RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

domingo, 18 de julio de 2021

SE REABRE EL BLOG CASI DIEZ AÑOS DESPUÉS DE SU INAUGURACIÓN

El 1 de agosto de 2011 comenzaba a escribir en este espacio. Lo hacía lleno de ilusión y de proyectos,, pero, a lo largo de toda una década, la mochila se fue vaciando hasta que me encontré con la necesidad de cerrarlo, aunque fuese temporalmente. Coincidió esa clausura no definitiva con el primer día de este año, es decir, han pasado más de siete meses, tiempo en el que han sucedido muchas cosas.

En cualquier caso, no se entiende ese cierre sin tener en cuenta el final del año 2019, en el que, allá por el mes de noviembre, competí en el Sierra de Cazorla Trail, una dura prueba de 34 kilómetros y +2200. Pensé que me encontraba mejor, de hecho disfruté de la carrera hasta que me quedé totalmente hundido en el 26... quizá la deshidratación... hizo mucho calor, el caso es que ya bajando hacia el pueblo, me encontraba tan mal que me arranqué el dorsal, me paré y decidí retirarme, pero como no tenía otro medio, para llegar al coche, que seguir el recorrido, tuve que continuar al trote y finalmente constó como una prueba terminada.

En torno a 5 horas y 8 minutos (no logro ver el tiempo en la página). Tuve que vomitar al rato de terminar y fue como para plantearme eso de seguir corriendo. De hecho, el resto del año anduve muy desmotivado.

El 2020 comenzó con nuevos propósitos: la idea de hacer seguimiento a los kilómetros realizados marcándome el objetivo de realizar 4000 en todo el año, me mantuvo, sin hacer entrenos de calidad, tan sólo acumulando, capeando molestias en los isquios y en el piramidal, fui avanzando. A la par, Merche y yo nos inscribimos en el Club Cambil Trail y ello supuso un extra de motivación.

Llegó el mes de marzo y tocó correr en Durcal, un trail rápido pero a su vez exigente, +1500. Allí salí sin expectativas, me sentía pesado y, sin embargo, por alguna extraña razón, tras arrancar el último, debido a la segregación por grupos en la salida, fui avanzando, siempre subiendo, y cada vez mejor, adelantando gente. Luego en la bajada, rendí mucho mejor de lo esperado y llegué a meta en un tiempo infinitamente menor que el que había previsto, limpiándose, así, la mancha de Quesada.  

Tras esto vinieron de nuevo los problemas físicos, pero continué. Llegó la prueba de Montizón y corrí con Merche, malas sensaciones, aunque ella subió al pódium. Se acercaba una dura prueba: los 50 kilómetros de Bosques del Sur, en mayo, y llegué a la misma todo lo mejor que pude, que no fue mucho. Afortunadamente nos hizo un día de lluvía y fresquito, y pude disfrutar la carrera al completo haciendo 6 horas 21 minutos (acompañé a una chica que se quedó segunda senior).

El 31 de mayo Merche y yo hicimos la quedada nocturna de las Alpujarras, 55 kilómetros fabulosos, en los que me reencontré un poco conmigo mismo, más allá del ritmo lento. Tan sólo fue una semana después de lo de Cazorla por lo que parecía que nos poníamos las pilas.

Llegó junio y, quizá por el calor, no lograba encontrarme. Corrímos la Quijote Trail en un día muy caluroso, en los que al menos cumplí, y sin morirme, séptimo de +45, pero al menos aguanté. Merche volvió a subir al pódium.

Aún quedaba Mancha Real y, en el último momento, decidí correr con mi mujer, por miedo propio y por temor a que se cayera en mitad de la noche. Mercedes no tuvo un buen día, yo le hice de escudero, sin embargo, tercera veterana.

Y hasta aquí hemos llegado, ya en julio, pasando calor y con tres retos a la vuelta de la esquina, el primero en septiembre, en Santiago Pontones, y de nuevo larga distancia.

Pasado de peso, sin ganas de correr y con semanas muy irregulares, algunas sin llegar ni a 60 kilómetros, afronto un verano difícil. Quizá por ello haya reabierto este blog, a ver si él me echa una mano... 





 

 



viernes, 1 de enero de 2021

CERRADO POR INCOMPARECENCIA

 Este blog es en realidad un diario, y como últimamente no brotan muchas cosas de mi, he decidido cerrar sus puertas, teniendo en cuenta que tampoco comparece apenas gente en él.


Tengo pendiente una crónica, pero es que no siento más que obligación por escribirla y así no se debe.

¡Hasta pronto!!

sábado, 14 de noviembre de 2020

MI ÚLTIMO DOMINGO

Dejado atrás Borres el horizonte te muestra el campo abierto, pero es sólo una fugaz sensación, ya que no hay que caminar largo rato para alcanzar el cartel que te obliga a decidir si bajas directo al valle o te embarcas en un viaje hacia el cielo perfilando rumbo a Hospitales...

Así que no tengo dudas, comienzo la ascensión al tiempo que el  frescor vespertino del otoño va alzando su voz. Ya a la altura del espeso pinar la pendiente del camino se hace verdaderamente dura hasta multiplicar por dos el peso de mis octogenarias piernas, y con ello siento toda la decadencia que los años han traído consigo; pero hallo mi recompensa cuando logro ganar el generoso caño de agua de la solitaria fuente de piedra desde donde se la altiplanicie asoma y acaba el bosque; allí me regalo un merecido respiro mientras refresco mi cara

Quizá es ese gesto el que me transporta a otro momento del pasado: es agosto en ese mismo collado y el calor aprieta, Mercedes empapa su pañuelo y acto seguido retomamos la carrera tras cincuenta kilómetros en nuestras piernas..., es la segunda etapa de un total de seis, aquel camino de Santiago entre Oviedo y Santiago, un sueño que antaño hicimos realidad...

Prosigo la subida permitiendo que los recuerdos fluyan siempre acompañados de viejas diapositivas, y en esa guisa la soledad es siempre menos ingrata atenuando los efectos de mi desarmada debilidad. Cuando por fin alcanzo el Pico Picón siento la presencia de alguien y al girar la mirada veo aquella roca desde donde puedes divisar todo el valle; allí está mi mujer, la vuelvo a ver tan jovial, justo donde posara muchos años atrás....la emoción se desborda y quiero correr hacia ella pero conforme me acerco su silueta se va convirtiendo en una fina sombra que se descifra a cada segundo, hasta aparecer ante mí la figura de un hombre ataviado con un ajustado traje gris. Sé quién es y qué hace allí. 

 





Sin mediar palabra reiniciamos en tándem la marcha, cuan vagabundos que perpetúan el silencio; durante los siguientes minutos sufro la ascensión a la par que mi empecinamiento por ver su cara zozofra entre las sombras que la ocultan tras el ala de aquel bombín.

Ya transitamos por el alto páramo donde las vacas pastan libres y nos ven cruzar ajenas a todo, hasta que atravesamos las ruinas del Hospital Paradiella; es allí donde rescato de mi mente la imagen de aquella foto de mi compañera luciendo su chaleco de ultrafondista; en un acto reflejo agarro fuerte las cinchas de la mochila tomando conciencia de lo que porto.

 


 

Tras bajar al Puerto del Palo cruzamos la carretera en un regalo de soledad, sin nadie que nos contemple; al tomar la estrecha senda, esa que se grabó en mi hace largo tiempo, me ilumina la grandiosidad del bosque de helechos que conquistan la montaña. Unos kilómetros más allá está Lago, donde nos perdimos en aquel loco agosto, y un poco más lejos Berducedo, el final de aquella vieja y mágica jornada, pero hoy mi viaje termina justo aquí.



Cae repentinamente la temperatura, comienza a lloviznar, aunque ya hemos llegado; nos detenemos y él se gira hacia mí al tiempo que sus ojos, uno de intenso azul y el otro de un verde oscuro, se me clavan cuan magia blanca; es entonces cuando resurge desde muy adentro en mi cabeza la melodía de "Sunday" y la letra se va desgranando sin que ni su compositor ni su admirador puedan evitarlo:

Nada permanece
podríamos correr cuando la lluvia amaine
buscar los coches o señales de vida
a donde va el calor
 
Buscar a los vagabundos
deberíamos arrastrarnos bajo los helechos
buscar los rayos de luz en la carretera
a donde va el calor
 
Todo ha cambiado
porque en verdad es el comienzo de nada
y nada ha cambiado
todo ha cambiado
porque en verdad es el principio de un fin
y nada ha cambiado
y todo ha cambiado
 
En tu miedo de en lo que nos hemos convertido
lánzate al fuego
ahora debemos arder
en tu miedo alzémonos juntos
a través de estas nubes
como si tuviéramos alas
 
Este es el viaje
y esta es la empresa que llevaremos
este es nuestro numero
todos mis juicios, Señor
serán recordados
todo ha cambiado

Y en un instante atemporal su voz profunda emerge como en un veredicto: "has llevado una vida plena, todo está bien, todo estará bien", para después alejarse monte abajo al ritmo de un paso infinito, difuminándose en el plano entre las sombras de la tarde. 

La quietud me embarga durante un largo instante: los tonos anaranjados del horizonte se entremezclan con las paletas de tonos grises, blancos y negros de las nubes que inundan el lienzo; por las rendijas que dejan los pocos recovecos se cuela tímidamente el intenso azul del cielo; pero el cuadro se completa aquí abajo, donde las gotas de agua caen sobre la verde frondosidad y del manto marrón que rellena la senda brota un intenso olor a tierra mojada; todo está como sacado de un cuento, sin lugar a dudas el sitio más bonito en el que puedo estar en este que es mi último domingo....
 
...ha llegado la hora de lanzarse al fuego: aplasto los empapados helechos en una suerte de cuna, abro la mochila, saco la bolsa y esparzo sobre el lecho sus cenizas, las de mi amor. La canción suena a lo lejos en un eco "es el comienzo de nada, es el principio de un fin, todo ha cambiado, nada ha cambiado...", y por fin me tumbo sobre ese manto hecho de campo asturiano, agua de lluvia, verde clorofila y gris hueso, miro por última vez al cielo y me digo en voz baja: "estuvo bien Merche, hicimos muchas cosas", hasta que el sueño se apodera definitivamente de mi obligándome a cerrar los ojos para siempre.


viernes, 30 de octubre de 2020

RANKING DE LOS MEJORES MARATONIANOS VALDEPEÑEROS actualizado

Vuelvo a publicar la entrada con datos actualizados

En todos estos años he tratado de informar de los valientes que lograron bajar dicha barrera mítica. Al final el documento se ha convertido en un ranking: el de las mejores actuaciones de valdepeñeros en la prueba de la distancia que Filipides recorrió. He de decir que los tres mejores tiempos del ranking se cosecharon allá por los años noventa, precisamente cuando había menos afición al running, y cuando las pruebas de maratón no eran tan populares.

Ahí vamos:

Pedro González Salcedo

Corredor nacido en La Solana pero que vive hace muchos años en Valdepeñas; aún en activo, en forma, y  que hizo marcas que causan mucho, pero que mucho, respeto, y si no asomaos a la foto de abajo. Podéis verle llegar a meta en una Mapoma en los años noventa. Sólo disputó dos maratones en su vida, pero ¡vaya dos maratones!, en ambas hizo 02:34, y su mejor marca no fue en Madrid, sino en la Maratón de Toral de los Vados, León, en 1994, con 02:34:26 donde corrió con 30 grados de temperatura en lo que fue el Campeonato de Maratón de Castilla y León llegando en quinta posición.
 


























Leandro Pintado Palencia

Este atleta valdepeñero, que comenzó a correr a los 14 años y que hasta hoy no ha dejado prácticamente de dar zancadas, consiguió sus mejores marcas en los noventa, aunque disputó su primera maratón en la Mapoma de 1989, donde se quedó muy cerca de las 03:00 horas (doy fe de ello porque estuve acompañándolo cómodamente aprovechando los desplazamientos en el recorrido a través del metro).



















Pues bien, en 1993, Leandro y Javier Araque (ver foto de arriba), disputaban juntos la Mapoma y hacían un muy buen registro (Javier Araque obtuvo su mejor marca precisamente en esa edición). Leandro Pintado tuvo que esperar un año más, también en la Mapoma, concretamente la XVII edición, para colocar también una marca al alcance de pocos, 02:37:01. 

Francisco Javier Araque Rodríguez




Otro atleta que no ha dejado de correr, y en este caso con una trayectoria encomiable: muy constante y que hoy en día sigue haciendo marcas que más de un senior quisiera para si. De la misma quinta que Leandro, ambos nacidos en 1969, fue en la edición XVI de la Mapoma 1993 donde realizó su mejor registro en una distancia en la que después apenas se ha prodigado, 02:38:15 


Rafael Doña Montoya



















Mucho habíamos oído hablar de este atleta afincado desde pequeñito en Valdepeñas. Tras un rosario de buenas marcas en 10.000 y media maratón hizo su debut en la distancia reina en la Maratón de Madrid allá por 2013 con un fabuloso registro  de 02:41:38; tras esto, se tomó su tiempo para disputar la segunda, la rebautizada Rock n´Roll Maratón de Madrid de 2017, donde sorprendió con una increible marca de 2:40:25, quedando sexto de la general no élite, y primero de la categoría +40. ¡Ahí es nada!. Por las últimas conversaciones que he podido mantener con él se propone bajar de 2:40 y a buen fe que lo conseguirá si este bichito nos deja correr.


María López Ruiz

Una de nuestras ilustres atletas, sino la principal; valdepeñara de nacimiento y mostoleña de adopción, que llegó a estar preseleccionada para representarnos en las Olimpiadas de Barcelona 92. Su mejor tiempo 02:45:32 hecha en Valencia en el 91, le valió la mencionada preselección. También hacer hincapié que en el momento de hacer esta marca ya contaba con 43 años lo que le da aún mayor valor a su proeza. La primera que disputó fue la Mapoma del 89 haciendo un tiempo de 2 horas 54 minutos. Ahí tenéis pegada la parte de la lista del ranking español de mejores maratonianas, con su tiempo y año de nacimiento, en su caso 1948. En dicho ranking ocupa en la actualidad aproximadamente el puesto número sesenta dentro de las mejores maratonianas españolas de todos los tiempos.








Moises De la Rosa

Este valdepeñero, que no sabría decir si lo es sólo de adopción o también de nacimiento, nos demostró su categoría y calidad cuando en la Maratón de Amsterdam de 2016 se marcó un tiempo al alcance de muy pocos debutantes en esta disciplina: 2:46:09.














Juan Crespo Jiménez

Se trata de un amigo de la infancia, de esos que ha llevado y lleva el atletismo en la sangre. Aunque lo suyo siempre fueron las distancias más cortas, hace unos cinco años se marcó como objetivo hacer un crono cercano a las 2:40, y piernas tiene para ello pese a sus actuales cincuenta tacos. El caso es que realizando tándem con Moises en Amsterdam logró un crono que quizá le supo a poco por aquel entonces, pero que tiene mucho mucho mérito: 2:49:32, 194 de la general y 14º de su categoría, +45.

 














Juan de Dios Madrid Martín




Este corredor tiene hechura de maratoniano, de eso no cabe la menor duda. Había disputado varias maratones, al menos tres antes de hacer su mejor marca, consiguiendo bajar de las tres horas en dos de ellas. Pero su mejor marca la hizo en la Maratón de Madrid 2013, cuando logró entrar en meta el 110 de la general con un muy buen tiempo de 02:50:38.


Pedro Romero Rubio





Este Veterano, que debe estar cercano a los 65 años, es probablemente de lo mejor que ha corrido en Valdepeñas con su edad. Con una calidad innata fuera de toda duda, hemos podido comprobar cómo nos ganaba a todos, y el que más o el que menos tenía 25 años menos. Viajó a Valencia en 2011 para disputar la maratón sin muchas pretensiones, aunque yo diría que llegaba a la capital del Turia bien preparado, no en vano se trajo la medalla de bronce de su categoría y una supermarca: 02:53:04.


Juan Maroto Merlo




























Hay que ser constante y realizar buenos y duros entrenos durante muchos meses para lograr el estado de forma que logró; si por el fuera seguiría corriendo aunque su rodilla no le deja, pero me consta que no se está quieto. Este buen maratoniano valdepeñero, cercano a los 55 años, tiene el honor de haber bajado, al menos en dos ocasiones, de las 3 horas. Su mejor marca la tiene con 02:56:04 en la Maratón de Sevilla 2009. En Castellón, dos años después, volvió a hacer un sub 3, con 02:58.


Alfonso Pinés Cámara



















Nadie duda de la calidad de este chico. Sorprendió a propios y extraños aquel año que decidió ponerse las pilas y correr aquella increíble edición de los 101 kilómetros de Ronda de 2009, en la que se quedó el 23 de la general con unas estupendas 11 horas y 17 minutos. Ese mismo año corrió la Mapoma en 02:57:38. No dejó de correr aunque la falta de tiempo le llevó a dejar de acometer retos de ese calibre.

Francisco Javier Ayuso Mestanza

Es decir, el que os escribe.No voy a hablar de mi, que bastante hablo ya en este blog. Mi marca: 02:58:51 en la Maratón de Roma de 2013, ¡mi trabajo me costó!.

Javier Sánchez Cruz




Otro veterano M55, que antaño estuvo afincado en Valdepeñas, pero que desde hace unos años reside en Salamanca. En la Maratón de Castellón de 2011 logró su sueño al bajar de las tres horas, en la misma carrera en la que Juan Maroto hacía lo propio. Javier entró a la estela del Globo de las 3 horas en 02:59:12. Javier viene de vez en cuando por su pueblo de adopción para saludar a los amigos.

Eulogio Sánchez González.


Este profesor de primaria, amante del deporte y que dedicó más de dos años de su vida a esto del running, consiguió bajar de 3 horas en la Maratón de Madrid. Por desgracia no cuento con el dato de la marca conseguida ni con la fecha, pero mis fuentes aseguran que lo consiguió.

Estoy seguro de que esta lista está viva y pronto va a ir cambiando el orden, el número de runners y, por supuesto, las marcas conseguidas.


Espero vuestros comentarios y vuestras aportaciones.

 


 

  1. Leandro Pintado Palencia (nacido y afincado en Valdepeñas): conforme a información de primera mano, no constatable por la imposibilidad de hallar registros tan viejos en la red, su tiempo es de 2 horas 37 minutos 01 segundos. Año 1994. XVII Maratón Popular de Madrid. ¡Ahí es nada!. Leandro puede presumir de un récord fabuloso.
  2. Javier Araque (nacido y afincado en Valdepeñas): otro compañero de antiguas fatigas que corrió dos o tres maratones aunque, conforme él afirma, no es la distancia en la que se siente más cómodo. En cualquier caso, el bueno de Javier, a sus 51 años aun sigue corriendo ¡y de que manera!. Su crono, conforme a la información facilitada directamente por él, es de 2 horas 38 minutos 15 segundos. Senior. XVI Maratón Popular de Madrid. Año 1993.
  3. Rafael Doña Montoya (valdepeñero de adopción desde prácticamente toda su vida): 2 horas 40 minutos y 25 segundos. Campeón de la categoría E Masculina (+40), y séptimo de la clasificación general popular de la Rock ´n´Roll Maratón de Madrid de 2017. Sin duda todo un tiempazo en maratón tan dura, máxime atendiendo a la edad de Rafa. 
  4. María López Ruiz (nacida en Valdepeñas y afincada en Móstoles):  una de nuestras ilustres atletas, que estuvo preseleccionada para representarnos en las Olimpiadas de Barcelona 92. Su mejor tiempo 2h 45 min 32seg hecha en Valencia en el 91, marca que le valió la preselección antes comentada. También hacer hincapié que en el momento de hacer esta marca ya contaba con 43 años lo que le da aún más valor. Otro dato que está por confirmar es el hecho de que en todas sus maratones, y no fueron pocas, consiguió bajar de las 3 horas, lo cual dice mucho de su calidad. La primera que disputó fue la Mapoma del 89 haciendo un tiempo de 2 horas 54 minutos. Ahí tenéis pegada la parte de la lista del ranking español de mejores maratonianas, con su tiempo y año de nacimiento 1948. En dicho ranking ocupa en la actualidad aproximadamente el puesto número sesenta dentro de las mejores maratonianas españolas de todos los tiempos.
  5. Moisés De la Rosa (valdepeñero de adopción y no sé si de nacimiento también): 
  6. Juan Crespo Jiménez: 2 horas 49 minutos. 
  7.  Juan de Dios Madrid Martín: 2 horas 52 minutos 10 segundos. Senior. XXXIII Maratón de Madrid 2010.
  8. Pedro Romero Rubio: Veterano E, 2 horas 53 minutos 15 segundos, Maratón de Valencia 2011. Tercer clasificado en su categoría.
  9. Juan Maroto Merlo, categoría M45, 2 horas 56 minutos 04 segundos, Maratón de Sevilla 2009. 
  10. Alfonso Pinés Cámara: Senior, 2 horas 57 minutos 38 segundos, Maratón de Madrid 2009.
  11. Francisco Javier Ayuso Mestanza: 
  12. Javier Sánchez Cruz: veterano M45, 2 horas 59 minutos 12 segundos. Maratón de Castellón 2011.

    Eulogio...: me comentan que bajó de 3 horas en una Mapoma, pero no sé ni el año, ni los apellidos. Es curioso, lo conozco bien, pero me faltan datos que poner.

   

 

 

Estoy seguro que me dejo gente con tiempos similares e incluso inferiores. Trataré de ir completando la información.

 

Espero vuestros comentarios y vuestras aportaciones.