RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

miércoles, 15 de febrero de 2017

MARTES 14: ¡ESTAMOS DE TAPERING!

Las piernas pesan, el cuerpo se resiste a moverse y la mente te dice que no quiere correr. Para colmo sientes molestias en un montón de sitios. ¡Eso es el tapering!. Merche ya lo sabe así que no lo pilló de susto el entreno suavito y perro que hicimos ayer. Ir al parque, dar dos vueltas y volver a casa sin más, 6 kilómetros auténticamente perezosos que no dejaron buenas sensaciones pero no los hicimos para eso, sino simplemente para mover las piernas


LUNES 13: SALIR POR SALIR PERO LUEGO HACER UN BUEN ENTRENO

Me costó mucho decidirme a salir a correr el lunes. Tenía ganas de tomarme la semana de descanso relativo, pero descanso, de cara a la maratón del domingo, aún así finalmente me cambié y salí, y me sorprendí realizando una buena sesión de interval de 2´fuertes y 2´suaves, en un circuito de 9 kilómetros y medio, pero con sólo 8,20 en interval. En ese tramo de intensidad me salió una media de 4´45´´, que no está nada mal, sobre todo porque sentí que no estaba forzando.


DOMINGO 12: ENTRENO SUAVE PARA ELLA MENOS SUAVE PARA MI

El domingo por la mañana Merche se fue al gimnasio y desde allí salió a correr para hacer 36 minutos suavitos de carrera continua. Por mi parte yo me metí algo más de caña haciendo el circuito de los Cerros de la Aguzadera en su versión algo más larga (no llega a 9 kilómetros), y luego derivando hacia el Parque Cervantes. A las 12 los del Extenuación Valdepeñas entregaban las camisetas del club y yo había salido algo tarde por lo que veía que no llegaba a tiempo. Forcé y me sentí bien durante la sesión llegando al parque a las 12 y cinco minutos, a tiempo para recoger la prenda. Desde allí me fui descalentando a casa, con algo más de 10 kilómetros que no me dejaron mal sabor de boca.


SÁBADO 11: UN ENTRENO EN PROGRESIÓN

El sábado tenía ganas de probar el ritmo de Mercedes, así que elegí el circuito de 11,5 de ida y vuelta por el Camino de Membrilla y vuelta por el Carril del Yeso. Salimos a ritmo vivo pero no muy exigente aunque pronto comencé a apretarle y ella respondió muy bien. En la ligera bajada del Camino de Membrilla asentamos la cadencia y se le vio muy cómoda, y lo mismo en el regreso, cada vez más rápido, terminando a un ritmo que por momentos iba por debajo de 5´el kilómetro. Tardamos 1 hora y 1 minutos para 11 kilómetros y medio, que demuestra que no habíamos ido de charla.


JUEVES 9: ENTRENO SUAVITO

El pasado jueves decidí no forzar y realizar con mi mujer una sesión suave, así que fuimos al parque a trotar sin más, y cuando llevábamos 5 vueltas, que se hicieron bastante pesadas hicimos un regreso a casa por la Calle Postas, donde apretamos un poquitín, regresamos por Calle Seis de Junio y a casa. Unos 9 kilómetros marcados por el sentimiento de tapering que nos envuelve.

El viernes tocó descanso para ambos, y es que como suelo decir: "el pescao está ya vendido"

Cerrábamos la semana poco prolija en kilómetros con 64 kilómetros en mi caso y unos 50 Merche.

MIÉRCOLES 8: ENTRENO CON CUESTAS Y RITMO FINAL

El miércoles subí el Cerro del Ángel campo a través, no sin antes dar un pequeño rodeo. La subida me dejó las piernas saturadas pero pronto volví a coger ritmo. Llegué abajo y tiré hacia los cerros de la Aguzadera tratando de marcar un buen ritmo crucero, y mi regreso fue considerablemente rápido, sintiéndome bastante suelto. Había hecho unos 11 kilómetros.

Merche hizo unos 30 minutos de elíptica en el gimnasio.

 


MARTES 7: A RITMO CON MERCHE 15´+15´

El martes tocó experimentar con Mercedes y casi clavé el entreno que había hecho en solitario el lunes; por tanto tocaba ir a ritmo durante 15 minutos, bajar el pistón y repetir de nuevo. Para ello fuimos hasta la falda del Ángel  y cuando llevábamos no más de kilómetro y medio comenzamos con la primera serie. Nos dio para bajar e ir hacia el Parque Cervantes y tras esto aflojamos durante unos minutillos, justo cuando llegamos al recinto tocó otros 15 minutos y nos marcamos finalmente 3 vueltas, es decir, 3 kilómetros, en tan sólo 15 minutos y 15 segundos, a 5´05´´ cada kilómetro. Regresamos a casa a ritmo vivo y nos salieron unos 10 kilómetros, en el que iba a ser quizá el último entreno de calidad antes de la maratón.