RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

domingo, 24 de junio de 2012

II EDICIÓN CARRERA NOCTURNA PIEDRABUENA: LA CARRERA


Una vez sonó el petardo, creo que esta vez no fue un pistolazo, salí todo lo mejor que pude entre tanta gente, esquivando piernas, evitando zancadillas y accidentes. Enseguida la cosa se despejó algo y pude correr más libre. Me dí cuenta que mi ritmo me llevaba de nuevo al límite y me dejé llevar confiando en que no me pasara lo mismo que la semana pasada. Nada más comenzar una cuesta considerable, y dos esquinas después la más grande, 400 metros horribles de feos. El caso es que el Garmin me iba pitando unos metros después, pero prácticamente a la vez, en los pasos de las señales marcadas de kilometraje, y aunque no quería ver ritmos (los había quitado de la pantalla del aparatito), no pude evitar ver tiempos. 3´51´´ el primer kilómetro, 7´40´´ el segundo, es decir, como la semana pasada, con la diferencia de que ahora íbamos subiendo. Tan sólo en los dos kilómetros iniciales ganamos un total de 20 metros, sin perder ni uno sólo, es decir, una pendiente media del 1%.  Sin embargo sentí que no iba a ser igual, porque me encontraba mejor, más suelto.

Y más suelto me encontré cuando comenzamos a bajar. Entre el segundo y el tercer kilómetro subimos otros 9 metros de altura pero también perdimos 21 y aquí es donde me recuperé del todo y empecé a sentirme bien. El tiempo de paso del tercer kiómetro había sido también muy bueno, y según mi Garmin había hecho de nuevo 3´51´´. El cuarto kilómetro fue una locura todo el tiempo bajando, y sin forzar hice 3´50´´. Estaba logrando coger a corredores y que apenas me adelantaran. El calor se dejaba notar, pero no mucho. Había varios sitios de avituallamiento así como dos duchas, lo cual se agradecía. El kilómetro quinto se hacía más duro porque volvíamos a subir, con una pendiente media de más del 1%, sin embargo, esta era la zona donde más gente había, y por tanto donde más se recibían los ánimos del público y logre de nuevo bajar de 4´, concretamente 3,56´´. Completaba la primera vuelta de 2 justo cuando ví a mi mujer y a los dos niños animando. Quise decirles con el gesto que todo marchaba bien.

En la foto de abajo, me podéis ver en una pequeña cuesta en la zona del Ayuntamiento, si no recuerdo mal, kilómetro 3,5 aproximadamente.



Acometíamos la primera vuelta y sabía que ahora venía lo duro, las cuestas. Acusé bastante el transcurso del quinto al sexto kilómetro, y es que en esta ocasión teníamos que ganar 21 metros y perder tan sólo 2, eso era una pendiente media de casi el 2%; aún así los hice en unos dignos 4´13´´ y en ese momento supe que todo iba a ir bien a partir de entonces, lo peor ya había pasado. Había perdido el ritmo y sentía algo de calor y entre el sexto y el séptimo no logré bajar de 4´, concretamente 4´07´´, pero ahora venía la verdadera recuperación con las bajadas, parecía la feria, ahora subo, ahora bajo, ahora doblo esquina a la izquierda, ahora a la derecha.

Me podéis ver en un esquinazo de los muchos del recorrido. No lo digo como crítica, complementaba perfectamente a los toboganes:














 Entre el séptimo y el octavo volvía a bajar de 4´, concretamente 3´57´´, me recuperé por completo y llevé prácticamente hasta el final una esponja que me ayudó a refrescarme bastante. Ana, me pudo echar esta foto. Ella me vió bien, porque recuerdo que me dijo "ahora sí, Ayuso":



El penúltimo kilómetro fue un calco del anterior, esta vez sólo cuesta abajo y fue en el último kilómetro cuando me agobié, porque aunque iba bien, quería bajar de 40´. Fue un agobio fundado, porque estaba fuerte y lo único que tenía que hacer era no pensar en nada, tan sólo correr. Eso hice, el último kilómetro marqué 3´52´´ demostrándome que aún me quedaba carrete y terminando al sprint. El tiempo 39´32´´, aunque el bueno es el oficial, 39´35´´.





Objetivo cumplido. Al pararme todo estaba en su sitio, nada de dolores, nada de mareos. Anduve, bebí, sonreí, estaba muy feliz. Charlé con la gente que conocía, le dí un beso a mi mujer y me sentí con los deberes hechos. Ya puedo actualizar el tiempo de los 10 kilómetros que tenía como mejor marca, el realizado en el paso de la Media de Valdepeñas 2012.





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