RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

viernes, 30 de septiembre de 2016

JUEVES 29: MERCEDES BATÉ SU RÉCORD DE KILOMETRAJE ACUMULADO Y EL OPTIMISMO INSEGURO

Optimismo inseguro, lo podría definir mientras escribo estas palabras como ese estado de ánimo que te lleva a querer ser positivo pero no saber si ese querer es sólo una intención o si por el contrario es una realidad. Yo creo que Mercedes ese haya en inmersa en ese estado. Sé que está mejor que nunca pero ella no lo sabe, o al menos no lo interioriza. Ayer jueves Mercedes consiguió algo que no está al alcance de toda mamá de 43 años, con trabajo a jornada completa, una casa por llevar sin nadie que te ayude lo suficiente y dos hijos por continuar educando: se marcó unos fabulosos 77 kilómetros en cinco sesiones (la del sábado, las dos del domingo, la del martes y la de ayer). Aún así no acaba de verse con positividad y es que supongo que hasta que no corramos la Doñana Trail no podremos extraer conclusiones. El ritmo no fue gran cosa ni lo pretendíamos ya que el domingo tenemos un trail exigente de 25 kilómetros y no hay que forzar. En cualquier caso hicimos 1 hora y 18 minutos en 11 kilómetros justos y las piernas de Merche están en la onda, que es lo importante.


MIÉRCOLES 28: EN ELLO ESTOY PERO ELLO ESTÁ POR LLEGAR

"Estar por llegar", frase que denota expectativa. No es lo mismo algo que está o algo que ya llegó a algo que esperas que venga. Personalmente prefiero la "espera", palabra de seis letras que coincide en las mismas con otra que me encanta "esperanza". En mi caso eso que aguardo ya llegó pero no se quedó y ahora estoy sentado en ese vestusto banco esperando el paso por el cielo de la siguiente estrella fugaz que se quiera dejar ver.

En mi particular banco el miércoles sucedieron más cosas: estaba con el mono de faena dispuesto a liquidar una fecunda semana,  y además tocaba probar un poco eso de la intensidad para ver si ese jarabe que últimamente tanto se me atasca al tragar consigue entrarme mejor y curar de esta forma mi ansiedad por revivir momentos mejores. Tras el calentamiento, ya de noche, comencé a cronometrar cambios de ritmo exigentes exprimiendo durante dos minutos y medio mis piernas para ver si sangraban, y fui comprobando dos cosas: que no estoy lo suficientemente bien como para estar contento, pero que no estoy lo suficientemente mal como para desesperar. Ya mediada la primera parte de la sesión se me agarró un dolorcillo encima de mi rodilla derecha, donde terminan los músculos del muslo, dolorcillo de tipo eléctrico, que denota carga, agarrotamiento, síntoma de que no acaban de rodar las cosas todo lo bien que quisiera. En cualquier caso conseguí cuajar el entreno hasta el final de los 10 kilómetros que recorrí y quedé satisfecho por continuar con el buen hacer en esta semana. Eso sí, cometí un error muchas veces antes cometido, no estiré apenas, y generé más caldo de cultivo para este bichejo que me impide ser todo lo feliz que me gustaría en esto del running.




jueves, 29 de septiembre de 2016

MARTES 27: ACTIVANDO A MERCHE EN SU SEMANA DE MÁS CARGA

Tenía estimado que Mercedes llegase esta semana a 80 kilómetros, en lo que sería su récord absoluto de carga kilómetrica en una semana, todo de cara al plan que estamos llevando a cabo para la Doñana Trail de primeros de noviembre y hasta este momento todo está saliendo muy bien, lo cual me asusta si de running y Merche hablamos. Con el pedazo de fin de semana que nos salió realizando tres sesiones de 12,7+23+20 entre sábado y domingo, el lunes mi mujer descansó, pero el martes le tocaba nuevamente calzarse las zapas. Se encontraba bien, sin carga, pero es cierto que cuando se puso a dar las primeras zancadas se sintió cansada. Yo, sin embargo, encontré las buenas sensaciones desde el comienzo. Nos fuimos a la falda del Cerro del Ángel en plena noche a ritmo medio para ella, suave para mi y bajamos por la vía de servicio metiendo una marcha más. Continuamos hasta Felix Solís con buena cadencia para las pretensiones que tengo para ella y llegados al Parque Cervantes dimos dos vueltas a un circuito de algo menos de 2 kilómetros tratándole de exigir un poco más. Regresamos a casa tratando de no bajar el pistón y aunque se sintió cansada como comentaba al comienzo, no tuvo molestias y pudimos completar unos 10,3 kilómetros bastante buenos para nuestro plan. 

De esta forma ella ya sumaba 66 kilómetros y con poco logrará mejorar la marca de 72 que consiguió en la semana de mayor carga para la Maratón de Málaga en la tercera semana de noviembre de 2015.

En cuanto a mi, a día de hoy y añadiendo el interval de ayer miércoles ya sumo 84 kilómetros hechos con bastante buen feeling, y es que como decía en una entrada anterior quisiera ver el camino ante mi y conseguir recorrerlo.

 

martes, 27 de septiembre de 2016

LUNES 26: Y SE ABRE ANTE EL MI EL CAMINO A SEGUIR


En estos momentos veo el camino, sé hacia donde ir, así que he de hacer de la intención acción y cruzar esa distancia. Intuía que con el cambio de zapatillas pasando de las Mizuno Wave Rider que me han durado 3 meses a las Mizuno Wave Precision (que logré repescar en internet) todo iría a mejor, y así ha sido, sólo he necesitado unas sesiones para encontrar las buenas sensaciones y comprobar como desparecían las molestias musculares que últimamente siempre estaban presentes. Así es más fácil llevar a cabo un plan de entrenamientos, se puede meter intensidad y progresar, por tanto espero seguir viendo el camino y sobre todo espero comenzar a recorrerlo.

A pesar de todo ayer lunes estaba muy cargado debido al doblaje de 43 kilómetros del domingo. Me costó arrancar y mis pretensiones eran cortas. Pero transcurridos los primeros minutos y conforme entré en calor empezaron las buenas sensaciones. Subí el Cerro del Ángel sin problemas y bajé cómodo por el carreterín, pero lo mejor estaba por llegar. Cogí cada vez más ritmo hasta lanzarme con buena zancada hacia la Avenida de las Tinajas. Tomé por la vía de servicio hacia el Parque y seguí disfrutando de unos minutos que han brillado por su ausencia en la mayoría de los entrenos de estos últimos meses. En el parque tan sólo pasé de largo, no dí vueltas al recinto, y es que no quería alargar más la sesión. Cerca de 8 kilómetros que me dejaron un buen regusto a miel. Como decía, deseo seguir viendo el camino...

lunes, 26 de septiembre de 2016

DOMINGO 25: 43 KILÓMETROS EN DOS SESIONES. ¡EL DOBLAJE QUE NOS DEJÓ "DOBLADOS"!

El domingo era el día en el que íbamos a entrenar dos cuestiones importantes: primero, la voluntad de hacer un buen montón de kilómetros repartidos en dos entrenos en unas pocas horas sabiendo que tras hacer la primera sesión aún quedaría la obligación de hacer una segunda casi tan larga como la primera. Merche iba a batir su récord absoluto de kilómetros en un solo día: 43 kilómetros, pero no había que hacerlos de un tirón, algo que estoy seguro que hubiéramos podido realizar, sino en dos sesiones, una matutina y otra vespertina, de 23 y 20 kilómetros respectivamente. No era el momento de entrenar el comer, ni de entrenar las paradas técnicas, ni tan siquiera el ritmo, tan sólo eso: acometer un día de acumulación de cargas repartida en dos momentos. Ya veniamos preparados con la carga adicional del sábado, así que a resultas el reto era correr casi 56 kilómetros repartidos en 32 horas.

Así que el domingo por la mañana salimos yo con lo justo para correr: camiseta de tirantes, pantaloncillo y zapas, ni tan siquiera garmin o crono y Mercedes algo más provista, con su chaleco Salomon cargado con un litro de agua y un par de barritas de turrón energético. No madrugamos, no era necesario, así que a las 09:40 nos poníamos en marcha para hacer un circuito que discurría por el carril bici, cementerio,  la Finca La Gatera, el Centro de Adiestramiento Canino de la Carretera de San Carlos del Valle, Paraje del Peral en su parte alta, Camino Carretas y Camino de Membrilla y de ahí a casa. Yo incómodo desde el kilómetro 10, incómodo muscularmente y Merche bien, eso sí, sin dejarse la piel, y asi nos salió la tirada en 2 horas y 29 minutos a un ritmo aproximado de 6´30´´ a reloj corrido pero sin paradas.

Ya a la tarde teníamos una nueva cita, y en esta ocasión lo dos íbamos sin peso extra, con lo justo, con zapatillas más ligeras y también corría cierta brisa que hacía más llevadera la carga. Asi que fuimos al Parque Cervantes, dimos una vuelta al recinto, de ahí a Felix Solís, falda del Cerro del Ángel, camino entre los Cerros de la Aguzadera, Camino del Bajo Peral, Paraje del Peral y vuelta por el Camino del Peral. Desde el principio a buen ritmo y no dejé que Merche se relajara, yendo muchos kilómetros por debajo de 6´10´´, ritmo constante y con buenas sensaciones para los dos. En el Peral nos refrescamos un poco y sólo al final se le hizo más cuesta arriba a mi mujer debido a la falta de energía. 2 horas y 5 minutos para 20 kilómetros justos y creo que con esta doble sesión habíamos superado un test importante que nos daba confianza de cara a la Doñana Trail de dentro de 5 semanas.


domingo, 25 de septiembre de 2016

SÁBADO 24: ¡A COMENZAR UNA SEMANA QUE SEA RÉCORD DE KMS PARA MERCEDES!

Toca semana de carga kilómetrica y para este finde he previsto una barbaridad en forma de obstáculo para mi mujer: tres sesiones en dos días, pero sobre todo las dos últimas sesiones, las del domingo buscan acumular 43 kilómetros repartidos en dos entrenos de 23 y 20 (por la mañana y por la tarde). En el momento de escribir estas líneas ya habíamos acumulado unos nada desdeñables 35,7 kilómetros y en poco más de una hora saldremos a cerrar el círculo con la última tirada de esta trilogía.

Pero como decía, ayer sábado tampoco nos escapamos de nuestras obligaciones; nos fuimos por el Camino de Don Bernardo hasta el kilómetro 6 y desde ahí cogimos la senda que pronto nos devuelve por el camino que corta el Camino de las Casas de Santa María, por el cual regresamos. No fuimos a un gran ritmo, pero sí de forma constante a unas horas en las que el calor ya se hacía notar. Finalmente 1 hora y 18 minutos para 12,70 kilómetros a un ritmo medio de 6´08´´, pero lo importante en esta ocasión no era lo rápido que hacíamos el recorrido sino cargar las piernas para lo de hoy.


viernes, 23 de septiembre de 2016

JUEVES 22: QUERIDAS ZAPAS VIEJAS AQUÍ UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Ya comenté en una entrada en la primavera de 2015 lo que me había ocurrido con unas viejas Mizuno Wave Precision, modelo que me acompañó en las zancadas que di en 2011 hasta el punto de llegar a gastar hasta 3 pares. Pero el fue el tercero el que trajo algo distinto a este cuento. Desde el comienzo aquella version no me sedujo y las acabé metiendo en la caja y olvidándome de ella. Estuvieron en el auténtico ostracismo durante más de 3 años hasta que en enero de 2015 las desenpolvé sin saber muy bien si tirarlas al contenedor o volver a calzármelas, y esto último hice. No sabría decir la razón de por qué las sensaciones fueron tan buenas; en aquel entonces yo estaba muy regular muscularmente y no había manera de coger ritmo pero durante tres estupendos meses las estuve machacando con un montón de entrenos rápidos que me pusieron a tono, hasta tal punto que en abril de aquel año conseguía volver a correr una media maratón en 1 hora y 22 minutos, mi tercera mejor marca. Realmente lo pasé mal cuando tuve que jubilarlas, porque están descatalogadas y sería dificil volver a calzarme unas. Pero...


Pero mire usted por donde a través del mercado de segunda mano hace unos meses que me hice un un par totalmente nuevo y ayer me lo calcé para probarlas, tras el uso que les he dado a sus primas hermanas, las Rider, que las tengo ya bastante machacadas. El caso es que desde el principio logré encontrarme muy cómodo y suelto y la posición de mi pisada me invita a correr más de puntera, justo aquello que descubrí en 2015. En esta guisa ayer Merche y yo hicimos casi 10 kilómetros, una parte de los mismos en el Parque Cervantes y la otra pasando por la falda del Cerro del Ángel, y me sentí estupendamente. Ahora pienso que si las gasto no sé si podré encontrar otro par de unas zapas que hace más de 3 años que ya no se hacen.