RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

martes, 20 de junio de 2017

LUNES 19: ALGO CANSADO EN LA SESIÓN DE INTERVAL CORTO

Ayer estaba cansado y cuando eché a correr sentí que iba a ser una dura sesión. Me fui por la Calle San Francisco hasta la Salida del Peral y tomé por el carril bici hasta llegar al camino que cruza la carretera a la altura del cementerio. En seguida tomé el camino que lleva al aeródromo y giré por el camino que lleva al del Carril del Yeso y de ahí a casa. He de decir que desde el kilómetro 3 iba haciendo cambios de ritmo de en torno a 1 minuto, pero con muy poca recuperacíón y me fui encontrando cada vez más suelto.

Al final resultó un buen entreno de unos 8,5 kilómetros.



SÁBADO Y DOMINGO 17-18: DOBLAJE CON 16 POR LA MAÑANA CIRCUITO PERAL GATERA + CARRERA NOCTURNA EN SIERRA PERAL CON MERCHE

Tuvimos que madrugar para irnos a Miguelturra, donde los organizadores del Ultra Trail de los Castillos habían organizado un evento muy bonito: plantar una encina en el Cerro de San Isidro de dicha localidad para cada uno de los tres clasificados en cada una de las pruebas de 2016 y 2017, así como también el último clasificado/a. Llegamos al cerro que bien conocemos porque se pasa por él en el recorrido de la Media Maratón de Miguelturra, y allí estaban dos de los organizadores, al rato comenzó a llegar gente y nos acercamos al lugar donde teníamos que plantar las encinas. Un bonito gesto que sirve para reforestar y para hacernos un poco menos mortales. 















Tras esto aprovechamos la coyuntura para ir de compras a Ciudad Real, y ya por la tarde, en casa, hacía tal calor que se me quitó la idea de hacer una macrotirada, algo que tenía en la cabeza. A cambio nos fuimos Inés, Merche y yo a tomar unos vinillos, ¡menudo cambio!.

Pero llegó el domingo y ya no era cuestión de perdonarnos más sesiones. Por la mañana hice una tirada de unos 17 kilómetros yendo al Peral, desde ahí al centro de adistramiento canino que hay en la carretera de San Carlos del Valle, bajé a la vega del arroyo, subí y terminé en la Finca La Gatera y de ahí a casa. 

Pero aún había algo más que hacer. Ya por la noche, a Merche le tocaba salir a mover esa rodilla, que llevaba unos días de descanso, así que nos fuimos al Peral, donde aparcamos el coche, e hicimos dos subidas por la senda técnica que lleva a lo alto de los molinos eólicos. Merche se desenvolvió muy bien a pesar de que llevaba su frontal, muy poco potente. Tras la segunda subida, bajamos por la pista hasta la carretera y de ahí por la Carretera de La Solana hasta el Peral, unos 10 kilómetros pero bastantes duros, con casi 500 metros de desnivel positivo. Lo mejor fue el fresquito que hacía y las buenas sensaciones que yo tuve. Mercedes también se encontró mejor de sus problemas en la cintilla.

 




VIERNES 16: ENTRENO DE 12,5 KILÓMETROS CAMINO HORTEZUELAS

Aprovechando que disfrutaba del festivo del día 15, pero en día no festivo, salí a correr al mediodía. Hacía bastante calor y se me ocurrió hacer el circuito corto del Camino de Huertezuelas. Lo pasé bastante mal al principio aunque sentía que iban las piernas. El regreso fue mejor a pesar de la deshidratación. Doce kilómetros y medio con los que cerraba la semana con unos buenos 87,5 kilómetros quizá con menos entrenos intensos que en la semana anterior, pero aceptables teniendo en cuenta el calor.

Lo mejor es que conseguía acumular un total de 37 sesiones seguidas en 35 días, lejos de mi récord de 67 sesiones; y aunque el sábado 17 descansé no se puede considerar como tal debido al doblaje del domingo, con lo que he decidido seguir estirando el número de sesiones sin descanso



JUEVES 15: 7 KILÓMETROS SUAVES

El jueves estaba bastante desganado, pero había que seguir saliendo, así que me planteé un entreno suavito como el que más. Camino del Peral, rodeé el cementerio, bajé por el paseo y regresé a casa dando el pequeño rodeo que ya había dado a la ida. Me salíó algo menos de 7 kilómetros.

Fue un entreno regenerativo sin más

MIÉRCOLES 14: 9 KILÓMETROS Y MEDIO DE NOCHE OLIENDO A TIERRA MOJADA

Convecía nuevamente a mi mujer en un día en el que había hecho mucho calor, casi 40 grados, así que decidimos salir a correr tras la cena. A eso de las 22:30 cogíamos el Camino del Peral para luego hacer el circuito del aeródromo. Había caído una buena tormenta minutos antes y todo estaba lleno de charcos con un olor estupendo a tierra mojada, lo que hacía que el ambiente estuviera fresquito y se pudiera correr. El regreso fue algo mejor, por el Camino del Bajo Peral aunque yo comencé a notar problemas digestivos. Merche notó carga en la cintilla en varias fases de la sesión y tuvo que parar en una ocasión a estirar.


MARTES 13: CASI DIEZ KILÓMETROS CORRIENDO CON MERCHE AGUZADERA Y ANGEL

Merche estaba bastante tocada por el 10.000, con falta de fuerzas y con la cintilla bastante cargada. Aún así la convencí para saliera a correr un rato. Subimos al Cerro del Ángel por el camino sur y le costó un mundo, teniendo en cuenta que el calor tampoco ayudó. Bajamos por el carreterín y desde ahí por la vía de servicio hacia los cerros de la Aguzadera para completar el circuito. El regreso no fue a mejor, de hecho por el Camino de Membrilla la cintilla le fue pitando. Nos salieron algo más de 9 kilómetros y medio bastante discretos en cuanto a sensaciones. Yo bien, sin molestias.

LUNES 12: ENTRENO SUAVE CON SUBIDA AL ÁNGEL INCLUIDA

Había que bajar un poco el pistón el lunes, y me tomé una sesión bastante corta y suave. Fui al Parque, pasé por Felix Solís yendo por la vía de servicio, hasta la rotonda donde comienza la Avenida de las Tinajas, de ahí al Camino asfaltado para tomar la subida por el camino al Ángel, tras esto bajar por el carreterín y a casa. Todo hecho de forma tranquila, sin forzar.