RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

sábado, 29 de diciembre de 2012

SÁBADO 29: CASI 25 KMS Y PROBLEMAS MUSCULARES

Madrugué un montón el sábado para poder estar a las 09:00 horas en Puertollano y salir a hacer una tirada larga con algunos miembros del Pozo Norte. El día amaneció muy frio, marcándose temperaturas de hasta -4 grados. Ya corriendo, había zonas en los caminos que estaban totalmente congeladas y, por tanto, escurridizas. Los primeros kilómetros fuimos muy muy suaves, charlando, y en seguida, algunos miembros de la expedición tiraron para adelante, pero yo tenía pensado hacer unos 25 kilómetros cuando la tirada iba a ser de unos 17 y por tanto, necesitaba reservarme. Además, no tenía ganas ni motivación para ir de pique. En el kilómetro 12 llegamos a una fuente cuatro de nosotros: Mari Sol, Lola, Rafa y yo; justo ahí paré mi Garmin y habían salido 11950 metros a 5´24´´. Desde ahí el camino discurrió entre arboles frondosos y un paisaje muy bonito. Ya a la vuelta hacia Puertollano apretamos un poco y la verdad es que me volvían a doler de nuevo los cuadriceps. Una vez llegados a la zona del parque del Pozo Norte, estuvimos dando vueltas por un circuito para completar los 25 kilómetros, y las piernas me iban molestando ahora en forma de carga. Creo que es normal, porque ahora me tengo que volver acostumbrar a entrenar tantos kilómetros. Al parar y mientras estaba estirando me ha dado un dolor bastante agudo en la rodilla, en la zona de la cintilla ilio-tibial, y me asustado un poco. Hasta me costaba andar. He vuelto en coche a casa y sin dolores y cuando he llegado a casa me he puesto antinflamatorio y la verdad es que me ha dejado de doler totalmente, con lo que entiendo que se vuelve a tratar de molestias provocadas por las tensiones musculares. La conclusión es que tengo que ser paciente y seguir trabajando, pero con tiento, para no lesionarme y recuperarme del todo.

El tiempo total del entreno ha sido bastante largo: 2 horas y 8 minutos.

Mañana nos vamos al Parque Nacional de Monfragüe en Cáceres, donde nos tomaremos las 12 uvas. La idea es madrugar un montón para irme a correr antes de irnos, y rodar un poco descargando. El día 31 toca una hora y no sé si la haré con mi mujer o la haré un poco más intensa yo solo, y el día 1, el de la vuelta tendré que hacer interval, eso si tengo ganas, porque de no tener motivación, cambio el descanso del miércoles por el martes y paso el interval a éste último día.

viernes, 28 de diciembre de 2012

CUARTA SEMANA DEL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE ROMA

¡Terminada la cuarta semana!; la cosa va un poco mejor y las molestiejas van remitiendo. Ahora hay que ir mejorando poco a poco el estado de forma, lo cual no va a ser fácil, ¡seguro!. Comenzó la semana con el sábado pasado en la que me marqué una tirada de casi 22 kilómetros. Me recordó a las tiradas que hacía un par de años atrás, cuando no estaba con el entreno necesario para afrontar tantos kilómetros. La primera parte no fue mal, cogí el ritmo y fui tirando, pero a partir del 15 las zancadas costaban, no fluían, y los músculos molestaban. Todo estaba según el guión, era lógico. En cualquier caso terminé mi tirada, es decir cumplí, y aunque un poco dolorido no fue muy traumático. Estoy seguro que la siguiente vez irá mejor. Me salíó un ritmo medio de 4´47´´ que visto lo visto no está mal. El domingo fue un buen entreno, ya que me concentré en recuperar, en regenerar de forma activa. Aunque suene paradójico, me fui al Ángel y lo subí cinco veces, y ya suponía que yendo despacito me sentaría bien; ¡así fue!, de hecho a la vuelta, con pendiente negativa, le metí un poco de caña a la zancada y por un momento sentí que fluía la carrera e iba rápido. El lunes me encontraba bien, síntoma característico del buen hacer del día anterior; me hice 76´de trote, al comienzo más suave y fui progresando y me encontré bastante bien. El martes hice interval, claramente marcado por irritación de garganta que se me había montado. Ese día había comenzado a tomar antibióticos, pero en cualquier caso no salió mal entreno del todo. Bien en los cambios rápidos, de unos 400 metros y regular al aflojar porque me dolían los cuadriceps. Finalmente hice unos 11 kilómetros si sumamos los 15´ iniciales de calentamiento y los 15´ finales de descalentamiento. El miércoles descansé y el jueves tocaba hacer 2*4000, así que tras calentar 22´ los hice sin más, al ritmo estipulado, bueno, quizá un poco más rápido de lo previsto (el primero de media a 4´10´´ y el segundo a 4´07´´). Bien de sensaciones pero con falta de chispa; eso sí, sin molestias. Hoy viernes he completado la semana con una tiradilla suavita de 72´de trote que ha resultado un poco cansina. Sumando kilómetros resultan algo más de 87, lo cual está muy bien, porque suponen 13 más que la semana pasada, cuando me encontraba en proceso de recuperación de la Maratón de Castellón. Os dejo la tabla (ahora caracterizo las sesiones por colores en función de la intensidad):



VIERNES 28: A CERRAR LA SEMANA CON OTRA TIRADILLA

Tocaba salir a terminar la semana, y como estoy de vacaciones lo tenía fácil, salí a eso de las 13.00, justo cuando más calentaba el solecito. Aún así me puse demasiada ropa y en seguida me dí cuenta de que iba molesto por ello. Cogí el camino de la Membrilla y luego tiré por el camino que transcurre paralelo a la vía de servicio de la AIV sentido Madrid, para luego coger un camino a la izquierda hasta corta a la misma y regresar a casa. Me sentía pesado, pero no me podía quejar porque el entreno del día anterior había sido bueno. Así que me tome el entreno como lo que realmente era, un rodaje de regeneración. Finalmente 12750 metros y 1 hora y 12 minutos

EL CLUB DEPORTIVO POZO NORTE DE PUERTOLLANO

Que menos que dedicar una entrada a todos mis amig@s del Pozo Norte y por extensión hablar del fabuloso club al que pertenecemos. Todo comenzó por casualidad, mirando en la web de la organización de la Maratón de Estocolmo. Estaba listando los inscritos españoles a dicho evento y ví el nombre de Marisol Gijón. Me sonaba el nombre pero no sabía de que, así que me puse a mirar en los resultados de las carreras del circuito de carreras populares y comprobé cómo era una asidua al mismo, en incluso en Miguelturra de 2011 estaba seguro de haber compartido una parte de la media rural con ella. En los días siguientes, movido por la curiosidad y por el interés de poder contactar con alguién de la provincia que iba a correr tan lejos conmigo, pregunté a algunos corredores de Valdepeñas, y casi todos, por no decir todos, la conocían. Yo ya la tenía fichada en facebook y le envié un mensaje, pero fue Agustín Quintana quien finalmente la llamó y le habló de mi, facilitándome su teléfono. Lo que no me podía imaginar es que Marisol fuera ¡nuestra Marisol!, es decir, esa persona tan cercana y entrañable, que todo el mundo quiere tener cerca. En seguida, hablando con ella, me dí cuenta de su amabilidad y de su experiencia en esto del running. Ya en Estocolmo, charlamos en persona, conocí a Marcos, a su hija, a Santi de Corricolano y tuve el privilegio de poder correr algunos kilómetros con ella. Después me llamó interesándome por mi y por el resultado de la carrera, y fue entonces cuando le dije que me inscribiría al Pozo Norte. Tuve la oportunidad de calentar con algunos de vosotros en aquella noche en Piedrabuena y me sentí como en casa, como si corriera con gente de mi club.

En los meses siguientes, tuve la oportunidad de charlar con Marisol sobre running, es decir, cuál sería la próxima maratón, cómo andábamos de tal molestia, etc, y en octubre me inscribí a vuestro club. Yo que voy un poco a "mi bola" me he sentido integrado en seguida en un grupo de gente estupenda, gente sana y con la misma afición que yo. Os puedo decir que me he sentido muy apoyado en estos últimos meses tan intensos deportivamente hablando para mi, y que han tenido más cosas buenas que malas, pero cuando las circunstancias se han torcido me he sentido muy alentado. Este club no se está quieto, está muy muy vivo, y te hace sentir justamente así, en movimiento. Quizá por eso cada vez que me he puesto la equipación verde chillona me he sentido bien, feliz y no sé si ha sido por casualidad, pero me he sentido como una moto en cada una de esas carreras. Ya vendrán las ocasiones en las que corriendo con Pozo Norte vengan totalmente dobladas, pero entonces ahí estaréis vosotros para levantarme el ánimo, estoy seguro.

Hoy corro con Pozo Norte, y mañana... también.

JUEVES 27: LAS ÚLTIMAS SERIES DEL AÑO QUE SE VA

El año 2012 se va, y con él un montón de sensaciones y vivencias intensas en esto del running. Las circunstancias me han llevado más allá de donde hubiera imaginado hace ahora un año, y ahora toca ver que nos deparará 2013. Pero por lo pronto, había que despedirse de este curso con el último día de series de 2012. Fui en coche al parque, donde calenté con algunos extenuados. Tras 22' de carrera suave me dispuse a realizar los 2x2000 planificados. El primero pasó sin pena ni gloria, sin grandes esfuerzos pero sin buenas sensaciones. En cualquier caso salió según lo previsto a una media de 4'10''. En la recuperación me entretuve charlando con Javier, un extenuado que ha regresado recientemente a tierras salmantinas y que puede presumir de haber bajado de las tres horas en maratón, concretamente lo hizo en Castellón el año pasado. Salí algo frío a por la segunda serie, y durante la misma me fui encontrando mejor que en la anterior, yendo más tranquilo, más a ritmo, y sin embargo con mejores registros. Al final me salió a 4'07'' y más satisfecho. Las piernas algo cansadas pero sin dolores.

MIÉRCOLES 26: A DESCANSAR

Llegó otro miércoles y con él otro descanso. Parece que las piernas comienzan a venirse a arriba, y vamos dejando todo el cansancio acumulado de este diciembre loco. Días como éste son fundamentales para que repose un poco la mente, que también ha llevado lo suyo

jueves, 27 de diciembre de 2012

UNA MAGNÍFICA WEB PARA MARATONIANOS: FEELRACE (http://feelrace.com)

Hoy quiero enseñaros una muy buena página para maratonianos. Es una página alemana, y conociendo el carácter calculador de este pueblo, bueno, pues queda todo dicho. En ella te puedes registrar y poner tu reto. Lo innovador de la misma es que pones tu marca reciente en el 10.000 o en la media y te da tu marca probable en maratón, tras haber metido previamente algunos datos personales, tales como la edad. En seguida te muestra la estrategia a seguir en la maratón, la estrategia "Marco", consistente en ir de menos a más. Las explicaciones que te va dando son geniales, con comentarios por kilómetros. Te dice las pulsaciones que en teoría llevarías en cada punto kilométrico y recomendaciones e incluso descripción de sensaciones. Hablan de que un alto porcentaje de corredores que han seguido las instrucciones han conseguido su objetivo. En mi caso no lo conseguí, entre otras cosas porque no seguí la estrategia debido a que no fui capaz de llevar los ritmos tal y como se mostraban, saliéndome kilómetros mucho más rápidos y otros lentos. Paso a explicaros algunos aspectos de la web: http://feelrace.com/fr.pl?th=HOME

Lo primero, sería interesante que eligieráis el link "Marathon Calculator" con el fin de introducir vuestra marca reciente en 10.000 y/o en media maratón. También debéis meter vuestras pulsaciones máximas, dato que podéis haber contrastado a través de una reciente prueba de esfuerzo, o en ausencia de esa información, aplicando la muy conservadora fórmula consistente en restarle a 220 vuestra edad.

En esta ventana nos viene a decir que hagamos caso de la "estrategia Marco", según ellos, la mejor forma de optimizar nuestra marca en maratón. Nos dice que durante nuestro exhaustivo plan de entrenamiento de maratón deberíamos realizar, dentro de las seis semanas anteriores al día D una competición de 10.000 o de media y de ese dato saldría nuestra marca probable de maratón, la cual servirá de referencia para la estrategia a seguir


















Yo he introducido la marca en 10.000 que realicé a primeros de diciembre, dos semanas después del fracaso en Valencia y una semana antes de mi maratón de Castellón. Ese 37´15´´, unido a las 182 pulsaciones que pongo como máximas (serían 178 pulsaciones si aplico la fórmula 220 - mi edad), hacen que la marca a conseguir sea:












Me dice que puedo hacer 2 horas 56 minutos y 28 segundos. Obviamente esta posible marca está sujeta a una serie de condicionantes, tales como estar bien preparado para afrontar una maratón, una maratón más o menos rápida, buenas condiciones climatológicas, y entre otras, seguir la estrategia que después nos van a proponer. Nos dice que el ritmo medio a seguir es de 4´11´´ por kilómetro, pero como veremos más adelante, la propuesta no es la de seguir un ritmo constante, sino progresivo. Esto viene explicado en la parte en la que habla de las "Negative Split", que no son ni más ni menos que las desviaciones sobre la media final de 4´11´´, que en cada una de las cuatro secciones en las que se dividirá la maratón realizaremos. Es decir, en la primera sección de la maratón iremos un +2,2% más lento que el ritmo medio antes mencionado, y así de forma que en la tercera sección iremos justamente a ritmo medio y en la cuarta y última iremos un 1,2% más rápido que dicho ritmo. También nos dice que de media nuestro ritmo cardiaco será de 160 pulsaciones por minuto. ¡Ojo!, fijaros como hace hincapié en llevar a cabo un adecuado periodo de tapering o recuperación, al menos las dos semanas antes de la maratón.

Si entramos en materia, podemos ver paso a paso la estrategia propuesta, en un ejercicio que nos sirve de auténtica guía a seguir durante la carrera. Es muy interesante comprobar como esta estrategia propone dividir la maratón en tres tercios iguales, correspondientes a 14 kilómetros cada uno. El primer tercio se dividirá, a su vez, en dos partes: los primeros 3 kilómetros por un lado y los 11 kilómetros restantes por el otro. En cada una de estas cuatro partes: 3-11-14-14, se ha de ir al mismo ritmo, pero al pasar a la siguiente se incrementará el ritmo según la tabla. Si todo va según lo previsto, podemos comprobar como nuestras pulsaciones irán evolucionando con un incremento progresivo de las mismas. Paso a comentar todo lo relativo a la estrategia:
  • Primeros tres kilómetros: esta estrategia considera de vital importancia comenzar tranquilo estos tres primeros kilómetros, concretamente a 4´17´´, y sin pasar de las pulsaciones marcadas. En cualquier caso tendremos que entrenar bien este ritmo para tenerlo memorizado y utilizar la marca kilómetrica para ajustarlo si nos hemos desviado. La excitación de la carrera puede provocar que las pulsaciones sean más altas de las previstas, y poco podemos hacer para evitarlo, pero sí podemos ir al ritmo marcado y no dejarnos llevar por la euforia de los espectadores y de la propia carrera. Ya habrá tiempo de incrementar el ritmo. ¿Por qué es tan importante comenzar suave?. Hay una razón científica, en una maratón el principal problema es que nos quedemos sin combustible y tiremos sólo y exclusivamente de las grasas. Si vamos más suave al principio, el porcentaje de consumo de grasas será mayor que el porcentaje de consumo de glucógeno, por lo que estaremos guardando de éste último para cuando luego lo necesitemos.


  • Desde el cuarto al decimo cuarto kilómetro: entramos en la segunda etapa dentro de la carrera. Pasamos a llevar un ritmo de 4´13´´, cuatro segundos más rápido por kilómetro. Este incremento de ritmo provocará un aumento de pulsaciones que nos llevará a 152. Se vuelve a hacer hincapié en el chequeo de ritmo de cada kilómetro, utilizando las marcas kilométricas de la organización para ir regulando. También aconseja la utilización de relojes o gps. En el kilómetro 5 se aconseja beber unos tragos de agua o de isotónica, incluso medio plátano si esto nos va bien. En mi caso, yo bebería sólo agua. A partir del sexto kilómetro las pulsaciones aumentarán a 153, porque aunque mantegamos el ritmo las pulsaciones tienden a ir subiendo poco a poco debido a la acumulación de tarea que supone el esfuerzo para nuestro organismo lo cual motiva la quema de grasa que es la principal causante de dicho aumento que provoca la necesidad de mayor aporte de oxígeno  (ALGO MUY IMPORTANTE). De hecho, cada cuatro kilómetros veremos como aumenta una pulsación, y eso sin variar nuestro ritmo. Comentar que esto sería en condiciones totalmente llanas de terreno, porque de haber cuestas aumentarían las pulsaciones y viceversa. En el kilómetro 10 pasaríamos a 42´22´´, y nos dice que somos capaces de hace 5 minutos menos en un 10.000, pero la maratón es una carrera muy muy larga. 



  • Desde el decimo quinto al vigésimo octavo: entramos en la tercera fase de la maratón en la cual iremos justamente al ritmo medio final, es decir a 4´11´´. al incrementar entre el kilómetro 14 y el 15 dos segundos el ritmo, nuestras pulsaciones se irán a 159. En estos momentos solemos sentir mucha fluidez y correr es divertido; aún tiene un montón de carbohidratos reservados nuestro cuerpo. En el 18 ya iremos a 160 pulsaciones por minutos, aunque no hayamos incrementado el ritmo de 4´11´´, debido a la razón antes explicada. Precisamente estamos marcando la media de pulsaciones por minuto de la maratón. Llegaremos a la media maratón con un tiempo aproximado de 01:28:55, lo que supone que tendremos que correr la segunda media más rápida incluso que esta primera, pero no nos ha de preocupar eso. Aquí se nos menciona que si hay cuestas corramos más suave, y lo contrario si hay pendientes negativas, es decir, no forcemos el ritmo si el terreno no es llano. Hace hincapié en que no suban las pulsaciones por encima de 161 en las cuestas, porque eso se pagaría irremediablemente después. Tambén hace hincapié en seguir bebiendo líquidos cada cinco kilómetros, a pequeños sorbos y aunque no tengamos sed. Para el final de esta etapa las pulsaciones ya irían a 162.


  • Desde el vigésimo noveno al final: última etapa, y toca incrementar el ritmo a 4´08´´.  Las pulsaciones escalarán de golpe a 166 y en el 30 toca beber un poco, por la cuenta que nos tiene, y volverán a subir a 167. Llegamos al kilómetro 32; un viejo dicho dice que todo lo acontecido hasta ahora ha sido un mero calentamiento y ahora es cuando comienza la maratón. Quedan 10 kilómetros, una distancia bien conocida para nosotros y es tiempo de mantener la cabeza bien fria. Lo normal en estos momentos es que estemos constantemente sobrepasando corredores y que apenas sí nos adelante nadie, ya que un alto porcentaje de maratonianos se dejan las fuerzas por el camino y sufren durante los últimos kilómetros. En el 35 toca beber otro poco, es necesario, y nuestras pulsaciones van ya a 168. Vemos corredores estirando y con problemas en los márgenes de la calle o carretera y sin embargo, si todo va según lo previsto, nosotros todavía podemos mantener el ritmo prefijado. Llegamos al kilómetro 39, nuestras pulsaciones ya están en 139 y nos queda poco fuelle, pero aún el suficiente como para mantener el ritmo. Llegamos al 40 y esto no son matemáticas, no siempre iremos enteros y seremos capaces de tener fuerzas, pero hemos hecho nuestros deberes y muy probablemente sí mantendremos el ritmo. La carrera no se ha terminado aún, no podemos perder la concentración, quedan 9 minutos. Pero al final hemos logrado el objetivo marcado llegando a unas pulsaciones de 170.



Pero esta página va más allá y nos marca una tabla de ritmos a respetar en los entrenos, lo cual es fundmental para evitar sobreentranamientos o para evitar no llegar a la intensidad de trabajo necesaria:




















Nos dice que podemos hacer una maratón en 4´11´´ de ritmo medio, podemos hacer una media a 3´57´´ de ritmo medio y los 10.000 a 3´43´´ y el 5.000 a 3´32´´. Pero para ello hemos de entrenar los siguientes ritmos:
  1. Cuando hagamos series que ronden los 10 kilómetros de distancia total podemos ir a 4´03´´. Por ejemplo, cuando tengamos que hacer 3*3000.
  2. Cuando hagamos series que ronden los 15 kilómetros de distancia total podemos ir a 4´11´´ y así trabajar el ritmo de maratón. Por ejemplo: 3*5000.
  3. Cuando hagamos una tirada en progresión los últimos kilómetros, los "íncomodos", los que trabajan la "resistencia anaérobica, deben ir a 4´20´´-4´23´´
  4. Cuando hagamos una tirada de carrera continua y sobre todo si es de las largas, nuestro ritmo para hacer kilómetros trabajando la resistencia aérobica, es de 4´47´´-4´58´´. Es este ritmo llegará un momento en el que las piernas sentirán fatiga y estaremos trabajando la resistencia aérobica antes mencionada.
  5. Cuando hagamos trote de recuperación, el cual es muy importante, podremos ir entre 4´58´´ y 5´11´´. Yo aquí voy a un nivel más elemental y recomiendo un trote aún más lento, incluso a 6´que a mi, personalmente, me descarga las piernas.
  6. Cuando hagamos interval o series:
  • 200 metros cambio rápido: a 3´el kilómetro (200 metros a 36´´)
  • 300 metros cambio rápido a 3´07´´ ( es decir, 300 a 56´´)
  • 400 metros cambio rápido a 3´13´´ (es decir, 400 a 1´17´´)
  • 600 metros cambio rápido a 3´18´´ (es decir, 600 a 1´59´´)
  • 800 metros cambio rápido a 3´33´´ (es decir, 800 a 2´50´´)
      Si hablamos de series a tope: 1000 metros entre 3´36´´-3´41´´, 2000 entre 3´49´´-3´54´´ y 3000 entre 3´56´´ y 4´02´´.

Con todo esto acabamos de definir nuestro universo de ritmos para la preparación de la maratón. ¡Ahi es nada!.

Por útlimo, la página permite meter objetivos en determinadas carreras, introducir luego el resultado real, ver las desviación, comparar los resultados de otros, etc:







En definitiva, una pasada de página, que recomiendo a todos, por lo menos que entréis a verla.

martes, 25 de diciembre de 2012

MARTES 25: DÍA DE NAVIDAD DÍA DE ENTRENO

Teníamos compromiso en forma de comida con mis suegros. Bueno, realmente no era compromiso porque no lo es todo aquello que uno hace con sumo gusto. El caso es que después de la indigestión de la cena de Nochebuena, acostarnos a las tantas y debido al hecho de tener que ir a Linares, pues me tuve que levantar relativamente temprano para ir a correr y que nos diera tiempo a viajar y llegar a tiempo a la cita. Fui al parque, curiosamente con buenas sensaciones y allí, tras dar una vuelta inicial, dí 6 vueltas con cambios de ritmo a razón de unos 400 metros fuertes y el resto suave, saliéndome el kilómetro entre 4´45´´ y 4´50´´. En los últimos cambios las piernas, concretamente los cuadriceps, comenzaron a molestarme, como últimamente y, curiosamente, la sensación se hacía notar al ir suave, y no al ir fuerte. En cualquier caso no me preocupé mucho. Tras esas seis vueltas di una más sin cambios de ritmo y me fui muy suavito a casa. Al final, 11 kilómetros y 58´de duración de sesión.

FELIZ NAVIDAD

Os deseo a tod@s Feliz Navidad:

lunes, 24 de diciembre de 2012

LUNES 24: CORRIENDO COMO PREÁMBULO A LA NOCHEBUENA

Hoy también tocaba salir, obviamente. Malas fechas son estas para preparar maratones, machacarse y no sucumbir a los encantos de la buena comida y los dulces navideños. Habrá que dejarse querer un poquitín y picar, pero sin pasarse. Por tanto, hoy a eso de las 17:15 he salido para hacer 15 kilómetros, con la idea de rodarlos en progresión para que me saliera una media próxima a 5´el kilómetro. Volví a coger la vía de servicio de la AIV sentido Madrid, hasta que llegué al camino que me lleva al este, a la altura del Hotel el Hidalgo. Desde ahí dos kilómetros hasta coger el camino hacia el sur que me devolvía a casa. Las sensaciones han ido mejorando conforme pasaban los kilómetros de forma que, al contrario que en los últimos días, me he sentido más cómodo a partir del kilómetro 6-7 y la vuelta, pese a llevar el aire en contra, que no soplaba mucho, y tener pendiente positiva, he ido muy cómodo y hasta suelto de forma que he quedado satisfecho. En el último tramo, ya por el camino asfaltado y con pendiente negativa he apretado bastante y me sentía fuerte. En cuanto a los dolorcillos de los últimos días, apenas se han dejado notar esta vez, y creo que es un claro síntoma de recuperación muscular. Al final, 1 hora 16 minutos y 14.780 metros

DOMINGO 23: A RECUPERAR Y DESCARGAR

De la manera, no sé si atípica, en la que mi cuerpo agradece la descarga del trabajo de los sábadosdurante los domingos. ¿De qué manera?, pues con una tirada larga en el tiempo pero suave muy suave de intensidad. En esta ocasión no lo aderecé con series de gradas sino con cuestas. Fui al Angel y subí 5 veces por la carretera, con sus consiguientes 5 bajadas, a ritmo cansino, de más de 6´el kilómetro, sintiendo cada zancada y comprobando como conforme el entreno avanzaba mis piernas iban sintiéndose mejor. A esto yo lo llamo descarga, y lo curioso es que lo consigo haciendo cuestas con un 5% de pendiente. Al llegar al pie del cerro al final de las cinco series, me fui a casa estirando zancada y con casi total ausencia de dolores musculares. Llegué a casa y estiré todo lo bien que pude y hoy lunes, antes de salir de nuevo, puedo decir que me encuentro con ganas de correr, y eso es bueno. Tiempo final 1 hora 34 minutos para una distancia de unos 15 kilómetros.

TERCERA SEMANA DEL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE ROMA

Se terminó la tercera semana, de este atropellado plan desde sus comienzos, debido al cambio de planes que supuso correr la Maratón de Castellón y que obligó a replantear todo y seguir una senda peligrosa consistente en apenas descansar tras haber corrido dos maratones a tope en tres semanas. En cualquier caso, he conseguido completar otros siete días sin mayores problemas, aunque las piernas no acaban de fluir, en un claro gesto de queja. El sábado 15 salí, seis días después de la maratón, dispuesto a realizar una tirada de 17 kilómetros a ritmo suave. No fui redondo por razones obvias, y a partir del 8 sentí molestias musculares que impedían pensar en aumentar el ritmo. Otro problema añadido fue correr con la comida en el gaznate por las horas a las que salí. Cuando llegué a casa estaba más cansado que de costumbre, pero con la sensación de que acaba de hacer algo qué tenía que hacer. Al día siguiente madrugué para hacer 50´de trote suave, caracterizados por la falta de recuperación del tute que me había metido 14 horas antes. Los pequeños dolores musculares persistieron sobre todo en los cuadriceps. Y al llegar a casa hice sesión doble de estiramientos. Aunque tenía ejercicios de gomas planificados, los eliminé del mapa por razones obvias. El lunes tocaba salir otra vez, esta vez de noche y con el foquillo. Me fui por la vía de servicio de la AIV hasta llegar al Hotel el Hidalgo, crucé la autovía y regresé por la vía de servicio sentido Andalucía. Sentí cierta mejoría respecto al día anterior, pero la falta de chispa y soltura fue la nota dominante. El martes tocaban series, y decidí hacerlas pero muy suavitas. Fui al parque, calenté y las piernas fluían mejor que en los últimos días. Finalmente hice cuatro series de 3 series de 2000 a un ritmo que osciló entre los 4´08´´ y los 4´15´´. No resultó mal el entreno. El miércoles me tomé un muy merecido descanso y el jueves tocaba interval, que costó, como últimamente. Tras veinte minutos de calentamiento hice cambios a razón de 2´fuertes y 3´suaves hasta alcanzar el final en 1 hora 09 minutos, por un circuito que me llevó por la Vega Baja del Peral y el propio Peral. Entreno discreto, donde no acabé de disfrutar, y donde además pasé frio por no ir lo suficientemente abrigado. El viernes quedaban 11 kilómetros en el tintero para completar lo planificado y salí alrededor de casa en un circuito al que dí dos vueltas y donde de nuevo costó arrancar y coger el tirmo. Finalmente salieron 10,4 kilómetros pero como estaba hasta el gorro no completé ni un metro más.

Por tanto, sigo avanzando hacia la recuperación muscular a sabiendas de que aquí a nada la cosa se pone feita debido al aumento paulatino de carga. Habrá que saber capear el proceso de recuperación con entrenos en los que la intensidad tendrá que aumentar pero muy poco a poco para no tener problemas. Finalmente hice 74,2 kilómetros, ochocientos metros por debajo del objetivo.

En la semana entrante tengo que aumentar la carga hasta los 80 kilómetros, pero ya adelanto que entre este sábado y domingo he hecho los deberes y la cosa marcha bien. Os pego la tabla:




sábado, 22 de diciembre de 2012

21,9 KILÓMETROS MÁS DUROS QUE LA MARATÓN DE CASTELLÓN

Los misterios del cuerpo y de la mente... En Castellón disfruté 38 kilómetros y padecí los otros cuatro y hoy, en una tirada larga sin importancia y más suave no me he encontrado en ningún momento y hasta me ha costado terminarla. Me he ido por el carreterín que lleva desde el polígono a la carretera de Daimiel, he cogido ésta hasta el kilómetro 28.8 y allí he cogido un camino a la derecha que me llevaba a la gasolinera Shell del kilómetro 91 de la AIV. Una vez allí, de vuelta a casa por la vía de servicio de la autovía. Ha habido algún momento en el que las molestias musculares de las piernas se llevaban mal, y otros momentos en los que iba algo mejor, sin molestias pero sin soltura. Es el peaje que tengo que pagar por los esfuerzos de todos estos meses, y en especial por los esfuerzos de noviembre y diciembre. Estoy seguro que me costará coger la forma de cara a Roma. En cuanto a los dolores musculares no me preocupan, están en el guión, y afortunadamente no me están molestando las articulaciones. Al final, 1 hora 44 para 21,9 kilómetros, a 4´47´´ el kilómetro, aproximadamente.

VIERNES 21: A TERMINAR LA SEMANA, Y UN CICLO, HACIENDO UNA HORA

Por motivos personales, relacionados con mi profesión, que no viene a cuento explicar en este blog, salí totalmente desmoralizado a rodar ayer. Había que terminar la semana haciendo unos 11 kilómetros y se me hizo bastante largo y pesado, quizá porque no tenía la mente donde yo quería. Los mayas tenían razón, o al menos yo quiero dársela: el día 21 de diciembre se termina un ciclo y comienza otro; querría, ese sería mi deseo, terminar un ciclo en mi vida y empezar otro nuevo, borrando algunas cosas del pasado, pero lo acontecido, por definición, ya no se puede eliminar, tan sólo se puede olvidar. Más importante es lo está por llegar, y ahí es donde me gustaría llevar mi proyecto de nuevo comienzo. Todo esto me desmotivó ayer y me quita las ganas de salir a realizar la tirada larga, que tengo la obligación de hacer en unos minutos. Apuesto que tampoco sale un buen entreno.

El running te cura de tus males, porque es una buena terapia para olvidar y para reflexionar, para desconectar y para reciclarse. Hoy, ese es el objetivo.

En cuanto al entreno de ayer, no tuvo nada de especial: como decía tenía la cabeza descentrada y no tenía ganas de correr, y además no estaba fino, no iban las piernas como quería. Finalmente hice 10,4 kilómetros y 58 minutos, dando dos vueltas a un circuito alrededor de casa.

viernes, 21 de diciembre de 2012

JUEVES 20: INTERVAL AL CANTO

Jueves ya tarde. tocaba hacer otro pequeño esfuerzo y salir de nuevo a correr sin muchas ganas. El caso es que cuando te pones la ropa, te dispones y das las primeras zancadas te das cuenta de que mola, y te apetece. En esta ocasión 20´de calentamiento yendo por el camino que lleva a la Vega Baja del Peral, y a partir de ahí, cambios de ritmo a razón de 2´fuertes ( a 3´45´´ aproximadamente) y 3´suaves, 5´30´´ aproximadamente. Hacia fresquito y no llevaba mallas, pero por lo demás se iba a gusto. Los primeros cambios de ritmo algo más pesados, hasta que le cogí el tranquillo. Una vez llegado a la Vega Baja, fui hacia el Peral, lo atravesé y me dirigí a Las Aguas por el carreterín asfaltado, y llegando a las mismas bajé por el camino que lleva finalmente al camino del Peral. La final ya llevaba las piernas algo tocadas, síntoma claro de que aún no están recuperadas del todo de lo de Valencia y Castellón, pero en líneas generales bastante bien. Distancia 14,2 kilómetros y 1 hora 09 minutos de tiempo, a 4´55´´ de media, teniendo en cuenta que el calentamiento lo hice bastante suave.

MIÉRCOLES 19: DESCANSO. ¿CUÁNTOS MÁS HABRÁ ANTES DE ROMA?

¡Como he disfrutado este descanso!. Es lo que tiene esto de ser exigente. Cuando toca relajarse un poquito todo se valora más y mejor. He estado viendo el calendario y la cosa se pone feita. En mi planning he puesto algunos descansos que en muchas ocasiones habrá que cambiar por descansos activos para no tener que inflar de kilómetros de más otros días. Va a ser más duro que el plan de Valencia porque en invierno es más difícil, sobre todo por las pocas horas del luz y el frio. Pero quién algo quiere algo le cuesta.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

2013: OBJETIVOS, PUNTOS FUERTES Y DÉBILES

Ya está aquí, sólo queda girar la esquina y nos habremos topado con él. ¡Jo!, otro año más, y he perdido la cuenta. Llega el momento de reflexionar y poner encima de la mesa las típicas cuestiones: que quiero hacer en 2013. Como sabréis, en marzo tengo la Maratón de Roma, y antes de la misma, dos medias, la Media Maratón de Torremolinos, a primeros de febrero y la Media Maratón de Valdepeñas, dos semanas después. Aún no tengo decidido que haré después; obviamente seguiré a tope, si mis piernas me lo permiten, pero me refiero a que no sé qué maratón patearé allá por octubre, noviembre o diciembre. En el circuito de carreras de Ciudad Real tendré que participar en al menos 3 o 4 pruebas, ya que el Pozo Norte me inscribirá gratis y la contraprestación es esa: correr un mínimo de carreras. Por tanto, probablemente haga Almagro, quizá Torralba, para quitarme el mal sabor de boca de 2009, que aún me dura, y algún 10.000, quizá el de Manzanares. En cuanto a las maratones, quizá Florencia, quizá repita en Valencia, quizá San Sebastian, no sé.


Y mis objetivos: tengo entre ceja y ceja metido el objetivo de bajar de 3 horas en la maratón, aunque probablemente no sea Roma el evento más adecuado para lograrlo. Para conseguirle tendría que mejorar un poquito más, y eso requiere de otro año de esfuerzo y dedicación, pero eso no me preocupa, si puedo y me respetan las circunstancias lo intentaré con todas mis fuerzas.

En cuanto a mis puntos débiles:
  1. No controlo aún la distancia de la maratón.
  2. Tengo altibajos cuando compito, saliéndome carreras muy buenas y otras muy malas.
  3. Soy demasiado impetuoso y eso me lleva a realizar borriquerías.
  4. Tengo ya cierta edad y hay que andarse con ojo en la estructuración de mis entrenos.
Y mis puntos fuertes:
  1. Creo que soy constante y metódico.
  2. Creo que escucho constantemente a mi cuerpo, y eso es el mejor entrenador que puedo tener.
  3. Hasta la fecha sigue adaptándose mi cuerpo a la carga, y estoy agradecido de no sufrir lesiones, sino sólo molestias.
  4. Tengo el apoyo de este blog y de un montón de gente, entre las que se encuentra mi mujer.
  5. Tan sólo llevo un año y medio en serio y en la teoría todavía tengo margen de mejora.
Y si analizo las cosas y aspectos que tengo que mejorar:
  • Tengo que hacer las tiradas largas con más cabeza, yendo más tiempo a ritmo de competición y también incorporando más tiempo suave de carrera. He de introducir con más generalidad la tirada larga en progresión.
  • Tengo que hacer que las series sean más atractivas y que no sean un "coco". No se puede correr temeroso.
  • Tengo que estirar así como el triple de lo que estiro hoy por hoy.
  • He de seguir cuidando la potenciación de ciertas zonas musculares: no puedo descuidar los planes de fuerza en mis piernas y debo fortalecer más mis zona abdominal y lumbar.
  • Tengo que quitarme obsesiones relacionadas con tiempos en competición y también en entrenos. Es decir guiarme más por sensaciones y menos por el crono.
Al final, sé que para lograr bajar de las 3 horas he de meterme una carga considerable de kilómetros, muchos de los cuales han de ser a ritmo de competición: 4´10´´-4´15´´, y he de conseguirlo sin que sea un suplicio, utilizando los recursos lo mejor que pueda y sepa.

Pues este es el propósito y mis intenciones.

A lo largo de 2013 se irá viendo.

A LOS QUE ME SEGUIS: ¡GRACIAS DE CORAZÓN!

Ayer, mientras que calentaba antes de realizar las series, me uní al rodar de dos runners: mi buen amigo Agustín Quintana y otro runner que conozco de vista pero que no sé su nombre. Charlamos un rato de lo de Valencia y Castellón y el runner cuyo nombre desconozco, dijo algo que me provocó regocijo y a su vez responsabilidad: "yo también te sigo a través de tu blog y me he enterado de todo lo ocurrido en estos días". Quizá no sepa como transmitiros la emoción que comentarios así me producen. Nunca pensé que este humilde blog fuera visitado por gente que no conozco, si exceptuamos aquellas personas que puedan entrar por casualidad. La idea de que hayan paisanos que de vez en cuando se dan una vuelta por aquí y miran, como decía antes, me emociona y a la vez me llena de responsabilidad. Esto último es porque siento el deber de corresponder dando más de lo que doy, con crónicas más divertidas, con más y mejor información, con..., con lo que sea. Este blog a mi me da la vida a efectos de buscar mis retos y no hay nada mejor para continuar en la palestra que sentir el calor de la gente, y si además la gente saca algo a cambio, la alegría es doble.

Por todo ello, gracias, muchísimas gracias. Prometo tratar de mejorar en lo posible en todos los contenidos que os presento.

ESE INVENTARIO COMO CORREDOR: MI "VIDA LABORAL" EN EL RUNNING

Esta entrada es con el ánimo de ser más egoista que de costumbre y poder dejar constancia de lo que he hecho, bueno o malo, en esto del mundo del running. Por ello recopilo todas las carreras de fondo que he realizado en mi vida y, tirando de hemeroteca y de memoria, comprobar los altibajos, reirme de mi mismo del pasado y, en definitiva, aprender de la historia, que para eso está, aparte de para que aflore el sentimiento melancólico Lo aderezo con el refranero castellano, tan sabio como amplio:

1988 "Tiempo pasado va rodando, quien va y vuelve con algo se ha quedado"

Tras cuatro años corriendo en el antiguo club "Caridad Ortega", Andaba ese año ya un poco de vuelta en esto de correr, porque habían sido años duros y no había habido forma de que las piernas fueran más rápido. Supongo que para un adolescente como yo, era demasiada presión el hecho de tomarse en serio un deporte tan duro como es el atletismo. Se puede decir que tambén estaba bastante hartico de ver como la etiqueta de la parte de atrás de los pantalones de mis compañeros de fatigas, se alejaban conforme avanzaban los metros en las series.

Aún así todo en 1988 yo guardaba cierto estado de forma y lo que no recuerdo muy bien es la razón por la cual me dió por correr el evento que os reseño:

  • 20 kms de la Virgen de Alarcos (Ciudad Real): en la vida había corrido tantos kílómetros juntos. La verdad es que la experiencia estuvo muy bien. A mis dieciocho añitos aguanté la prueba sin decaer apenas en el ritmo, pero se me hizo más larga que un domingo sin dineros. Que yo recuede quedé primero en mi categoría e hice 1 hora 25 minutos, pero no daban premios por categorías, por tanto me quedé sin trofeo, así de feo. A la vez que yo llegó un compañero de club, César, que ya hace muchos años que no veo. Si leyera este blog seguro que le arrancaría una sonrisa.

1990 "Añorar el pasado es correr tras el viento"

En el 89 me llamaron a filas, y no tuve más remedio que ir a padecer en la Brigada Paracaidista. Suerte que no tuve que tirarme desde lo alto. Lo bueno es que allí nos hacían correr, y como se dice: "en el mundo de los ciegos el tuerto es el rey". Yo en esa pelicula era el tuerto, y corría más que todos los ciegos de por allí. En el 90, primavera, me tocó correr una carrera de larga distancia que os reseño:

  • 20 kilómetros en Alcalá:  no había ni dorsales, ni premios, ni avituallamientos, ni animación. Era una aburrida carrera militar para ver quien echaba antes los higadillos. Lo organízó la Brigada Paracaidista y realmente no sé en que puesto me quedé ni recuerdo con exactitud la marca, pero fue algo así como 1 hora 27 minutos. Estaba en forma pero no tanto como dos años antes porque no corría asiduamente. Fue dura porque casi todo el recorrido discurría por caminos.

1994 "Mal de locura solo la muerte lo cura"

Tenía que estar loco para hacer lo que hice ese año. Desde el verano de ese año llevaba la Escuela de Saltos de del Athletic Club, que comenzó con cuatro gatos, pero en unos meses había captado un montón de gente y estaba bastante animada. Tampoco recuerdo la razón por la que en aquel diciembre me dió por correr la media de Valdepeñas: no estaba preparado, no tenía que impresionar a nadie, ni tenía un sentimiento masoquista para estar motivado para el sufrimiento. Lo dicho: una pequeña locura transitoria.
  • Muy Heroica Media Maratón de Valdepeñas. creo que era  la segunda edición es este evento, y no quiero ni contaros lo mal que lo pasé, sobre todo en el tramo final. Creo que recordar que hice 1 hora 37 minutos, y a Dios gracias. Los cuatro días siguientes los pasé con un terrible dolor de pies y de piernas. Era lógico.

2006 "Como las piedras en los rios se topan los hombres en los caminos"

El periodo que va desde el 96 al 2006 es de una laguna atletica casi total. Practicaba otros deportes esporádicamente y alguna vez que otra me pegaba cuatro trotes por los caminos, pero "na pelao". Recuerdo que a casa de mis padres venía todos los años una carta invitándome a correr la Media Maratón de Torralba y yo siempre me reía y le decía a mi mujer que "correr para mi, era cosa de cobardes, que ya no me verían por ahí hacer el ridículo en ninguna carrera". Sin embargo en los últimos meses de 2006 decidí ponerme en forma, pero con unos 76 kilos de peso y sin estar apenas entrenado, poco podía hacer debía resultar algo patético. Aquella carrera fue la del reencuentro con esto de correr. Volvía a sentir el gusanillo de la competición, pero yo estaba para el arrastre. Allí me topé con viejos conocidos y con otros runners de Valdepeñas y alrededores que llevaban poco tiempo corriendo pero que lo hacían muy bien. Yo sin embargo, que había corrido ya a mediados de los 80 era poco menos que un despojo.

  • Muy Heroica Media Maratón de Valdepeñas :¡lo pasé fatal!. Mi tiempo final, este no hay que tirar de memoria, sino que está en la red, es de 1 hora 57 minutos, el 309 de 332 llegados. No me dio verguenza me dio pena y autocompasión, pero quien me conozca sabe que a los poco días estaba engallitado para prepararme y no volver a hacer un ridículo tan grande más.

2007 "Años y trabajo ponen el pelo blanco"

Los primeros meses de ese año adelgacé bastante y me quedé en 68 kilos, pero claro, trabajaba en Ciudad Real y corría al mediodía descuidando las comidas, con lo cual estaba un poco flojillo. Tanto me desgaste que en lugar de ponérseme el pelo blanco me entró una flojera que estaba hecho una piltrafilla. En seguida vinieron achaques varios como hematurias, caída masiva de pelo (suerte que volvió a salir), hernias inguinales, etc.:
  • Media Maratón de Almagro: en este evento comencé bien, pensando que estaba perfectamente entrenado, pero nada más lejos de la realidad, con correr cuatro veces por semana un poquitín no es ni será nunca suficiente. La segunda vuelta, desde el kilómetro 11, lo pasé francamente mal. Sin embargo mi tiempo fue más o menos digno: 1 hora 43 minutos 29 segundos, llegando el 188 de 328.
  • Carrera de La Independencia de Valdepeñas: 10 kilómetros: aquel verano también corrí estos 10.000 metros de los cuales tengo buen recuerdo. Me costaron pero estuvo bien. Mi tiempo: 42´36´´, quedando el 72 de 192.
La cosas se puso cruda ese verano. Yo seguía corriendo pero me había salido una hernia inguinal que requería de operación (los 10 kms de Valdepeñas y la media los corrí con la bolsa colgando). Con este problema y la operación en octubre de ese año, se me cortó un poco el ritmo de entrenos y ya no volvió a ser igual. Engordé un poquitín y todo acabó en salidas esporádicas de poca intensidad.

2008 "El casado casa quiere"

Ese año no corrí una sola carrera. Me sentía casero, mi hija tenía meses y el trabajo me absorbió bastante. Sólo salía de allá para cuando a trotar un poco más que nada para despejar mi cabeza. Si recuerdo algún sábado con mucho calor saliendo a hacer una hora y volviendo medio deshidratado.

2009 "Te vendrán pesares sin que los buscares"

En ese año retomo la actividad, con algo más de seriedad, pero no mucha. No podía imaginar que en esta nueva fase iba a ver mucho de sufridor y poco de corredor. Había ganado bastante peso y con la excusa de bajar unos kilos comienzo a salir dos o tres veces por semana. Así en septiembre me animo a correr en competiciones. Volvía a reiniciar la maquinaria, ah, pero estaba desengrasada:
  • Media Maratón de Torralba: probablemente una de las medias maratones más angustiosas y patéticas en las que haya participado. Terminé porque había que terminar y anduve un montón. Finalmente: 1 hora 56 minutos y gracias. Aquí tenéis una foto de mi llegada que vale más que mil palabras:




  • Media Maratón de Linares: algo menos de un mes después corrí en el pueblo de mi mujer, y las sensaciones fueron algo mejores, pero costó también un montón. Nos metieron por caminos pedregosos y fue la antitesis de una media bien organizada, pero dentro de lo que cabe la experiencia mereció la pena. El tiempo muy engañoso, 1 hora 35 minutos 51 segundos, porque según dijeron le faltaban por lo menos 1,2 kilómetros. Rematadamente mal medida. Otra fotillo:

  •  Media Maratón del Románico Rural de Siguenza: una media dura donde las haya. Yo, quieras o no había ganado un poquitín de forma, pero no lo suficiente para disfrutarla. Seguía pesando por lo menos 73 kilos (podéis ver asomar mis tetillas por la camiseta),  y mis entrenos no eran constantes. Lo pasé fatal con tanta cuesta, y tanto camino. Finalmente hice 1 hora 47 minutos 59 segundos.


2010 "Añorar el pasado es correr tras el viento"


¡Ay, cuanto echaba de menos mis tiempos mozos como corredor!. Sin embargo, de nuevo bajé el ritmo de salidas, y de pasar a salir 2 o 3 veces por semana, apenas si salía los sábados. Esto ocurrió a finales de 2009. Sin embargo, me inscribí a la Media Maratón de Lisboa, en marzo de 2010, más que nada como viaje lúdico.
  • Media Maratón de Lisboa: la capital lusa es muy bonita; mereció la pena el viaje, pero se me olvidó que tenía que correr al terminar el ocio turístico. ¡Menudo suplicio correr otra media sin estar en forma!. Un poco más y me da un telele, y como había ocurrido otras veces, anduve bastante. Al final, 1 hora 55 minutos 00 segundos. Allí estoy yo con una sobredosis de kilos de más en Lisboa (tras de mi una plaza de toros reconvertida en centro comercial porque ya no toreaban, más o menos como yo, un antiguo runner reconvertido a marmota).


  • Media Maratón de Siguenza: el suplicio de Lisboa, en marzo, me pasó factura en lo que a la moral se refiere, y fue entonces cuando puedo decir que hubo un antes y un después. Desde ese momento me planteo el objetivo de tomármelo más en serio, es decir, como en Rocky I. Había que ponerse en forma y tratar de salir a correr 3-4 veces por semana. Comienzo a elaborar planes de entrenamiento sencillos y en los meses de verano comienzo a perder algo de peso. De esta forma llega el otoño y decido inscribirme a la media de Siguenza, que ya había corrido el año anterior. A pesar de que durante la primera mitad no llevé mal ritmo, a partir del 12 de nuevo vino a mi un coleguita llamado "estasdesahuciado" y se hizo de nuevo un suplicio. Tiempo final: 1 hora 48 minutos 33 segundos, el 70 de 94 llegados. Ahí me podéis ver a la salida:



Este año es en el que me consolido como runner, o al menos eso quiero pensar. Tras la media de Siguenza ando un poco deprimidillo y justo antes del abatimiento y consiguiente renuncio, pienso que tengo que seguir mejorando, entrenar más sistemáticamente. Por ello, en los últimos meses de 2010 pierdo más peso aún y justo en enero de 2011 ya estoy por debajo de 70 kilos, en unos 69 kiletes, y eso era para mi fundamental. En este año no dejo de correr en ningún momento, alternando semanas de 4 entrenos con semanas de hasta 6.

  • Media Maratón de Santa Pola: es la media más multitudinaria a la que he asistido. No fue precisamente un viaje de placer. Tenía mucha fe puesta en mis piernas y la verdad es que la disfruté hasta el 17. A partir de ahí todo se puso cuesta arriba. Mi tiempo 1 hora 42 19 segundos, el 2556 de un total de 7015 llegados. Lo peor, el tiempo que perdí andando y las malas sensaciones finales.
  • Media Maratón de Valdepeñas: acudía a la media de mi pueblo con bastante ilusión, de eso no me suele faltar; y la cosa no fue mal del todo, salvo por cierto bajón entre el 13 y el 17. En general mejor que en Santa Pola, y mejor también el tiempo hecho: 1 hora 41 minutos 45 segundos. Por cierto mirad la cara de tonto que tenía en la llegada:




  • Media Maratón de Bolaños: la cosilla comenzaba a ir cada vez mejor y empecé a alegrarme de no haber desistido en el intento meses atrás. Llegaba el buen tiempo y con ello mejoraron mis sensaciones. La media de Bolaños salió regular porque llevé un ritmo más fuerte de lo habitual al comienzo y luego lo pagué, volviendo a andar bastantes metros. Aún así, bajé mi registro, 1 hora 39 minutos 03 segundos:


  • Media Maratón de Zaragoza: la siguiente media fue una de esas salidas con la family en las que también se hace un poco de turismo. Concretamente la de Zaragoza. El día de antes hizo un día de perros con fuerte lluvia y viento, pero amaneció genial. La carrera fue similar a las sensaciones de otras muchas: relativamente bien durante los primeros 10-12 kilómetros y luego a comenzar a sufrir. En esta ocasión no anduve nada aunque el ritmo decayó bastante, y llegué bastante cansado. Lo mejor: acababa de volver a bajar mi registro en el año, 1 hora 37 minutos 48 segundos, el 644 de un total de 2008 llegados. Los mañicos nos trataron muy bien.


  • Media Maratón de Almagro: unos días depués de la media de Zaragoza, la cual había sido el 8 de mayo, me dispuse a correr en Almagro. Hacía un día fresquito y a mi ese tipo de clima me gusta. Desde el comienzo me sentí cómodo, pero de nuevo a partir del 12 tuve que replantearme el ritmo, aunque no sufrí tanto. Finalmente llegué bastante entero con la mejor marca del año y de mi nueva etapa como runner: 1 hora 34 20 segundos, quedando el 185 de 536, y más contento que unas castañuelas. Fue la primera media que disfrutaba desde el kilómetro 1 al 21 en mi vida y también fue el inicio de una nueva etapa. Hubo gente que me halagó el esfuerzo y eso me gustó mucho.


  • 10 kilómetros de AFAD: en un día caluroso de junio corrí lo mejor que pude y lo pasé regular, sobre todo entre el 6 y el 8. Finalmente conseguí bajar de 42´, 41´ 57´´. Los cuatro días siguientes los pasé con una tendinitis de caballo en mis tendones de aquiles.



  • Objetivo la Maratón de Estocolmo: quiero destacar la tarde de agosto en la que decidí correr mi primera maratón. Esos instantes con fundamentales para explicar todo lo que después ocurrió. Quedaban 10 meses para la maratón pero había que tomárselo con tiempo porque tenía mucho trabajo por delante. Unos días después inauguro este blog. Para entonces comienzo un plan bien medido de entrenos que queda reflejado día a día a través de esta herramienta. Comienzo mi primer plan de fuerza. Por aquel entonces nadie me podía decir lo que iba a ocurrir a lo largo del año y medio siguiente, porque Estocolmo era simplemente el sueño de correr una maratón en mi vida, vivir la experiencia y ya está. No pretendía hacerme maratoniano.
  • Media Maratón de Alcázar de San Juan: el verano me sentó bien y pensé que, ya bien entrado el otoño y con las mejoras que había experimentado, podría bajar el registro de Almagro. Me sentía fuerte  y sin embargo fue un auténtico fiasco. Sufrí un montón desde el 11 y se me hizo un suplicio. Al final hice 1 hora 38 minutos 22 segundos. ¡Horrible!. Recuerdo que mi amiga Ana me animó a través del foro, y eso fue fundamental para mi. A partir de entonces, en momentos bajos siempre he tenido el apoyo de la buena gente que me sigue.



  • Media Maratón de Miguelturra: con una cura de humildad importante, decido correr en noviembre en Miguelturra, pese a que no lo tenía planificado. Habían sido muchas medias seguidas rebajando mi tiempo y sin embargo en Alcázar se vino todo abajo. Por tanto, ahí estaba yo, dispuesto a no permitir que el año se estropease. Aquel día frio de invierno fueron a verme mi mujer y mis hijos y me dieron suerte, porque me salió una muy buena carrera, de menos a más y en la que llegué muy bien, casi entero. Lo mejor el tiempo realizado: 1 hora 30 minutos 00 segundos, el 129 de un total de 464. Hasta entonces no había sentido tan feliz al terminar una carrera. ¡Por fin se veía recompensado mi esfuerzo!.


2012 "Cualquier tiempo pasado es mejorado"

A finales de año noté una mejora considerable, las tiradas largas se habían generalizado y ya eran más o menos soportables. Digamos que comienzo a profesionalizarme, con las tonterías que eso conlleva (que si un Garmin, que si manguitos, que si estas mallas sí, esto no, etc). Comienzo a buscar detenidamente para alternar dos pares de zapatillas, unas de competición y otras mixtas y me doy cuenta de que esto del running no es tan barato como dice, sobre todo cuanto más kilómetros haces. En los últimos días de diciembre ya peso unos 64 kilos largos y comienzo a sentirme muy bien. También es la etapa de la socialización, puesto que comienzo a conocer a mucha gente y "ya no corro solo".

  • Media Maratón de Valdepeñas: tenía marcada esta cita en el calendario desde hacía tiempo. Corría en mi casa y tenía que mejorar o hecho un año antes. La carrera salió muy bien, apenas sufrí y llegué muy bien a meta. Cuando comprobé el tiempo me sentí eufórico, había vuelto a bajar mi marca: 1 hora 27 minutos 52 segundos. Los entrenos en esos meses ya iban siendo durillos y mi cuerpo los iba asimilando. Fue uno de los días más felices desde que había comenzado a correr.


  • Media Maratón de Albacete: se acercaba el día D, la maratón de Estocolmo, y los nervios comenzaron a aflorar. Me marqué en el calendario, en mayo, la media de Albacete para que me sirviera de test y en un día bastante caluroso sólo me sirvió para vivir un suplicio que me causó grandes inseguridades a tres semanas de mi primera maratón. Desde el 15 corriendo y andando, horrible: hice 1 hora 35 minutos. En la foto ya iba un poco hasta las narices, como se puede comprobar.


  • Maratón de Estocolmo: y llegó el día, uno de los peores climatológicamente hablando en el mes de junio en la capital sueca. Eso fue lo que me tocó vivir, un día horrible de lluvia, viento y frio. Pero allí me encontraba, tiritando preguntándome que puñetas hacía tan lejos para vivir el preámbulo de un infierno. Lo pasé mal hasta que se dió la salida y luego, cuando sonó el pistoletazo el frio y la preocupación se fueron. La disfruté pese a todo, hasta el 37 donde caí en picado, pero continué como pude y al final 3:22:45. Ahora, con la perspectiva del tiempo transcurrido, me doy cuenta del valor de esta marca, partiendo de mi inexperiencia y las condiciones en las que se dió la carrera.



  • 10 kilómetros de AFAD: repetía esta carrera en una mañana de mucho calor, con la esperanza de que aprovechar el tirón de la maratón y que de esta forma me saliera buena marca; sin embargo fue un auténtico desastre, casi todo el tiempo con la lengua fuera, y hasta tuve que andar, lo nunca visto en un 10.000. A unos metros de la llegada me hice una brecha en la pierna con un seto en el parque; no me preguntéis como fue. Esa herida de guerra es para recordarme que esto de correr lleva aparejado lo de sufrir. El tiempo fue una castaña, 41´45´´.


  • Inscripción en el Extenuación: en junio también me inscribí al Extenuación Valdepeñas, correspondiendo de alguna forma con el agradecimiento a las muestras de apoyo y cariño por lo de Estocolmo.
  • 10 kilómetros de Piedrabuena: tenía que resarcirme de lo de Valdepeñas, así que, la semana siguiente corrí por la noche en esta prueba curiosa donde las haya. España selló su pase a semifinales contra Francia al meter el segundo gol mientras calentábamos (no se me olvidará jamás el mogollón de runners alrededor del televisor viendo el partido). Hacía calor, pero al ser de noche se hizo llevadero. Me sentí bien de piernas y algo asfixiado, pero hay que tener en cuenta que era un constante subir y bajar. Cuando llegué a meta estaba muy feliz: 39´32´´. Acababa de bajar de 40´.


  • El verano se hizo duro por el calor, y yo ya tenía en la cola de espera dos maratones, Valencia en noviembre y Roma en marzo de 2013. Comencé un plan de fuerza que me llevó hasta agosto y ya en este mes comencé el específico. En septiembre mi peso cayó drásticamente debido a la gran carga de trabajo, ya que nunca había hecho tantos kilómetros semanales, sobrepasando los 110. Bajé a los 60 kilos y todavía tenía que asimilar la carga.

  • Media Maratón de Puertollano: llegué esperanzado en septiembre a esta carrera, con la idea de rodarla pero hacer un buen tiempo. Sin embargo lo pasé regular, sobre todo en los últimos 7 kilómetros. Ahora creo que se debió al calor, la dureza de la prueba y el momento en el que me encontraba dentro de mi preparación. Tiempo: 1 hora 32 minutos 52 segundos.


  • Inscripción en el Club Deportivo Pozo Norte: en octubre me inscribo en este club al que también le debía todo el cariño de Marisol, y que también me ha acogido. Desde ese momento comienzan a salirme algunas muy buenas carreras con la camiseta de este club.
  • Media de Alcázar: con mucha carga de trabajo por la preparación de Valencia, llego a Alcázar orinando sangre, pero literalmente. Arrastraba una hematuria desde unos días atrás, que me traía loco. Los entrenos eran ya bastante duros y alcancé los 112 kilómetros semanales. Sin embargo la media se dió mejor que bien, fue estupenda. Lo llevé todo el tiempo controlado sin decaer el ritmo y me salíó el tiempo soñado: 1:25:09, mi mejor marca en media. Estaba rebosante de felicidad, y además servía de test para Valencia. Cuando tras la carrera fui a orinar, salió clarito, ¿qué más se podía pedir?.




  • Maratón de Valencia: hice migas con un runner valdepeñero que vive en Alcalá de Henares y decidimos correr juntos en Valencia para tratar de asaltar las 3 horas. Pero ya se sabe que trae el exceso de ambición y la soberbia. Todo fue bien hasta el 32, y a partir de ahí me vine abajo totalmente. En el 39 no podía ni caminar y al parar, ataque de calambres tremendo, ambulancia y hospital. A estas alturas yo ya me conocía bastante y lejos de desanimarme me lo tomé por el lado bueno. Marisol y Joaquín (Pozo Norte y Extenuación), me animaron y marqué en el calendario los 10 kilómetros de Daimiel, dos semanas después. Sin embargo entre mis miedos y las advertencias de la gente, anduve preocupado y temeroso por mi salud ante la idea de seguir manteniendo el pistón de los entrenos y las carreras.






  • 10000 de Daimiel: ya con el frio, a primeros de diciembre. No había descansado tras Valencia e imprimí intensidad a los entrenos pero no mucha carga de kilómetros. Unos días antes de Daimiel me comenzó a molestar seriamente la rodilla, la dichosa cintilla ilio-tibial. En estos días comía y comía para llegar a los 60 kilos, porque me estaba moviendo en los 59 kilos, algo que no me hacía ninguna gracia. Llegó la carrera y me olvidé de todo, de mi rodilla, mis miedos, etc. Me sentí como en mi vida me había sentido corriendo, y desde mis limitaciones experimenté lo más parecido a un vuelo sin motor. No sé que ocurrió esa fria mañana pero no me costaba correr. Mi tiempo, aún no me lo creo, 37´15´´. Lo mejor, la sensación de poder haber hecho un registro aún más rápido. El 63 de más de 1000 llegados, y era una prueba con bastante nivel. Tras esto siento tal subidón y alegría que podemos decir que he justificado todo el entreno que había creido tirado por la borda por el fracaso de Valencia.

  • Maratón de Castellón: a veces, las mejores cosas que nos ocurren vienen de forma inesperada. Sin planificarlo y sin pensarlo me inscribí en la maratón de Castellón, que era una semana después de lo de Daimiel. Mi mujer y yo nos tiramos a la piscina y arriesgamos. La carrera estará en mi retina por mucho tiempo. Las sensaciones fueron estupendas, tanto, que durante casi toda la carrera estuve casi seguro de que estaba en mi mano bajar de las 3 horas. Lo hubiera hecho de no ser por los últimos 4 kilómetros en los cuales me vine abajo y perdí los minutillos precisos para no conseguir el sueño. Al final no estuvo mal 3 horas 4 minutos 46 segundos. Creo que me podía dar por satisfecho y cerrar el año con una sonrisa.


Y esto ha sido todo, porque lo que queda es el futuro, y está por escribir. Con todo este rollo he tratado de compilar lo que he sido y soy yo para esto del running, y también creo que he tratado de plasmar lo que es el running para mi. Espero que haya más stocks para este inventario, es decir, que siga creciendo esta historia, porque eso significará que seguimos en la faena.

Gracias por vuestra paciencia

MARTES 18: VUELVEN LAS SERIES. ¡AY QUE ALEGRÍA!

Estaba deseando que llegar el día, y el día llegó. Comoquiera que hay que coger ritmo, porque Roma se echará pronto encima, hoy tocaban series. No tengo ganas de marearme en la pista, así que fui al parque, calenté 20 minutos y me preparé para los 3*2000 que me tocaban. La idea era ir suave, y suave que fui. El primero más o menos a 4´15´´, bastante cómodo; después recuperé un par de minutos y a por el segundo, que discurrió mejor a 4´10´´ de media. El tercer 2000, tras una recuperación similar a la anterior, también pasó bien, sin grandes dificultades y algo más exigido, a 4´09´´. La idea, al final, la hice realidad, con series pero a ritmo suave para ir cogiendo ritmo.

Al llegar a casa estiré un poquitín y hoy me acostaré contento, porque mañana descanso.

LUNES 17: VAMONOS AL HOTEL CORRIENDO

Eso hice, ir al hotel corriendo, pero no para hospedarme; simplemente me puse el foquillo y salí, sin muchas ganas, por la vía de servicio de la AIV hasta llegar al Hotel El Hidalgo, antiguo Melia. Había humedad en el ambiente porque a cada respiración se veían las particulas húmedas a través de la luz del foco. Las piernas iban un poco frias, sobre todo porque no me puse mallas, y fue todo el tiempo pensando que no acabo de recuperar sensaciones, pero ¿qué más puedo pedir?, acabo de salir de dos maratones, y he escapado con vida. En cualquier caso cogí buen ritmo y en seguida me moví por debajo de 5´el kilómetro. Al llegar al puente del hotel, lo crucé y volví por la vía de servicio sentido Andalucía, y aunque no iba muy redondo, al menos estaba realizando un entreno más exigente que el de los últimos días. Las cuestas de la zona de los cerros pasaron sin grandes apuros y pronto llegué a la Avenida de las Tinajas. De la rodilla ya no tengo noticias, ¡esta hija se ha independizado!, pues mejor, que haga su vida. Al final unos 13 kilómetros y me salió una hora justa.

lunes, 17 de diciembre de 2012

DOMINGO 16: HABÍA QUE SALIR A CORRER BIEN TEMPRANO

Nos teníamos que ir la familia a una comida de las típicas de estas fechas por lo que tuve que madrugar para irme a correr, pero sin ganas. Me fui a realizar el circuito de los cerros de detrás del Angel y luego, a la vuelta, regresé por el camino oblicuo que acaba terminando en las inmediaciones de La Salida del Peral. Me salieron 9,7 kilómetros con molestiejas en unos 52 minutos. Tengo que ir recuperando sensaciones poco a poco.

SÁBADO 15: 17 KMS A LA BUCHACA

El sábado, una hora y media después de comer, me tuve que enfrentar de nuevo a las "tiradas respetables" para ir cogiendo ritmo. Me fui con la digestión a medio hacer, pero no me molestó mucho. Cogí la vía de servicio de la AIV sentido Madrid hasta llegar al camino, a la altura del Hotel el Hidalgo, que lleva hacia el este a la carretera de La Solana. Ya por el susodicho camino, en su parte asfaltada, cogí el camino de la Vega del Peral, como yo le llamo y de ahí a casa. Las sensaciones no fueron malas, pero aún siento pesadez y ligeras molestias musculares que me impiden ir suelto del todo, aunque es normal. En cuanto al ritmo, no fue para nada exigente e hice 1 hora 33 minutos para unos 17,2 kilómetros

sábado, 15 de diciembre de 2012

MIS VÍDEOS DE LA MARATÓN DE CASTELLÓN

Os dejo cuatro enlaces con los vídeos donde aparezco en los 10, media, 30 kilómetros y meta de la Maratón de Castellón:

Descargar vídeo (10 kms)
Descargar vídeo (Media Maratón)
Descargar vídeo (30 kilómetros)
Descargar vídeo (Meta)

Espero que os gusten




BALANCE DE ESTE 2012 QUE SE MUERE

Sin entrar en consideraciones de si el día 22 seguiremos estando aquí, o si por el contrario habremos pasado a otro plano existencial debido al fin del mundo del día 21, he de deciros que por si acaso voy a hacer balance de 2012 no vaya a ser que no tenga oportunidad de hacerlo dentro de unos días.



Primer trimestre

Desde agosto de 2011 me había marcado el objetivo de la Maratón de Estocolmo de junio de 2012, mi primera maratón. Durante los dos últimos meses de 2011 había notado cierta mejora física y había comenzado a realizar tiradas largas, en las cuales apenas tenía experiencia (hablo de 25-28 kilómetros). En enero de este año mis entrenos ya incorporaban sesiones de cierta calidad, pero aún no había introducido en serio la realización de series, pero es cierto que experimenté una nueva mejora, que quedó refrendada en la Media Maratón de Valdepeñas cuando realicé mi mejor marca hasta entonces en la distancia: 1 hora 27 minutos largos. Marzo fue un mes de inicio de plan específico para Estocolmo y se puede decir, que desde ahí metí una nueva marcha si hablamos de calidad e intensidad en los entrenos.

Segundo trimestre

En abril y mayo aumenté el kilometraje y ya introduje un día de series, aunque no muy exigente. El interval estaba totalmente introducido y asimilado en mis entrenos y de nuevo experimenté o, al menos sentí, una mejora física. Sin embargo, fuera por el calor o por el sobreentranamiento, la Maratón de Albacete a mediados de mayo resultó un auténtico fracaso. Buscaba realizar en torno a 1 hora 25 minutos y para mi terminó la prueba en el 14, kilómetro desde el cual fue un quiero y no puedo y tuve que andar bastante. Al final 1 hora 34.

Una semana después hice el famoso test de los 2*6000 y me ubiqué un poco en el tiempo que podía hacer en la maratón, constatando que realmente había mejorado mi forma. Llegó la tan esperada maratón y con la desconfianza que me había provocado Albacete pero la certeza de que podía asumir el reto, corrí todo lo mejor que pude y la disfruté, pese a las terribles condiciones climatológicas que nos hizo ese día. Mi tiempo probable era de entre 3 horas 12 y 3 horas 15, pero entre la dificultad de la prueba y quizá la inexperiencia así como la falta de kilómetros acumulados necesarios para una prueba de este tipo,  se quedó en 3 horas 22 minutos largos.

Dos semanas después de Estocolmo hice los 10.000 de AFAD y resultó un auténtico calvario, asfixiado desde el kilómetro 2 y casi no llegó a meta. El tiempo realizado fue horrible, casi 42´ y echando toda la carne en el asador. Sin embargo, una semana después, en el 10.000 nocturno de Piedrabuena, con un perfil de altimetría bastante exigente, bajé mi mejor marca de 10.000 realizando 39´35´´ y quedando muy satisfecho

Tercer trimestre

Realmente estuvo caracterizado por la bajada de rendimiento debido al calor. .Julio y agosto fueron duros, buscando salidas nocturnas para sobrellevar las altas temperaturas. Desde la finalización de Estocolmo había comenzado un plan transitorio que me llevaría hasta mediados de agosto, y cuyo objetivo era ganar un poco de fuerza. Llego la segunda semana de agosto y con él el plan específico, con el objetivo principal de mejorar la calidad de los entrenos introduciendo series más sistemáticamente, más repeticiones y más a ritmo de competición. También planifiqué un aumento de carga de kilómetraje para conseguir una media en el plan específico de 85 kilómetros y una carga máxima de 110 kilómetros. Septiembre discurrió mejor que agosto, con temperaturas más llevaderas, y asimilando bien la carga. En la Media de Puertollano, sin embargo, las sensaciones no fueron buenas, ni la marca tampoco, no sé si por el día de viento y calor, si por el exceso de carga o no sé yo; tiempo 1 hora 32 minutos, a Dios gracias. En este mes y debido al kilometraje bajé de 64 a 60 kilos de peso.

Cuarto trimestre

Ha sido sin duda el trimestre en el que he cogido el pico de forma. En seguida me dí cuenta, a través de las lecturas que sacaba de lo que me decía mi cuerpo. Los martes, jueves y sábados eran días muy duros, porque tocaba series, interval y largas tiradas respectivamente. Pero poco a poco mi cuerpo se fue adaptando a la carga y cada vez me costó menos. Así llegó un test muy importante para mi, la Media Maratón de Alcázar, a menos de un mes de Valencia, y todo resultó estupendo, pese a mis miedos por una hematuria que venía arrastrando días atrás y de la cual no volví a saber; el tiempo realizado 1 hora 25 minutos y 15 segundos, para mi un muy buen tiempo, y con la sensación de que podría haber bajado más. Además la hice en un momento de carga máxima, por lo que suponía que mi pico aún no había llegado. A finales de octubre comencé con el tapering para Valencia y las sensaciones fueron muy buenas. Pero como sabéis, no quedó refrendado en la Maratón de Valencia, de la cual no tengo el mejor recuerdo que se puede tener. Quizá un ritmo para el cual no estaba habituado tantos kilómetros, quizá la presión, quizá la humedad, pero todo acabó para mi en el 39 con un terrible ataque de calambres, y al hospital.

Paradójicamente lo que tendría que haber sido un duro varapalo para mi, no lo fue. Estaba bastante seguro de que mi forma era buena, y durante la maratón me había encontrado mucho mejor que en Estocolmo. Quizá debería haber ido más suave al comienzo, quizá tendría que haber tenido en cuenta el 90% de humedad que había. ¿quién sabe?. En esos días hubo muchas voces que me trataban de aconsejar que tuviera cuidado, y probablemente lo decían con razón. Algunas personas me decían que estaba demasiado delgado para tener fuerzas para acometer una prueba tan larga, pero yo no estaba de acuerdo. Terminar en el hospital no es lo que uno quiere cuando le da por esta afición del running. A tener en cuenta que el martes, dos días después de la maratón, ya estaba de vuelta a las carreras y no dejé de entrenar. Entonces, a la semana siguiente comenzaron unas molestias que me preocuparon bastante, en la cintilla ilio-tibial. Justo dos semanas después de Valencia tenía previsto correr los 10 kilómetros de Daimiel, y esos días previos a este evento lo pasé mal porque no quería lesionarme de gravedad. Sin embargo llegó el día de la carrera y todo salió perfecto, sin duda la mejor prueba atlética de mi vida, con unas sensaciones que probablemente no volveré a sentir y con la duda de que podría haber corrido más rápido, a pesar de que hice 37´15´´, y de que algún que otro kilómetro lo pasé en 3´36´´.

Tras esto, yo estaba rebosante de felicidad pero hecho un lío. ¿qué había pasado en Valencia?. Habia que responder a esa pregunta y qué mejor manera de hacerlo que corriendo otra maratón. Me inscribí a Castellón y esta maratón, una semana después de Daimiel, fue otra historia. A destacar los miedos que me asaltaron unas horas antes de correr: temía por posibles calambres, por mi corazón, por la cintilla ilio-tibial, por todo. ¡Como disfruté esta maratón!, y que pena haberla corrido con tan poca cabeza, a tirones, haciendo muy buenos kilómetros, pero demasiado rápidos, y en los últimos cuatro kilómetros esto me pasó factura, e impidió poder acercarme o incluso bajar de las 3 horas. Sin embargo, mis 3 horas 04 minutos 46 segundos saben a gloria para un runner popular como yo que ha visto como han llegado los progresos no sin esfuerzo y sin dedicación.

Lo que se avecina: el 2013

Espero un año en el que las lesiones me respeten, porque en 2012 sólo tuve molestias y pequeños sustos que nunca me impidieron entrenar de forma constante. Espero disfrutar en todas mis carreras y en los entrenos, aunque soy consciente de que habrá malos momentos, malas carreras y habrá que levantarse tras caer. En el horizonte al menos dos maratones, la primera ya confirmada, Roma, y, ¿por qué no?, con la ilusión de que este nuevo año sea el año en el que bajé de las 3 horas, pero si no se consiguiese habrá más años.