RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

viernes, 14 de septiembre de 2018

UN FIN DE SEMANA BIEN APROVECHADO

El sábado habíamos madrugado Merche y yo para hacer un tirada de unos 32 kilómetros, pero mi mente no estaba muy concentrada en ello. Quizá eso fue lo que motivó que el regreso desde Consolación fuera tan accidentado, y es que si Merche iba disfrutando yo iba contando los kilómetros para llegar a casa. Lo único bueno es que cumplimos con lo planificado haciendo los 32,5 kilómetros a la media prevista, 6´21´´. El domingo tenía las piernas bastante cargadas, algo impropio teniendo en cuenta una de las pocas virtudes que tengo últimamente: la rápida recuperación. Nos fuimos por el circuito del Camino de Membrillo que regresa por el Carril del Yeso, alargando un poco en la parte final, haciendo casi 12 kilómetros, y apreté un poco el ritmo para que el entreno sirviera bien a Mercedes. Mis sensaciones fueron algo mejores.

Con todo esto acumulábamos unos 44,5 kilómetros entre sábado y domingo, necesarios para la preparación del reto de noviembre


domingo, 9 de septiembre de 2018

ESTANCIA SOLEADA POR MOMENTOS, PERO EFÍMERA

El Sol sale, nos calienta el alma y las cosas mejoran hasta que la tormenta hace agonizar la armonía, pero todo es efímero, todo tiene un final.


sábado, 8 de septiembre de 2018

SOLEDAD


Y hora tras hora, minuto a minuto se fue difuminando perdiendo la precisión de su esencia. Dejaron de replicarse los ecos de lo que un día lejano sintió y se hizo costumbre lo de esperar junto a la sombra de una silueta vacia que portaba en sus manos su destino esquivo. El tiempo poco a poco le fue desplazando hasta que nada quedó de la otrora luz difusa que en su juventud quiso brillar; ya era tarde, la oscuridad había rellenado todos sus espacios hasta invadir el camino...
 
...En la pizarra de su alma hoy sólo reza una frase como verdad absoluta: "las cosas ya no mejorarán porque la decadencia se ha adueñado de mi devenir".


..Se trata de un día más en su anodina película, se calza las zapatillas e inicia una nueva carrera con su mente puesta en inflamar su desdicha. Le duelen las piernas, sangra su ser a cada zancada y encuentra consuelo en ese acto repetitivo que acaba resultando el único rincón donde sentir su existencia... todo sigue así hasta que el trayecto se estrecha tanto que le asfixia en su avance; en sus últimos instantes no sabe cómo rememorar algún momento feliz de su pasado, no ve su vida pasar en rápidas diapositivas, ni tan siquiera la muerte se le aparece para acompañarle, tan sólo se va, se va solo, tan solo como solo vivió.

viernes, 7 de septiembre de 2018

LA SEMANA DEL 1 AL 7 DE SEPTIEMBRE

Comenzaba septiembre con ánimos renovados de cara a los retos de finales de otoño, que son pequeños molinos. La idea era no dejar de correr ninguno de los 7 días y lo he conseguido, dejando unas cifras de dedicación y distancia suficientes aunque no acabo de estar satisfecho del todo porque no noto que la máquina arranque.

Estas han sido las sesiones:
  1. Sábado 1: 29,5 kilómetros en Despeñaperros, Merche, Jesús de Úbeda y yo,  con un +1.150  de desnivel positivo y soportando bastante calor, hasta el extremo que llegué a beber durante el entreno 2 litros y medio de líquidos. Las sensaciones no fueron malas, eso sí, el comienzo fue bastante complicado ya que me sentía bastante cansado.
  2. Domingo 2: salía a correr por la mañana con Merche y hacíamos el circuito de los Cerros de la Aguzadera alargando por el Parque Cervantes. Unos 10 kilómetros. Merche se sentió bien, yo no acabé de sentirme muy suelto.
  3. Lunes 3:  salí a correr para hacer 7,5 kilómetros que me costaron bastante y terminé la sesión en el gimnasio haciendo 2 kilómetros extras en la elíptica.  Mercedes descansó.
  4. Martes 4: Merche y yo hicimos una buena tirada yendo de menos a más en el circuito que yo llamo de los olivos. La segunda parte de la sesión fue bastante rápida y ví a Merche con una marcha más. Otros 10 kilómetros.
  5. Miércoles 5: fue sin duda la sesión de mayor intensidad de toda la semana, y la hice en el gimnasio, en el bici, con intervalos de carga a 215 vatios, durante 35 segundos. Así estuve 43 minutos, equivalente a 10 kilómetros. Merche hizo bici y elíptica
  6. Jueves 6: fue un entreno matutino, y agradecí el fresco. Un entreno de unos 8 kilómetros regresando por la Carretera de Daimiel. Merche hizo algo menos de 50 minutos y se sintió muy suelta.
  7. Viernes 7: fue casi un descanso activo. Hice 5 kilómetros de trote muy suave y unos minutos de bicicleta, con algunos estiramientos y abdominales. Me encontré bastante cansado.
TOTAL: 83 kilómetros. Merche se quedó en unos 65 kilómetros, pero bastante bien empleados.

 

miércoles, 5 de septiembre de 2018

DE CONTINUO DESDE EL 17 DE AGOSTO

Desde ese día no he dejado de correr, y ya son 20 días seguidos contando con el entreno de hoy, que vamos a comenzar de aquí a un rato.

Se trata de coger la onda a ver si llegamos en buena disposición a nuestros retos


CASI 30 KILÓMETROS EN DESPEÑAPERROS CON JESÚS DE ÚBEDA

El pasado sábado madrugamos Merche y yo para acercarnos al Parque Natural de Despeñaperros a realizar la oficialmente segunda tirada de preparación para la Doñana Trail de primeros de noviembre. Habíamos quedado con Jesús, de Úbeda, a las 8 de la mañana, pero la verdad es que llegamos tarde, ya que se nos habían pegado las sábanas, así que nuestro buen amigo nos tuvo que esperar casi 25 minutos.

Salimos del aparcamiento del Barranco de la Niebla cogiendo la senda ascendente que se adentra en el parque, no la que sube hacia el Mirador de los Órganos, y pese a no ser muy duro el desnivel las piernas se resistieron a entrar en calor, incluso cuando el alcanzamos la pista y la pendiente ya no fue tan exigente. El calor fue pronto el protanista de la sesión y tras pasar por el Castillo de Castro Ferral y coger el cortafuegos que sube a dos lomas y que atraviesa el Arroyo de Navalquejigo ya habíamos consumido más de medio litro de líquido cada uno. Tras esto bajamos por la pista, casi 4 kilómetros hasta alcanzar el Arroyo del Rey para luego coger la pista que hace tobogán y que lleva a Miranda del Rey. En esa zona hacía mucho calor y ya habíamos agotado el agua y la isotónica, por lo que se hizo duro alcanzar dicha aldea. Ya en el misma, kilómetro casi 17, nos refrescamos en la fuente y rellenamos los soft flasks, utilizando los nuevos sobres de isotónica que están de prueba para la Doñana.

El resto se hizo algo duro por el calor, pero era de lo que se trataba, de endurecernos, así que alcanzamos la salida del parque en Las Correderas y de ahí aún tocó correr casi dos kilómetros por la antigua autovía, picando hacia arriba hasta alcanzar el coche.

Lo mejor vino cuando nos refrescamos en la fuente del El Mirador, y en el mesón nos tomamos unas coca colas fresquitas y unas tostadas con jamón, tomaté y aceite.

Fueron 29,5 kilómetros bien empleados en nuestro camino hacia Doñana.

Agradecimientos para Jesús, todo un crack y todo un placer compartir entrenos con él




 


sábado, 1 de septiembre de 2018

LA SEMANA DEL 25 AL 31 DE AGOSTO: PONIÉNDOME LAS PILAS

Esta última semana de agosto me ha hecho olvidar todo las caóticas semanas vividas anteriormente en este verano extraño. Tenía que aprovechar que venía de una discreta pero constante tercera semana para coger impulso y afianzarme en entrenos diarios sin descanso, algo que ya sé que le va bien a mi cuerpo.

Y la semana comenzó muy bien, con una de esas tiradas largas preparatorias para la ultra distancia, en esta ocasión tirada de 30,5 kilómetros con Merche, yendo hacia el Pantano La Cabezuela, bordeando parte de su orilla y regresando a casa, en un recorrido si dureza en la altimetría, pero que nos obligó a mantener ritmo, saliéndonos finalmente en unos discretos pero aceptables 6´34´´ de media, con paradas, escasas, incluídas.

El domingo cogimos la moto, la aparcamos en El Peral e hicimos un recorrido duro por el calor y con toboganes en la vega que se forma en el arroyo, sin agua, claro. De los entrenos de los días laborables, el martes hice 9 kilómeros de carrera continua tratando de coger individualmente un poco de ritmo, pero ese día no fue de los más felices. El jueves hicimos nuestro mini circuito de trail preferido en la zona de El Ángel, Merche y yo, sólo 8 kilómetros que sirvieron para darle tralla a sus nuevas Salomon Ride Sense. El resto de días fue en el gimnasio o doblando con el gimnasio, bici y elíptica.

  1. Sábado 25: tirada de 30,5 kilómetros.
  2. Domingo 26: 11 kilómetros suaves en progresión.
  3. Lunes 27: gimnasio con 8 kilómetros bici y elíptica.
  4. Martes 28: 9 kilómetros de carrera continua.
  5. Miércoles 29: 5,5 kilómetros de carrera suave más 4,5 kilómetros de bici más elíptica.
  6. Jueves 30: trail de 8 kilómetros en progresión.
  7. Viernes 31: 10 kilómetros de bicicleta en el gimnasio.
TOTAL: 86 KILÓMETROS

 Merche descansó el lunes y el viernes. El martes había hecho unos 10,5 kilómetros luego le salieron unos buenos 70 kilómetros.