, cogí la carretera de La Solana durante un kilómetro y desde ahí cogí el camino asfaltado que me lleva a la gasolinera Shell del kilómetro 191 de la autovía IV, para regresar por la vía de servicio hasta casa. En cuanto al ritmo, fue alegre durante los primeros 12 kilómetros y desde la gasolinera hice una especie de interval con tres cambios largos de ritmo de aproximadamente unos 8 minutos cada uno. Se puede decir que hice 3*2000 recuperando al trote. Los últimos 2,5 kilómetros los hice una pizca más suaves y sin cambios. Al final 20.600 metros y buenas sensaciones. Además, no llevé ni reloj y simplemente me moví por sensaciones. Os podéis preguntar cómo demonios medí los dos miles, pues es sencillo, conté zancadas, de forma que iba rápido durante 1000 zancadas y aflojaba durante 300, otras 1000, otras 300 y por último otras 1000; rudimentario pero efectivo.

Hoy habrá que salir a terminar la faena que comencé el sábado pasado y conseguir acumular los 108 kilómetros planificados en la semana más dura de entrenos desde hace mucho tiempo.

jueves, 21 de febrero de 2013

EL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE ROMA EN NÚMEROS

Estoy cerca ya de comenzar el tapering, con lo cual se podría decir que lo peor ya ha pasado y dentro de poco puedo pensar que ya están los deberes hechos. Os presento el plan en números:












Un total de 1364 kilómetros repartidos en las quince semanas y dos días que van entre el 1 de diciembre 2012 y el 17 de marzo de 2013 (día D o día objetivo). Un total de 89,23 kilómetros/semanales de media, con una semana de acumulación de kilómetros mínima de 50,25 (la primera), en la que se realizó la competición de los 10.000 metros de Daimiel, y un máximo en la semana doceava, la actual, con algo más de 108 kilómetros. A partir de la cuarta semana hasta la treceava, ambas incluidas, se superan siempre los 85 kilómetros semanales., y entre la séptima y la décimotercera están las semanas de mayor carga e intensidad, siempre pivotando por encima o por debajo de los 100 kilómetros. El tapering final pasa por los 90 kilómetros de la décimocuarta, para luego hacer 78 y 62 en la penúltima y última semana. Los últimos 48 kilómetros se corresponden los que se han de realizar el día de antes y el de la propia maratón.

En cuanto a competiciones, tenemos intecalados los 10.000 de Daimiel en la primera semana, la inesperada Maratón de Castellón de la segunda semana y ya, como test, la Media Maratón de Torremolinos en la décima y la Media Maratón de Valdepeñas en la duodécima.

Más allá de dichas competiciones, los entrenos de calidad han consistido en tiradas largas los sábados, oscilando entre los 20 y los 30 kilómetros, pero realizándose con doblaje justo en los momentos de más carga. Los martes y jueves se ha alternado un día de interval, generalmente por caminos y asfalto, y otro día de series, generalmente al aire libre. En este plan las series se han hecho la mayoría de las veces con recuperación al trote y a un ritmo de intensidad media, con menos intensidad y menor carga que en el anterior plan para la Maratón de Valencia.

Estos son los números, en los días venideros veremos si el plan es o no efectivo

miércoles, 20 de febrero de 2013

MIÉRCOLES 20: OTRA VEZ A DESCARGAR

Otra noche más y de nuevo con una temperatura agradable, lo que permite no tener que ponerse las mallas. Después del buen entreno, y de calidad, del día anterior, tocaba rodar más de una hora pero sin forzar; así pues volví a acercarme al parque donde volví a unirme a varios corredores y de nuevo tocó charla. Eso de correr solo viene teniendo ventajas e inconvenientes, y uno de éstos es que todo se hace más pesado; de ahí que, bien acompañado, transcurrieran las vueltas sin apenas darme cuenta hasta que con la agenda cumplida volví con Jesús Madrid, un pedazo de atleta, camino de casa. Al final 65' minutos y 12200 metros. De nuevo me  encontré suelto y este hecho me hace ser optimista en una semana tan dura. Veremos qué tal se dan mañana las series.

MARTES 19: OTRA DE INTERVAL POR FAVOR

Era cuestión de comenzar esta semana, y el entreno suave del día anterior sentó bien a mis piernas. Es cierto que al echar a correr sentí ciertas molestias en la rodilla "mala", pero por el tipo de molestia, la zona y la intensidad en seguida deduje que en cuanto calentase se iba a ir, y así fue. Más allá de eso, me encontraba muy suelto, inusualmente suelto, y también saqué lectura positiva de ello a menos de un mes para el día D. Me dirigí a la Vega del Peral y al llegar a dicho paraje giré para dirigirme al propio Peral. A los 35' de trote alegre, comencé los cambios de ritmo a razón de 3' minutos fuertes y 2' suaves, y desde el primero me encontré muy bien. Una vez hube llegado al Peral me dirigí a la zona de las Aguas por el camino asfaltado y en lugar de girar hacia dicho paraje, continúe por el camino que acaba cortando con la carretera de San Carlos del Valle, ya cerca del Cementerio. Los cambios de ritmo se fueron sucediendo y las sensaciones mejorando. Al llegar a casa había hecho casi 14800 metros y 1 hora y 12 minutos, habiendo completado uno de los mejores entrenos que recuerdo de los últimos meses.

LUNES 18: SIN DERECHO A RELAJARME

Sin dar tiempo al cuerpo para que se recupere, y a la mente a asimilar lo conseguido y a tomarse un descanso, el lunes hubo que salir a rodar de nuevo, eso sí, suavito. No puedo olvidar que estoy en una semana crucial dentro del plan, justamente en el tope de carga y previa al tapering, y por ello tocaba apretar los dientes y pensar en el esfuerzo que había que hacer estos días. Tras la media que hice a tope el domingo, tenía las piernas algo cargadas, pero sin molestias articulares. La sesión consistía en rodaje suave para descargar durante 75', así que fui al parque y allí me uñí a un par de runners, el jaro y José María, y con la cháchara todo se hizo más ameno. Conforme las piernas entraron en calor se fueron engranando los mecanismos y comencé a sentirme cómodo tomando lecturas positivas que me indican mi buen estado de forma. Así un poco más y no me doy cuenta del reloj y hago una hora y media de trote. Al final me salieron 80' y casi 14500 metros.

lunes, 18 de febrero de 2013

LA MEDIA MARATÓN DE VALDEPEÑAS EN IMÁGENES

Como es costumbre, os relato la media en imágenes:


Media hora antes de la salida, los del Extenuación nos hicimos la foto. Doblemente importante: comienzo del circuito y además foto de la carrera de casa:




Upps, mejor también añado esta para que no se moleste uno de nuestros patrocinadores:





Después pude hacerme una foto con mi hermana para luego recordar, cuando hayan pasado los años, que le dábamos duro a esto del running:




Ya en línea de salida, la gente estaba nerviosa:




Sonó el pistoletazo, ¡madre mía que momento!. En primer plano vemos a Javier Araque y a Pedro Romero, dos extenuados de los buenos. Para hallarme a mi en la foto tenéis que forzar la vista yendo a la parte superior izquierda de la foto:



No estaba pactado, pero Dios los cría y ellos se juntan. Íbamos siete corredores del Pozo Norte juntos. Aunque mi camiseta fuese celeste y pusiera "Extenuación Valdepeñas", no en vano corría en casa, oficialmente corría para mi otro club de Puertollano






Esta foto me la echó mi mujer durante la segunda vuelta, tras dar la primera vuelta corta, y cuando llevábamos unos 7 kilómetros. Se me ve saludando porque todavía podía hacer esas reverencias. Luego la cosa comenzó a poner más durita



Ya en la Avenida de las Tinajas se ve la subida al "mamotreto". Si os fijáis se ve mi camiseta celeste. Delante llevábamos un nutrido grupo de corredores los cuales íbamos controlando. Había que esperar que llegasen buenas sensaciones para ir dándoles caza. En primer plano se ven las espaldas de Pedro y Rafa, del Pozo Norte






 Era más fácil patinar marcha atrás que correr hacia adelante:




Os presento al "mamotreto". Le llamo así porque es una figura indeterminada. Representa la valentía de cientos de valdepeñeros que derramaron su sangre por impedir el paso de los franceses hace ya más de 200 años. Pone 200 porque se inauguró en el bicentenario de aquella gesta heroica. Seguro que correr una media es un hecho menos heroico, pero requiere más valor que quedarse en casa viendo el fútbol. Me podéis ver justamente al lado del "200"


Ya en la segunda vuelta, la cosa se calentó y el ritmo aumentó. Me asocié con el runner que veis en la foto de abajo y me ayudó a conseguir la marca final. La verdad es que me hablaba bastante y yo le contestaba lo justo, porque no iba yo para milongas. Tras correr con él unos 9 kilómetros se me fue y me sacó casi un minuto:



Y por fin llegué a meta. ¿A ver si me ubicáis?. Se me ve un cacho de cabeza encima del hombro del corredor que se ve con cara de satisfacción:





Ah, aquí se me ve mejor, parando el aparatito:




Tras la carrera vino el subidón de satisfacción. Otra vez los deberes hechos:







Bebimos, charlamos y esperamos a los trofeos. A todo esto llegaron los gaiteros y me recordaron a William Wallace en Braveheart. ¿Esos sí que eran valientes!




Mi hija estaba feliz. Sabía que a su papá le iban a dar un premio por fin, 42 años después.



Y lo que viene ahora es la secuencia de fotos de la recogida del trofeo a los 10 primeros locales. Me quedé el cuarto, pero estaba superfeliz.








Y por último la ofrenda de los parabienes. El trofeo ya tiene destinatario, mi hijo. La satisfacción no la regalo, me la quedo para mi.


domingo, 17 de febrero de 2013

CRÓNICA DE LA XVIII MUY HEROICA MEDIA MARATÓN DE VALDEPEÑAS




¡Ay, correr en casa!. Todo es más bonito y también más complicado. La Media de Torremolinos quedó ya en el pasado, y la satisfacción de entonces ya está casi olvidada. La ilusión por la Maratón de Roma es futuro, pero el presente se llamaba "XVIII Muy Heroica Media Maratón de Valdepeñas". Hasta la fecha, mi bagaje en esta carrera de tanta solera había sido: 01:37 en 1994, y sufriendo mucho, 01:57 en 2006 y un poco más y me da un telele; 01:41 en 2011 y de nuevo a Dios gracias; y 01:27 el año pasado, con buenas sensaciones y buenos recuerdos. Había en mi retina más malas experiencias que buenas, pero es cierto que este último año me he dedicado a correr, a correr hasta cansarme de correr y siempre he tratado de ser fiel a mis planificaciones, aunque me haya costado. Llené el calendario de maratones y ese hecho me ha puesto las pilas hasta llegar casi a la obsesión.

No estaba nervioso, pero si me sentía responsabilizado, era como un peso sobre mis hombros. Aún así descansé bien la noche antes. Cierto que no desayuné abundantemente y que tampoco había cenado lo que  mandan los cánones, pero hablamos de una media y no de una maratón, por lo que lo de la alimentación es importante pero no tanto. El día era fabuloso, nublado, unos 7 grados y sin apenas viento, y el ambiente estupendo, con unos 800 corredores llegados no sólo de la provincia sino de varias partes de España, tales como Madrid, Toledo, Jaén o Córdoba. En mi mente había visualizado la carrera e incluso las sensaciones, y ahora sólo faltaba que se materializasen esas visiones. Es más fácil imaginar que hacer, y yo soy de los que cree que somos lo que hacemos, es decir, que el hombre queda definido por sus acciones. A eso de las 10:05, tras la foto del club, comencé a calentar y sentí que las piernas fluían, y eso es siempre bueno. Me encontré con mi prima Begoña, con la que tendré la oportunidad de correr en Roma y charlamos los últimos minutos del calentamiento y del pistoletazo. Estábamos bien situados, muy cerca de la primera fila, con lo que no me tenía que preocupar de los primeros metros. Y sonó el pistoletazo; en seguida me asocié a mis compis del Pozo Norte, llegando a ir hasta 6 juntos. Los dos kilómetros ochocientos, los de la primera vuelta corta, fueron de tanteo, y sabía que las piernas no darían respuesta real hasta pasados unos minutos. En cuanto al ritmo, según lo previsto: 3´51´´ el primero, 3´50´´ el segundo y 03´59´´ el tercero (este con repecho incluido). Comentar que comoquiera que el recorrido del circuito había cambiado por culpa de unas obras, las marcas kilométricas no estaba correctamente bien puestas, pero salvo eso, la organización, como siempre, estuvo de diez. Tan sólo hubo que relajarse y no mirar tanto al Garmin. El cuarto de nuevo 03´53´´ y de nuevo el repecho de la Plaza de España, por ello el quinto a 04´02´´. Ya por entonces fui creciendo en sensaciones y comencé a sentirme cómodo, aunque esta media no da para mucho disfrute, porque es raro encontrarse con un llano donde coger ritmo. El sexto otra vez 03´53´´ en una zona que me gustaba, justo, en la zona de la Salida del Peral y la Calle Amapola, muy cerca de mi casa. He de decir que conozco hasta los baches de esas calles, pero eso no sé si es jugar con ventaja. Enfilamos por la Avenida de las Tinajas, y por aquel entonces de los cinco compis del Pozo Norte, tan sólo iba conmigo Óscar; comentar que Alejandro tiene la semana que viene la Maratón de Sevilla y no podía ni debía vaciarse, que Rafa ha salido de una dura lesión y que Pedro no se conocía el circuito y eso no jugaba a su favor. Séptimo 3´51´´, pero esto lo digo tras ver el Garmin porque durante la carrera reparé poco en mediciones, aunque sabía que el ritmo era bueno. Repechín de nuevo y vuelta por la Avenida; a esas alturas se ha descolgado Óscar también y he de buscar asociaciones; me pongo a la par de un runner al que se le ve cómodo 3´56´´ en el octavo y otro 3´56´´ en el  noveno kilómetro en la subidita cercana al Molino Gregorio Prieto; pásamos a Pedro Romero en la mitad de la Avenida Gregorio Prieto, y nos dice que va reservando que no va bien del todo; y llega el décimo, ya en la zona de San Marcos 3´58´´. Hasta este momento siempre vamos cazando gente, y eso anima. Ni que decir que la gente arenga un montón: "Vamos Ayuso" y eso da subidones por doquier. Ahora tocaba un kilómetro de bajada suave, agradable, y eso se nota 3´47´´. Mi compañero va metiendo caña, y decido ir con él, y seguimos dando caza a un chorro de gente. Llegamos a la Puerta del Vino y ahí tenemos ligera cuesta; a unos 40 metros va un nutrido grupo entre el que se encuentran las dos primeras mujeres, Patricia Sáez y Myriam de Membrilla, dos máquinas de correr. El duodécimo kilómetro también es bueno, 3´53´´ y pasamos por meta, repechín y subidón de animación. Damos caza al grupo de delante y no andamos con contemplaciones, mi pareja y yo seguimos con el mismo ritmo y dejamos atrás el mismo. Comoquiera que no voy para ir de charla hablo lo justo porque no quiero gastar pulsaciones en hablar, pero ya por entonces sé que mi compañero se está preparando la Maratón de Barcelona y que baja ampliamente de las 3 horas; por cierto, va y me dice que yo soy de 2´40´´ en maratón, y yo le contesto que con bajar de 3 horas tendría bastante. El kilómetro trece en 3´50´´, demencial y llegamos al repecho de la Plaza de España, cuesta algo, pero lo capeo bien; desde ahí la cuesta de la Calle Real a llanear y a bajar; el catorce en 3´57´´, por culpa de la cuesta de la plaza. En la zona de la Salida del Peral, mi compañero pone una marcha más y se me va yendo poco a poco, pero no es cuestión de cambiar de ritmo y no me importa mucho. Paso cerca de casa y agarro a tres runner que llevan buena cadencia y soy muy optimista: va a caer una buena marca. El quince en 3´51´´, la Avenida de las Tinajas no se hace dura, y es de agradecer, y las piernas siguen respondiendo lo cual es para mi increíble, el dieciséis en 3´56´´. Llegamos al repechín antes de dar la vuelta por la Avenida y  mantenemos el ritmo y pienso que esa gente no se me va a escapar, pero ahora toca la subida tendida, aunque tengo piernas, 4´01´´ en el 17. La vuelta por la Avenida se hace bien, con buenas sensaciones y el 18 cae en 3´56´´. Se acerca la cuesta del Molino y lo noto, pero no mucho,  entramos en Avenida Gregorio Prieto, y ahora toca un kilómetro de llano con pendiente negativa, ¡genial!, esto está hecho. El diecinueve sale en 4´02´´, pero ahora bajará el crono, seguro. Hasta la Puerta del Vino, la cosa va bien y me escapo, pegándose un runner a mi lado y quedándose otros dos. Por el mencionado monumento marco 3´50´´ y tan sólo quedan poco más de 1 kilómetro y el último repecho tendido. Ya no hay nada que temer, las piernas pueden seguir el ritmo. Para mi sorpresa un runner de los dos que se habían quedado atrás nos adelanta, y los últimos 500 metros pesan, por la ansiedad y porque cambiamos el ritmo, además de haber pendiente. Llaneamos, y mi pareja se adelanta unos metros, pero todavía puedo realizar el último esfuerzo: giramos cuando quedan 100 metros entrando en el recinto y esprinto entrando ambos a la par; y haciendo 3´ 49´´ en el último kilómetro.

¡Lo había conseguido!, como en un sueño 01:21:47. Lo escribo, lo leo y no me lo creo, pero es verdad. Verdad de la buena. A veces el trabajo fastidia y al final tras estar fastidiado viene algún buen sabor de boca. Pues esto no es buen sabor de boca cualquiera, esta es la felicidad hecha buen sabor de boca.

He de agradecer aunque sea algo cursi: a mi mujer por aguantar tanto con mis entrenos nocturnos y con tanta presión gratuita (no somos profesionales de esto). A todos y cada uno de los componentes del Pozo Norte por estar ahí apoyándome siempre, es un placer, y en especial a Marisol que como su nombre indica es un Sol, ella dijo que haría 01:21 y lo hice, creía en mi. A los del Extenuación, que apoyan también y mucho, y en especial al presi, que me dijo: "corre en Castellón y lava tu mal sabor de boca de Valencia", y lo  hice y eso me permitió estar hoy así. También a Leandro, que hace bastantes meses creyó en mi y me animo a progresar, y a otros muchos: a mi hermana Mari Carmen que es un ejemplo de superación, a mi hermana Mari Nieves que me anima desde el blog, a Alberto que también me echa una mano, bueno, a mucha gente.

No he ido ni iré a unas olimpiadas pero para mi hoy es como si así hubiese sido. Cada uno tiene sus retos y sus metas y lo importante es soñarlas y ni te cuento si las consigues.


PLANIFICANDO EL FIN DE SEMANA

El planificador planifica y luego le sale o no le sale. Este fin de semana era una locura en ese sentido, y quizá por deformación profesional, mi mujer y yo lo habíamos preparado todo con la intención de que salieran las cosas bien. El sábado 16 era mi aniversario de casado, 11 años ya, y 12 años menos un día desde la primera vez que vi a mi mujer. Luego estaba todo el tema de la logística de la Media Maratón de Valdepeñas. Venían Alberto de Alcalá de Henares, con el que tuve la suerte de compartir gran parte de la Maratón de Valencia, y su hermana Eli, la que nos cuidó los niños mientras yo convalecía en el hospital tras el fiasco de dicha maratón. También venían mi primo Juan y su mujer, que me siguen en el blog y les hacía ilusión vernos a mi hermana y a mi correr y al paso hacer la visita de rigor a mis padres. Esta última visita era más complicada, porque venían el sábado y había que tratarles como se merecen, con cama y comidas. Por último venían mis suegros que ayudarían en lo posible quedándose con los niños . El viernes me llamó Alberto diciéndome que no podía, así que la cosa cambiaba, de alguna forma se simplificaba, pero me daba pena que no pudiera estar en la media. El sábado quedó encajada la planificación: voy a correr temprano, nos vamos mi mujer y yo a Consuegra, vemos el castillo y los molinos, también el pueblo, comemos en un buen restaurante, nos echamos unas fotos, volvemos a casa, vamos al cine a ver "Mamá" la última de Guillermo del Toro, recogemos dorsal y chip, volvemos a casa, quedamos todos con Juan y su mujer a tomar unos vinos, y después a dormir (mi primo dormiría en casa de mi hermana). Pues bien, deciros que todo salió bien: corrí por la mañana a gusto, disfrutamos como enanos en Consuegra viendo una pedazo representación teatral en el castillo, que no habíamos planificado; no pudimos ir al Restaurante Las Provincias donde había reservado vía internet, porque estaba de vacaciones, pero acabamos en otro buen restaurante que también recomiendo, llamado la Tapería Gaudy, donde disfrutamos de comida superbien elaborada. Fuimos a recoger la bolsa, chip y dorsal y charlamos con toda la gente del mundo del running que vimos y con mucha prisa volvimos a casa justo para perdernos los cuatro primeros minutos de la peli. Pasamos un rato agradable lleno de sobresaltos y de tensión y para rematar nos fuimos a tomar los vinetes, aunque mi primo y su mujer decidieron no apuntarse porque estaban cansados.

El sábado estaba hecho, y casi según lo previsto. Faltaba el domingo, lo más complicado: levantarse desayuntar adecuadamente, tras haber dormido bien, ir a por mi primo, y a realizar todo el protocolo, foto del club, calentamiento, carrera, batir mi marca (objetivo entre 01:21 y 01:23), a poder ser recoger por primera vez un trofeo por haber entrado entre los primeros 10 locales, no lesionarme, eso por descontado, e irnos finalmente a la comida del club, donde estaban invitados mis primos y mis padres. El resultado fue: dormí bien, desayune mejor, me hice la foto de rigor como estaba previsto, me sentía bien en el calentamiento, batí mi marca haciendo 01:21, mi hermana terminó satisfactoriamente su segunda media y en el tiempo más o menos establecido, hablé con todo el mundo que pude y disfruté con ello, recogí mi trofeo como cuarto clasificado y disfrute la comida del club en un buen ambiente, donde mi hermana Mari Carmen se llevó un reconocimiento en forma de placa por su tesón. Mis padres orgullosos de sus hijos y no se podía pedir mucha más.

Conclusión: a veces hay días, incluso fines de semana, casi perfectos. Lástima que perdió el Albacete Balompié, pero todo no podía salir bien.




viernes, 15 de febrero de 2013

UNDÉCIMA SEMANA DEL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE ROMA

Ya estamos terminando lo más duro, y en realidad en unos días comenzará el tapering y dejaremos que el cuerpo asimile toda la carga recibida. Semana más positiva que las anteriores en las que no he sentido molestias de ningún tipo y el hecho de iniciar cada entreno no ha sido tan difícil. El sábado tocó hacer más de 26 kilómetros y los hice en dos sesiones: una matutina con algo más de 18.000 metros con cuestas y en progresión y otra vespertina con otros 8 kilómetros suaves. El domingo hubo cambio de planes sobre la marcha e hice 18,5 kilómetros con los extenuados del Extenuación Valdepeñas, y además de calidad, terminando en progresión. Las sensaciones fueron bastante buenas. El lunes tocó salir al parque a descargar e hice algo menos de 1 horas yendo suave. El martes hice series cortas en cuesta, de algo más de 400 metros, tras un largo calentamiento de unos 35´; hice un total de 10 repeticiones con la recuperación volviendo al trote; me sentí bien y sobre todo no se me hizo pesado. El miércoles tocó salir a descargar parque nuevamente, y esta vez hice unos 50´ bastante suaves, y me encontré algo pesado. El jueves metí sesión de interval tras calentar 25´, cambiando de ritmo a razón de 1´fuerte y 2´suaves durante 45´ y tras esto mantuve 10´de carrera a ritmo moderado para completar 1 hora y 20 minutos y me encontré bastante bien, sobre todo en la segunda parte del entreno. El viernes, tocó descanso, sobre todo de cara a la Media Maratón de Valdepeñas del domingo.

Os pego la tabla:


JUEVES 14: INTERVAL DE RIGOR

Para finalizar la semana, con el merecido descanso del viernes, el jueves tocaba vaciarse haciendo interval. Calenté yendo al Hotel el Hidalgo por la vía de servicio de la AIV. No muy fuerte porque a los 25' tocaba cambiar el ritmo a razón de 1' fuerte y 2' suaves. Desvié hacia el este y fui capeando los cambios lo mejor que pude, esquivando baches, como siempre alumbrado por la luz del foquillo. Hasta el tercer o cuarto cambio no comencé a sentirme más cómodo. Ya a la vuelta por otro camino dirección sur, el entreno se hizo más intenso pero también más llevadero porque el piso ea menos irregular. Luego desvié por el camino que me llevaba a la Salida del Peral y desde ahí a casa. Me salieron 16.150 metros y 1 hora y 20 minutos. Buen entreno como preámbulo a la Media Maratón de VALDEPEÑAS del domingo.

MIÉRCOLES 13: SUAVITO POR EL PARQUE

Tras el entreno exigente del martes tocaba relajar un poco las piernas; así que fui al parque y allí me sume a correr de dos run era. Fuimos charlando a un ritmo suave y el tiempo pasó volando. Uno de ellos, José María, estuvo contando que había corrido 6 maratones y 2 ascensiones al Veleta (50 kilómetros cuesta arriba), y en otros años mantuvo una forma excelente que le llevó a rozar el reto de bajar de las 3 horas en maratón (03:01). Uno se da cuenta con estas charlas que el camino que estoy recorriendo ya fue pisado por otra mucha gente.

Tras unos 40' de trote me fui a casa y me salieron los 50' y los 9 kilómetros previstos.


miércoles, 13 de febrero de 2013

MUY HEROICA MEDIA MARATÓN DE VALDEPEÑAS: YA ESTAMOS OTRA VEZ

Ya ha pasado un año desde que por estas fichas dedicase una entrada a la XVII Muy Heroica Media Maratón de Valdepeñas celebrada en 2012. Hay algunas cosas que han cambiado, supongo que para bien. Acudí a aquella cita con mucha ilusión y terminé muy contento, realizando mi mejor tiempo en una media, con 01:27:55 y con el gusanillo alborotado de tener cercana, a menos de cuatro meses vista, mi primera maratón nada más y nada menos que en Estocolmo. Llovió, dio tiempo a que lloviera, y ha pasado un añito. Acudo a la cita de la XVIII Muy Heroica Media de Maratón de Valdepeñas bastante nervioso, incluso más que en la anterior cita. A un mes de mi cuarta maratón, esta vez en Roma y con perspectivas de poder rebajar un poquito más mi marca, que ahora está en 01:23:59 recién hechos, por cierto, en la Media de Torremolinos de hace poco menos de dos semanas. Correr en casa, delante de los tuyos añade presión, aunque no dejemos de ser puros corredores populares y mi deseo no es otro que poder tener una muy buena experiencia que recordar. El sumus sería poder rebajar un "cachico más" mi mejor tiempo.

Correré con el Pozo Norte, o al menos mis puntos irán a este club que es con quien me he inscrito en el circuito de carreras populares, pero lo haré con la camiseta del Extenuación, o al menos con una camiseta que llevará estampada la serigrafía del Extenuación Valdepeñas. Finalmente no he encontrado talla para mi en la camiseta oficial, (es que estoy "escuchimizao") así que cogeré una camiseta que me trae malos recuerdos (con la que corrí la Maratón de Valencia y acabé en el hospital) y trataré de no asociar "camiseta azul celeste marca Joma" con "experiencia nefasta".

Este año han cambiado el recorrido, y ha sido obligadamente por unas obras que están realizando en la Calle Seis de Junio. Sigue siendo una vuelta corta de algo más de 3.000 metros, paso por meta y dos vueltas largas, pero nos obligarán llegados a la Plazoleta de San Marcos a bajar por Calle Constitución, girar en Calle Capitán Fillol y coger Calle Seis de Junio dirección Avenida del Sur. El exceso de metros resultante, unos 400, lo restarán en la salida, como no podía ser de otra forma.

Pero lo más importante no es el recorrido: correrá mi hermana mayor, Mari Carmen, su segunda media, y tiene mucho mérito con 53 años y mucho pundonor; seguro que le sale bien y acaba contenta. Viene mi primo Juan de Madrid y su mujer, especialmente a vernos, porque lo hemos engachado, en parte un poco a través de este humilde blog. Vienen mis suegros que espero verlos animando junto con mi mujer y mis hijos en el paso que pilla a unos metros de casa. También viene Alberto Menchero, con el que tuve el placer de correr en la Maratón de Valencia y su hermana, que tan bien nos cuidó a los críos mientras yo andaba en el hospital y mi mujer buscándome. Alberto la correrá pero sin dorsal y con el fin de rodar de cara a su Maratón de Sevilla, siete días después. Seguro que después de la mala experiencia que también tuvo en Valencia, cura su mal recuerdo con una buena experiencia en tierras hispalenses.

Después del evento, todos iremos a comer con los del Extenuación; eso también me hace ilusión.

Os pego el cartel y el recorrido




MARTES 12: SERIES, ¿WHAT SERIES?

Si el título de mi entrada fuera la portada de un viejo disco de Supertramp, no aparecería un hombre tomándose un cóctel tumbado en una hamaca mientras a su alrededor el planeta "hace aguas". 




Muchos años contemplan esa ocurrente portada, casi cuarenta, y sin embargo está de rabiosa actualidad. Sin embargo, se me ocurre recordarla en estas líneas porque me gustaría sentirme tan despreocupado como ese señor y no puedo. Hoy tocaban series y como viene siendo de rigor, para mi supone un ejercicio de preparación mental y de casi preocupación. Vienen a mi mente preguntas como ¿por qué haces esto?, ¿merece la pena que no te permitas un poco de relajación?. No me tumbo en la hamaca y sigo peleando a pesar de mi mediocridad, así que miro lo planificado y sencillamente me visto con la ropa de correr y lo hago. En esta ocasión 35 minutos a un ritmo ligeramente superior a 5´el kilómetro, con foquillo como de costumbre cuando me toca sesión de caminos por la noche. Llego a la recta iluminada de las calles urbanizadas que no tienen edificios aún, y que quizá nunca los tendrán y allí hago lo que me toca: 10 x 410 metros en ligera cuesta y volver trotando. Conforme va avanzando el entreno compruebo que no es tanto el suplicio como me había temido y se me va yendo el miedo. No me siento feliz como el de la foto, pero al menos, y sobre todo cuando termino, me siento con los deberes hechos. La rodilla no me ha molestado y ya van un montón de días que es así; en cuatro días me toca correr en casa y eso me lo tomaré muy en serio, casi tanto como mi cita en Roma con la cuarta maratón. Ya cuando vuelvo descalentando deseando llegar a mi hogar para calentarme bien, asearme y cenar con los míos, me siento feliz y creo que estoy haciendo justamente lo que quiero hacer; incluso pienso que por qué demonios no comencé a hacerlo antes. Aún así y con todo, no es tarde para hacerlo.

Casi 16 kilómetros de calidad, y lo peor de la semana ya ha pasado

LUNES 11: DESCARGANDO PIERNAS EN EL PARQUE

Con la mecánica aprendida a través de la costumbre me vestí lo mejor que pude para enfrentarme a una fría noche, en la que, afortunadamente, no tenía ante mi un duro entreno, sino todo lo contrario, casi un descalentamiento. Me fui en un trote suave y casi cansino al parque y busqué, por pura necesidad, alguien conocido con quién asociarme y la suerte me sonrió porque encontré a Nico, que realizaba un entreno similar al marcado en mi agenda. Charlamos y charlamos mientras corríamos y recordé que justo hace un año, en los días previos a la Media Maratón de Valdepeñas, tuvimos una sesión similar, porque recordé que le pregunté por dicha carrera y sus pretensiones. La parte más curiosa de nuestro diálogo llegó cuando hablamos de calambres y del infortunio que él sufre continuamente con este desagradable problema. Yo sólo lo he sufrido una vez, y espero que no me vuelva a ocurrir jamás. Charlar con él es agradable y el tiempo pasó rápido, de forma que cuando menos me esperé ya había pasado más de media hora. Él cogió su camino a casa y yo aún dí un par de vueltas más antes de hacer lo propio para finalmente hacer unos 56´y mis 10.500 metros. Un entreno que hubiese sido totalmente olvidable si no hubiese sido por la compañía.

domingo, 10 de febrero de 2013

DOMINGO 10: NO QUERÍAS CALDO: TOMA TRES TAZAS

Pues eso, que a veces tenemos que hacer cosas que no están en el guión establecido. En esta ocasión ha ocurrido así. Me he levantado temprano para pillar a los del Extenuación que se iban a realizar una tirada larga pero antes iban a repartir las equipaciones. El caso es que el madrugón ha sido un poco en balde porque no había camiseta de mi talla, pero claro, ya que se iban todos en los coches para ir al punto de partida (una vereda a más de 20 kilómetros de Valdepeñas), pues me ha dado envidia y me embarcado en la aventura. Hemos ido en coche hasta el punto de partida y desde ahí 18 kilómetros, la mitad de ida y la mitad de vuelta, por caminos embarrados pero con paisajes bonitos. La ida ha sido suave, pero a la vuelta lo previsto, nos hemos picado tres runners: Olmedo, Javier el salmantino y yo. Ninguno de los tres queríamos pero lo cierto es que por momentos nos hemos puesto por debajo de 3´30´´. Sin embargo no puedo decir que haya tenido malas sensaciones a pesar de la carga acumulada en las últimas horas. Al llegar al punto de reencuentro he tratado de estirar bien y la verdad es que no he notado ninguna molestia.

En el fondo he de decir que ha estado bastante bien el entreno, pero me he crujido 18.500 metros a un ritmo  no planificado.

SÁBADO 9: ¿CÓMO HACER CASI 29 KILÓMETROS SIN QUE SE RESIENTAN MUCHO LAS ARTICULACIONES?

Pues está claro: siguiendo la técnica que realizan los atletas de élite. El truco está en doblar sesiones de forma que el organismo asimila la carga pero al ir repartida en dos sesiones, y por tanto no en un esfuerzo tan continuo, el riesgo de lesión se minimiza sustancialmente y además el estímulo es practicamente igual de bueno. Inconvenientes: que hay que sacar más tiempo y te conviertes en un esclavo del running en ese día en el que tienes que doblar. Yo ayer sábado lo hice: en una sesión matutina corrí unos 18.300 metros, en los que incorporé 3 kilómetros en cuesta continua y significativa (tres subidas al cerro del Ángel). Después tocó llanear y fui incrementando el ritmo en progresión para terminar a aproximadamente 4´15´´ y con buenas sensaciones. Este entreno me llevó 1 hora 34 minutos. Ya a la noche (dejé pasar el máximo tiempo posible para que descansaran mis músculos), me fui suavito al parque y allí, a un ritmo casi nunca inferior a 5´20´´ completé otros 8.100 metros que además me sirvieron para descargar muscularmente.

Al final 28.400 metros, creo que bien asimilados.

sábado, 9 de febrero de 2013

DÉCIMA SEMANA DEL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE ROMA

La décima, esto está "chupao", o al menos eso quiero pensar. Me quedan cinco semanas para el día D, y la semana que viene toca apretarse de nuevo los machos en la Media Maratón de Valdepeñas, después de haber dejado mis expectativas demasiado altas con la Media de Torremolinos que realicé la semana pasada. Tirando de estadística podría decir que ahora toca una de arena, pero mejor no pensarlo.

Estos siete días han estado marcados por la competición del domingo que condicionó la cantidad de kilómetros realizados entre el sábado y el domingo (menos de los habituales) y forzó por ello ha no tomarme descanso para conseguir hacer los 100 kilómetros semanales planificados. También condicionó un poco el hecho de tener que aflojar la intensidad por estar un poco cargado tras Torremolinos y, todo hay que decirlo, por el hecho de que en el fondo me encontré mejor de lo que me esperaba, de lejos.

El sábado, en Torremolinos, rodé muy suave con mi mujer, unos 6 kilómetros y medio, y luego hice cinta y bicicleta en el hotel, hasta completar el entreno planificado. Creo que esto último me sentó muy bien, porque por la noche sentí bastantes ganas de correr. El domingo toco competir, pero realmente me lo debería haber tomado menos en serio; el caso es que el tiempo realizado fue para mi totalmente inesperado en una carrera dura donde las haya y muy marcada por el fuerte viento; finalmente 01:23:59. Me encontré bien muscularmente, salvo los primeros kilómetros, donde quizá me costó entrar en calor. El lunes no pude descansar y en su defecto tuve que realizar unos 11 kilómetros más rápidos de los deseados y es que me lié de cháchara con otros runners en el parque; algo cargado pero entero y más o menos suelto. El martes tocaba interval, pero una sucesión de acontecimientos me impidió salir y me tomé un descanso no planificado, pero el miércoles tuve que hacer sesión doble, con un duro interval por la mañana temprano, haciendo casi 15,5 kilómetros, y con otros casi 13,5 kilómetros de noche a un ritmo menos suave de lo que hubiera cabido esperar; bien, dentro de lo que cabe, pero fue duro dedicar tanto tiempo a correr en un día laboral. El jueves tocaban series de 2000, marcadas por la carga del día anterior; sin embargo las hice suaves y no fueron un suplicio; además la recuperación la hice al trote y no encontré malas sensaciones. El viernes, para finalizar, completé una tirada media realizando 11 kilómetros a 5´aproximadamente, y así completé una buena semana: mejor en lo que a motivación se refiere, también mejor en cuanto a sensaciones y molestias.

Se acerca lo bueno. Dos semanas intensas más y comienzo el tapering, que durará aproximadamente 20 días. Os pego la tabla:


VIERNES 8: REMATANDO UNA DURA SEMANA

Tocaba finalizar esta "semanita" que está claro que ha venido marcada por la Media Maratón de Torremolinos. Tenía que realizar 11000 metros para completar el kilometraje semanal planificado. No me sentí mal del todo y la verdad es que el ritmo fue más rápido del previsto, de forma que completé 11100 metros a una media aproximada de 5´05´´, tardando algo menos de 57´. Lo importante es que he conseguido terminar esta dura semana y me encuentro con fuerzas de comenzar la nueva.

viernes, 8 de febrero de 2013

JUEVES 7: A POR UNAS SERIECILLAS DE 2000 METROS

Fui al parque y allí calenté hasta acumular unos 27 minutillos. Tras esto, hice tres series de 2000 metros, pero sin mirar apenas al crono. Para recuperar hice un kilómetro, entre serie y serie, a ritmo aproximado de 6´. Tras esto me fui descalentando a casa. Bien, dentro de lo que cabe de sensaciones y más suelto de lo previsto teniendo en cuenta el atracón de kilómetros del día anterior. Al final me salieron unos 15800 metros. Al llegar a casa traté de estirar todo lo mejor que pude para evitar molestias futuras.

MIÉRCOLES 6: SESIÓN DOBLE COMO EN EL CINE

Tocó madrugón y me desperté cabreado, porque ante mi tenía un duro día de trabajo, con tareas de casa y entre medias entreno por la mañana bien temprano y entreno por la noche: más de 28 kilómetros.

Eran las 06:25 y allí estaba yo, en la cocina, tomándome un café bien calentito y echándole ganas al tema. Pero todo fue ponerse; el interval no entiende de cuerpos cansados y desmotivados, así que me fui por la circunvalación con el foquillo bien colocado, porque aún no había amanecido. Cuando llevaba 25´comencé a realizar los cambios de ritmo a razón de 2´30´´ fuertes y 2´30´´ suaves, y así fui progresando, kilómetro a kilómetro. Cogí la carretera de Daimiel hasta el carreterín que me regresaba hacia el polígono, y entre cambio fui notando por un lado soltura y por otro lado me fui encontrando cada vez más cargado quizá de tanto asfalto. Cuando me quedaban unos 2 kilómetros y medio para llegar a casa, dejé de hacer cambios y me dediqué a descalentar. Finalmente me salieron unos 15.300 metros y un entreno de calidad bastante majo, sin grandes sensaciones pero también sin grandes incidencias.

A la noche tocaba la sesión nocturna. Otra vez a colocarme toda la ropa y a ponerme a rodar. Aún así no estaba muy desganado. Me fui por los caminos que llevan al norte, más en la zona noreste de Valdepeñas y tras atravesar varios en varios sentidos acabé en los cerros de la Aguzadera y volviendo por vía de servicio de la IV. De piernas iba bien, aunque físicamente me encontraba algo cansado, normal por otra parte. Al final unos 74 minutos a un ritmo medio de 5´30´´ y unos 13500 metros.

Al llegar a casa no estaba muy cansado y el día no había acabado conmigo.

MARTES 5: A VECES SURGEN IMPREVISTOS

El martes tocaba interval y no estaba muy desmotivado, pero fue de esos días en los que todo sale mal. Tuve un problema informático con el blog que aún no he resuelto, por cierto. Y eso hizo que no me cambiara de ropa hasta que no oí llegar a mi mujer, pero es que se retrasó un montón ya que eran cerca de las 08:45. Cuando me hube vestido y ya dispuesto a salir a correr me dí cuenta que tenía una parte de la zapatilla, concretamente de la suela, despegada, así que desistí y volví a entrar a casa, pensando que al día siguiente tendría que conseguir hacer lo del martes y lo del miércoles, ahí es nada

LUNES 4: CASTIGADO SIN DESCANSO TRAS LA MEDIA MARATÓN

Castigado estoy por mi entrenador a no poder descansar tras la Media Maratón de Torremolinos. Y es que he de decir que es la mar de exigente. Bromas aparte, yo soy mi propio entrenador y no puedo bajar el kilometraje por el hecho de haber corrido en Torremolinos. Quizá la hice en un plan demasiado competitivo cuando en realidad me lo debería haber tomado como un entreno, pero eso es difícil conociéndome. El lunes, por tanto, tuve que salir a rodar un poquitín, eso sí, suave. Fui al parque y me uní a unos extenuados con los que estuve hablando, entre otros temas, de la Media de Torremolinos. La Media de Valdepeñas está también muy cerca y también salió como tema de conversación. En cuanto a cómo me encontraba, pues bien, algo cargado muscularmente, pero mucho más suelto de lo que me esperaba. Al final completé 11 kilómetros en 58 minutos y al llegar a casa estiré todo lo que pude.

martes, 5 de febrero de 2013

NOVENA SEMANA DEL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE ROMA

Hecha la novena, ¡esto va rápido!. En esta ocasión hemos bajado el kilometraje y la intensidad respecto a la semana octava, resultando 97 kilómetros y menos carga de calidad. Comenzó la semana con una tirada de 24 kilómetros y pico el sábado, y acabé contento porque no me molestó la rodilla y por fases me encontré suelto. Eso sí, al día siguiente me encontraba cargado y en el entreno no acabé de descargar del todo las piernas; ese día hice unos 15 kilómetros. El lunes seguia con molestias musculares, sobre todo en los cuadriceps y se hizo bastante molesto el entreno. Al final me salieron unos 15 kilómetros a 5´15´´. El martes hice interval en el parque, pero bastante suave y con pocas repeticiones. Me encontré algo mejor de piernas pero sin tirar cohetes. El miércoles la cosa mejoró y me salieron 10 kilómetros y pico bastante majos, el jueves hice series en cuesta que no me convencieron y el guarreo del viernes ha consistido en 8 kilómetros y pico suaves de cara al test de Torremolinos del domingo. Lo mejor: la rodilla apenas me dice nada. Lo peor: estoy como estancado y abotargado.

Os pego la tabla:

LA MEDIA MARATÓN DE TORREMOLINOS EN IMÁGENES

Ahí estaban "los buenos" en primera fila. Yo no andaba muy lejos, pero no era de "los buenos". De hecho, parte de mi cabeza se ve por ahí en la parte izquierda. ¿A ver si me encontráis?


En este plano más general se ve toda la primera fila. Podríamos decir que "los últimos serán los primeros" y viceversa, pero en este caso no se cumplió: esos quedaron por delante.





No saco esta foto por mostrar al fiera de la gorra, sino porque se me ve charlando con mi compañero Rafa. Estoy en la parte derecha y Rafa es el del brazo en pose de culturismo





Y dieron el pistoletazo. Salieron escopeteados.



Tras mil batallas con el viento y las cuestas, ya en el paseo marítimo cogí ritmo e iba a por todas. Tras mía van Rafa y Pedro.







Pasé por el 13 con ansías por darle los guantes a mi mujer. Iba muy feliz:



Llegué a meta y no hay fotos de ese momento, pero sí las fotos de la satisfacción:











Maldito cuello, lo tengo mal colocado:



Eso es felicidad:





Y para el final, unas fotillos con la gente del Pozo Norte: