RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

domingo, 2 de marzo de 2014

IMÁGENES DE LA MARATÓN DE SEVILLA

Tratando de ser fiel al formato que sigo en mi blog voy a dejar algunas fotos de lo que allí aconteció. Trataré de ser breve.

EN LA FERIA DEL CORREDOR:

Estaba muy contento de ir a por mi sexta maratón y casi completamente seguro de que no iba a ser un fiasco. Mi cara lo dice todo:



Mercedes lucía más atleta que nunca y es que ahora sí que está enganchada:


En la recogida del dorsal pequé de pretencioso y orgullo porque me sentí un poco especial al darme cuenta de la larga hilera de stands de recogida, siendo el mío el segundo. La humildad es fundamental en el running.


Merche me hizo subir al cajón y posar con mi dorsal y con el futuro trofeo que nunca iba a agarrar. No buscaba perseas imposibles pero sí poder hacer una buena carrera después de 7 meses de no lograrlo:


EN LA COMIDA DE LA PASTA

Un 10 a la organización en todo. Se consolidará la Maratón de Sevilla como una de las 10 mejores de Europa sin lugar a dudas. Merche estaba encantada con todo los que nos pusieron en el plato



EN EL HOTEL

El hotel era magnifico y caro, sobre todo si te salías de la oferta que teníamos los maratonianos. En cualquier caso creo que fue una buena elección.



EN LA CENA CON LOS AMIGOS

Tuvimos la ocasión estupenda de poder cenar y dar un paseo con mi buen amigo Emilio http://ediazrms.wordpress.com/, el cual llegó con muchas dudas debido a una lesión pero que finalmente cuajó una buena maratón, como se merecía


LOS PREÁMBULOS

El día era el ideal y no hacía calor.



Había que pasar por debajo de ese túnel justo cuando quedasen unos 500 metros para el final. Quién me iba a decir a mi que dicho paso iba a ser tan horrible



A las ocho habíamos quedado algunos blogueros/runners al lado del túnel de entrada al estadio y allí estábamos casi todos los convocados. De algunos sólo había oído hablar y había otros que ni tan siquiera. Sí que tenía fichados a Yolanda "Pingüina Veloz" o Miguel "corre corriendo", pero tod@s son unos cracks. Magnifica oportunidad de hacer nuev@s amig@s que al final de este viaje es lo que te queda.


Gregorio, de Puertollano, también iba a correr, como es obvio viéndole con el dorsal. Lo conocí en la Maratón de Estocolmo, mi primera maratón, y desde entonces somos amiguetes. Él llegaba con muchas dudas porque había estado enfermo y estaba lesionado, por lo que corrió sin pretensiones; sin embargo le salió una  muy buena marca y acabó muy satisfecho. ¡Me alegro por él!. Por cierto, se portaron genial Ana y Goyo conmigo después de la maratón. Desde aquí aprovecho para agradecérselo.




DURANTE LOS PRIMEROS 26 KILÓMETROS

Fue lo único bueno de la carrera, pero no tengo fotos, así que mejor os pego la de "los malos momentos"

EL SUFRIMIENTO

Vamos a ser morbosos, que a todos nos gusta. Ahí van algunas...

Calambre en la Plaza de España. Alguien se dejó un cable suelto por el suelo y no había toma de tierra. Fue en el isquio de la pierna buena, la izquierda, donde nunca me habían dado cosas de esas. Pero no ocurrió gran cosa: paré unos segundos, estiré la pierna y salí otra vez con mi ritmo estropeado.


Tan estropeado que ahí me podéis ver marchando. Confundí la maratón con la Madrid-Segovia:


En la zona de la Catedral iba corriendillo aprovechando la cuesta abajo, pero unos metros más adelante volvería a andar. Desde el 30 se generalizaron las paradas para poder compaginar marcha y carrera. También me paré para estirar, desatarme y volverme a atar la zapatilla (que me apretaba) e incluso unos segundos para convencer a Merche que se viniera conmigo). El crono ya daba igual, simplemente había que terminarla.



En el kilómetro 36 cruzando el puente,estaba Merche que me echó esta foto. Unos segundos después hablé con ella y me acompañó un par de kilómetros. Iba totalmente hundido.



Llegando a meta, han sido probablemente los 300 metros más duros de mi vida. Las piernas no respondían. Llegue en tal estado que crucé la meta andando.


Y esto ha sido todo. Afortunadamente no tengo fotos de mis vomitonas (menos aún de mis momentos All-Brand que fueron constantes). Si las hubiese tenido alguna os hubiese colocado.

Suerte que estamos aquí escribiendo y ya estoy totalmente recuperado. Hace una semana y ya me ha dado tiempo a hacer 30 kilómetros más los que salgan hoy; y es que llevo el running en las venas y eso no se puede expulsar por ninguna vía digestiva.

¡Gracias por seguirme!


4 comentarios :

  1. ¡Claro que sí!, todo pasa y se va viendo de distinta manera. Admiro esa fortaleza que tenéis para no sucumbir, es lo que os hace grandes.Siempre lo mejor está por llegar.Hoy he salido por primera vez desde el domingo y he sufrido lo mio con 12 km, jeje.Cuídate, un abrazo para tí y par Merche.

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  2. Inclúyete en la acción porque deberías decir "admiro esa fortaleza que tenemos... Realmente todos estamos cortados por las mismas tijeras y tú no iba a ser menos. Me alegra que hayas salido a correr ya y que hayas aguantado. Si de algo me han servido tantos entrenamientos es para que mi cuerpo se recupere rápidamente de los esfuerzos y el martes ya estaba para correr, pero eso da igual, lo importante es estar enganchado y tú y yo lo estamos

    Un abrazo y voy a poner tu blog en el listado de mis favoritos

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  3. Gran reportaje Javier, donde se refleja la, la emoción, la esperanza, la espera, el cariño, la ilusión, el esfuerzo, la determinación, el sufrimiento, y sobre todo el compromiso; muy completo, me ha gustado; quien quiera saber lo que implica un Maratón, que vea y lea tu entrada.

    Un abrazo, Emilio.

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    1. Gracias, no lo podemos evitar, ¡somos maratonianos!

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