RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

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jueves, 3 de enero de 2019

MI BALANCE DE 2018: ESE AÑO EXTRAÑO QUE PASÉ

Permanecerá en mi recuerdo, si el Azheimer no lo logra borrar en el futuro, como aquel año en el que no pasaron grandes cosas y en el que si acontecieron cambios, en lo general de esos que no dejan a uno indiferente.

El 2018 fue el año del quiero y el no puedo, el año en el que consolidé mi amor por la montaña, el año del éxito (mi segundo y tercer podium) y también el de mi fracaso (como el estrépito de la Doñana Trail), el año del estrés laboral, de la indigestión, el año de mi resurrección tras dejar por unos días de sentirme corredor. No puedo permanecer impasible antes tantas cosas que me sucedieron y en el que la constante fue mi lucha por continuar corriendo casi a diario. Al final no logré coger mi pico de forma en ningún momento, y aunque no he estado seriamente lesionado, sí que he arrastrado molestias que me han impedido disfrutar. Es el año de Chile y sus viajes, que tanto me trastocaban mis planes como corredor.

Hagamos un repaso:

Enero

Andaba en este mes, como en diciembre del año anterior, sin ganas de competir, viendo como a Merche le hervía la sangre por hacer cosas, todo lo contrario que a mi. Fuímos a Sevilla donde ella hizo la media y yo continué entrenando, con más tiempo, porque tenía cambios laborales que suponían más trabajo pero también más flexibilidad de horarios.

Febrero

Poco a poco fue desapareciendo la desidia y acabé inscribiéndome a la Maratón de Montaña de Cuenca, junto con mi mujer. Para prepararme el reto también nos inscribimos al Trail de Moixent, de unos 21 kilómetros, y bastante técnico. Mi regreso a la competición resultó más o menos satisfactoria, porque disfruté la prueba, aunque echaba de menos la forma de la primavera de 2017.





 Marzo

Tocaba correr una maratón de montaña, la de Cuenca, y aunque los trails me tienen enamorado, distancias tan largas por terreno técnico siempre causan respeto. Salí midiendo fuerzas, o eso creía yo, y la nieve no ayudó, el caso es que me vino muy muy larga y los últimos 14 kilómetros no fueron fáciles. Llegué sin gasolina y no me quedó buen poso. 5 horas y 41 minutos, lejos de mi objetivo que hubiese sido 5 horas 15. Me quedó tan extraño sabor de boca que me he inscrito este año y repetiré en 2.019.




Abril

Marzo había sido el mes de la maratón y también el mes de mi primer viaje a Chile. En esas semanas acepté el pequeño reto de correr el Reto Araque de Jamilena, por equipos, concretamente con Paco Rivas y Raúl Sánchez. Llegué muy timorato a dicha prueba, y sin embargo la disfruté bastante, tampoco forcé en exceso y conseguí mi segundo podium, tras el de la primavera del año anterior en la Mineros Trail.


 Mayo

Los viajes a Chile no me permitían coger la forma, y en el mes del pedazo de reto de mi mujer, sus 101 kilómetros de Ronda, prueba en la que hice un muy buen entreno de 60 kilómetros, parte del mismo acompañándola, fue también el mes en el que estuve cerca de cogerle el hilo a mi cuerpo, pero éste se me escapó a última hora, no sin antes dejarme un muy buen sabor de boca con mi tercer podium, el segundo del año, como segundo veterano en el Trail Memorial Victor Araque de La Guardia, 21 kilómetros de un trail no excesivamente técnico, en el que conseguí rebajar mi la marca hecha en la misma prueba dos años atrás en 6 minutos, con 1 hora 58 minutos, en un día en el que también subieron al cajón Merche y nuestro hijo Jorge, en su primer y, hasta ahora, único trail.

 Junio

Chile seguía impidiéndome ver el horizonte, y en este mes fue cuando me fui alejando de lo que quería, máxime cuando comencé a impartir, también, un curso en Ciudad Real. El verano de 2.018 no será recordado gratamente por un servidor, 100% estrés, 0% tiempo y un alto porcentaje de malestar. El cúlmen del estrés vino con aquel viaje relámpago a Medina Sidonia donde Merche y yo corríamos un cross/trail nada exigente que se nos hizo duro por las circunstancias personales. También reñimos durante la prueba, ¡un caos!, y encima cuartos por parejas, la medalla de chocolate.



Julio

Fue más de lo mismo, con la diferencia de que ya no había más viajes a Chile, pero el trabajo me absorbió y bastante tuve con conseguir no dejar de correr. No hubo tampoco ninguna competición.

Agosto

 A mediados de agosto terminaba el curso, y unos días antes teníamos un reto en el que estaba inscrito por mi mujer, la Subida al Veleta, 50 duros kilómetros para los que no estaba preparado. El caso es que lejos de ser un trauma acabó siendo una prueba que disfruté pese a mi penoso estado de forma. Sin duda fue lo mejor de todo el verano, y toda una experiencia


 Septiembre

Llegamos los retos y había que prepararlos, con la esperanza de coger la tan ansiada forma. A finales de septiembre corríamos lo que esperábamos fuese un duro trail en Valdepeñas de Jaén, que no resultó duro para nada, pero que tras terminar acabé muy indispuesto, síntoma de que no estaba en lo mejor. Merche volvió a subir al podium.



Octubre

Regresábamos a Onil a correr por segunda vez su bonito trail, y donde tenía la esperanza de mejorar y acercarme a un estado de forma más aceptable. El trail no resultó malo del todo, y aunque la segunda parte del mismo la hice más rapido que en 2016 acabé marcando 2 minutos más que en 2.016, claro síntoma de lo que me podría ocurrir en la Doñana Trail (reto que también había estado dos años atrás). Merche a lo suyo con un nuevo podium


Noviembre

El noviembre negro, el mes en el que dejé de ser corredor, al menos en lo que mentalmente se refiere. Y es que la Doñana Trail, que iba a ser una segunda oportunidad para que Merche y yo llegásemos juntos a meta, y compitiendo por parejas, acabo resultando un auténtico varapalo para los dos, ya que en la mitad de la misma me retiré totalmente desfondado, luego traté de continuar unos kilómetros más, pero nada, no la terminé. Tras esto me quedé vacío, sin ganas de correr, sin objetivos, sin motivación alguna, y tenía en diciembre el último reto de Merche.



Diciembre

Tras la gran tormento vino la calma, afortunadamente. En la primera semana de este mes teníamos la Ultramaratón de la Vida en Sanlúcar de Barrameda, y lo afrontaba sin esperanza, sin ánimo, de hecho salía el último simplemente para experimentar lo que tuviese que ocurrir. Sin embargo todo me sorprendió en el que las piernas iban solas, cazaba a Merche y corríamos desde el kilómetro 14 juntos, hasta el final, en nuestro sueño cumplido en diferido. Probablemente la prueba de larga distancia en la que he acabado más entero, descubriendo que mi estómago no es tan delicado como creía. Diciembre ha sido el mes de la recuperación de la esperanza, el mes de posibles cambios. Vuelvo a tomar geles, frutos secos y parece que me sientan bien. Además, en la última semana del mes y en la primera de enero vuelvo a recuperar viejas sensaciones, y a multiplicar kilómetros. Falta me hará porque tengo la Mamocu a la vuelta de la esquina.

Lo importante es que sigo en la pomada, sin cejar en el intento, para eso sirvió mi 2018 deportivo.

sábado, 29 de diciembre de 2018

BALANCE DE 2.018: EL AÑO DE MERCEDES

Si 2.017 fue estupendo para ella y bastante positivo,  2.018 ha sido definitivamente el año de mi mujer que nos ha sorprendido a todos con un rendimiento fabuloso en un montón de ultras, aunque tampoco le ha hecho ascos al asfalto, aunque no haya corrido ninguna maratón urbana en este año. Este es el repaso del año que ha tenido mi mujer:


  • Enero:
    • Media Maratón de Sevilla: Mercedes conseguía su mejor marca en la distancia con una pedazo media en la que marcaba 1 hora 48 minutos 20 segundos. La disfrutó y no le acompañé. En aquellos meses yo estaba muy apático y no tenía ganas de pisar el asfalto. 


  • Febrero:
    • Media Maratón de Valdepeñas: en esta ocasión corríamos juntos, yo le hacía de liebre, y Merche iba de más a menos en esta carrera que, todo sea dicho, se le suele atragantar. En cualquier caso conseguía mejorar su mejor marca por ¡un solo segundo!: 1 hora 48 minutos 19 segundos. Obtenía trofeo como la 13ª mujer local.



    • Trail de Moixent: ambos corríamos un bonito trail en esta localidad valenciana, y nos quedaba buen regusto, aunque no conseguíamos subir ninguno de los dos al podium (Merche quedó cuarta veterana +40).  


  •  Marzo: 
    • Maratón de Montaña de Cuenca. Competíamos los dos en Cuenca, y tocaba pisar la nieve, resultando una competición muy muy dura (ya lo hubiese sido aunque no hubiese nevado). Merche corría su distancia más larga en montaña y cumplía con creces, a pesar de que en realidad se tratase de un test para su gran reto: los 101 kilómetros de Ronda. Bajaba de las 7 horas, que era el objetivo, y no quedaba satisfecha del todo, aunque visto con perspectiva quedaba patente que ya estaba preparada para las batallas más duras.



  •  Abril:
    • El Reto Araque en Jamilena: repetíamos los dos en esta prueba, que ya habíamos disputado en 2017. En mi caso lo hacía compitiendo por equipos, y en el caso de ella, buscaba mejorar su tiempo y sus sensaciones, que ya habían sido buenas en la primera ocasión. Merche obtuvo su primer podium del año quedando como cuarta de la general femenina y primera de su categoría, igualando al segundo su tiempo, y disfrutando mucho este bonito trail.


  •  Mayo:
    • Los 101 kilómetros de Ronda: llegaba Merche llena de incertidumbres a su primera gran ultra, en una prueba dura y larga a partes iguales, de esas que uno no sabe qué va a ocurrir. Por más que le dije que tuviese una actitud conservadora no hubo manera, Mercedes salió "a lo suyo" y fue cumpliendo uno a unos sus hitos, clavando, o incluso mejorando sus mejores previsiones (que no las mías). Recordaremos ese día como aquel en el que yo salí a hacer 30 kilómetros mientras ella comenzaba la aventura, y que al atardecer, y de forma imprevista, volvía a ponerme el chaleco para hacer un doblaje inusitado y vivir con ella sus últimos 30 kilómetros, en una llegada que quedará para el recuerdo (obviamente yo no crucé la meta). Las 13 horas y 44 minutos lo dicen todo, en una edición que para más inri había sido endurecida añadiendo 500 metros de desnivel positivo, hasta los +3000. Si hay que destacar algún éxito desde que comenzó a correr me quedo con este, pese a que no subiera al cajón.



    • Trail Cueva Cabrera, La Guardia, Jaén: por segunda vez corríamos los dos este trail (ya lo habíamos hecho en 2.016), y en esta ocasión se unía nuestro hijo, Jorge, su primera competición de montaña y sin entrenar. El resultado era espectácular: los tres obteníamos trofeo, pero Merche sufría un montón para ser primera veterana, dos semanas después de lo de Ronda, y es que no estaba del todo recuperada del tute sufrido.


  •  Junio:
    •  Cross de Cástulo: Merche quería ser profeta en su tierra, Linares, corriendo una prueba de formato desconocido para ella, un cross, en el yacimiento romano de Cástulo. Le costaba, pero cumplía con creces en esos muy duros 8k, quedando primera veterana.

  • Julio:
    • Alfajor Trail de Medina Sidonia: Mercedes me convencía para que nos inscribiéramos por parejas en este cross/trail. De forma muy atropellada, por temas laborales, llegábamos sin tiempo, después de un largo viaje, cansados y corríamos esta carrera que, seguro que en otras circunstancias podríamos haber disfrutado. No fue la mejor carrera del año, pero sí que fue una experiencia. Finalmente cuartos por parejas, y lo tuvimos "ahí", pero bueno, un pequeño desastre.

  • Agosto:
    • Los 50 kilómetros Subida al Veleta: otro reto de mi mujer al que yo me inscribí por su insistencia, y eso que "no estaba" para nada, no me sentía corredor. Llegamos con muchas dudas a esta carrera, ella por la dureza con la que se iba a enfrentar, con un +2650 de desnivel positivo desde Granada al tercer pico más alto de España, yo por no saber si ni tan siquiera podría terminarla. Pero cosas que tiene la vida, la acabamos disfrutando, yendo en tándem todo el tiempo, y no cejando en nuestro esfuerzo, de menos a más. El tiempo fue bastante digno, 6 horas y 34 minutos, y fue toda una experiencia. Merche, segunda de su categoría, pero no había trofeos por categorías.



  •  Septiembre:
    • Desafío Extrem de Valdepeñas de Jaén: necesitábamos ponernos las pilas en modo trail para nuestro segundo gran reto, la Doñana Trail, y probábamos en esta localidad, su primera edición. No resultó una trail tan duro como esperábamos aunque yo tuve alguna indisposición tras terminar la prueba. Merche llegó fuerte y fue segunda de la general.

  • Octubre: 
    • Trail de Onil: repetíamos tras 2016, porque queríamos volver a sentirnos como en casa, y no acabábamos desfraudados, todo lo contrario. Merche mejoraba su desempeño en casi 14 minutos. Segunda de su categoría y agasajados de regalos.


  •  Noviembre:
    •  La Doñana Trail, 71 kilómetros. Era nuestro reto conjunto, competíamos por parejas y sin embargo todo se iba al garete por mi culpa, en un mal día, y teniendo en cuenta que no llegaba en un gran momento de forma. El caso es que me retiraba y con ello provocaba que no pudieramos ver cumplido nuestro sueño de llegar juntos, algo que ya habíamos echado en falta en 2016. Pero Merche continuó e hizo un auténtico marcón, 7 horas 54 minutos, llegó muy entera.




  • Diciembre: 
    • Ultramaratón de la Vida, Sanlúcar de Barrameda: concurríamos en el último reto del año, reto para ella, marrón para mí, que llegaba muy tocado, en todos los sentidos a este evento.  Decidía hacer el desafío: doblando con los 8k nocturnos del día 8, y al día siguiente los 50 kilómetros de la ultra. Rindió bien en la prueba corta, séptima de su categoría, y sin forzar mucho, y al día siguiente notó el esfuerzo. Yo salí el último y ella desapareció de mi vista desde el principio, sin embargo logré alcanzarla en el 14 y fuímos en pareja el resto de la prueba, cumpliendo nuestro sueño de llegar juntos, y con un crono fabuloso de 4 horas 51 minutos, cuarta de su categoría, a 9 minutos de la tercera, y cuarta del desafío, a tan sólo 3 minutos de la tercera, pero sin duda fue el mejor broche que podíamos haber puesto a este extraño año, al menos para mí.




domingo, 9 de septiembre de 2018

ESTANCIA SOLEADA POR MOMENTOS, PERO EFÍMERA

El Sol sale, nos calienta el alma y las cosas mejoran hasta que la tormenta hace agonizar la armonía, pero todo es efímero, todo tiene un final.


miércoles, 5 de septiembre de 2018

DE CONTINUO DESDE EL 17 DE AGOSTO

Desde ese día no he dejado de correr, y ya son 20 días seguidos contando con el entreno de hoy, que vamos a comenzar de aquí a un rato.

Se trata de coger la onda a ver si llegamos en buena disposición a nuestros retos


viernes, 24 de agosto de 2018

LAS CAÓTICAS SEMANAS ENTRE FINALES DE JUNIO Y PRIMEROS DE AGOSTO

Sin lugar a dudas, el mes de julio de 2018 lo recordaré como una pesadilla en lo personal debido a la cantidad de obligaciones que hacer en tan poco tiempo, que hicieron que relegara a un segundo plano mis entrenamientos, y que mi cabeza se sumergiese en un profundo caos que fue el principal causante del abandono de este blog. El abandono ha tenido remedio, ya que en cuanto se murió el perro se terminó la rabia y el mal quedó contrarestado, lo de mi cabeza y mi cansancio ya pasó, el descanso arrastró toda la suciedad y ahora puedo escribir sobre esta etapa un tanto extraña de mi vida.

Todo empezó con mi regreso de Chile el 21 de junio. Si ya allí en Curicó los entrenos fueron casi imposibles (algunos fueron reflejados en una entrada que resumía lo de junio), el hecho de llegar del otro extremo del mundo y tener que incorporarme al día siguiente al trabajo habitual y además a otro trabajo extraordinario como profesor por las tardes noches  en Ciudad Real, hacían bastante difícil mi situación.

La báscula me dijo que al menos no había ganado peso a pesar de las comidas copiosas en Chile, pero sí que seguía sin coger la forma deseada, y es que el estrés y el olvidar los buenos hábitos alimenticios no son la mejor fórmula para conseguirlo. Pero como decía, lo peor estaba por llegar: la última semana de junio tuve el calendario tan apretado que salía a correr la mayoría de los días por la mañana temprano, o incluso algún día antes de comer en Manzanares.

Para añadir más presión a mi situación, nos habíamos inscrito a la Subida Internacional al Veleta, 50 kilómetros entre Granada y el Pico del Veleta. Lo hice por complacerla pero enseguida me dí cuenta de que me había metido en un auténtico lío porque la prueba sería en la segunda semana de agosto y en julio no tendría la posibilidad de prepararme como la ocasión merecía. Pero Merche estaba demasiado nerviosa como para quedarse quieta y también me convenció para que nos inscribiéramos por parejas en el Trail de Medina Sidonia que tendría lugar el sábado por la noche en esta localidad de Cádiz el día el 30 de junio. El acicate fue que había una categoría de "parejas mixtas" y por primera vez podríamos competir juntos en esta modalidad. El caso fue que en plenos días de estrés, sin apenas tener tiempo para correr y con el handicap de que ese mismo sábado tenía curso todo la mañana en Ciudad Real, es fácil de imaginar que no era ni la mejor apuesta y que no se vislumbraba el mejor resultado allá en Cádiz, como así fue. En cualquier caso se trató de un fin de semana en el que tratamos de buscar algo de asueto y todo resultó demasiado atropellado. Y todo pese a la estupenda compañía de nuestro gran amigo Eusebio que nos dejó su apartamento de Zahara de los Atunes y se portó genial con nosotros.

Y en esta guisa comenzó un julio del que apenas tengo referencias reales, apenas recuerdo entrenos concretos, y sí recuerdo situaciones de cansancio por los caminos de Valdepeñas. De lo que recuerdo:
  1. Sábado 07 de julio: tirada en Despeñaperros Jesús Úbeda, Merche y yo, unos 28 kilómetros.
  2. Domingo 15 de julio: entreno en Pontones 26 kilómetros con Merche.
  3. Sábado 21 de julio: doblaje hecho por la mañana con 16 kilómetros y por la noche las 2 leguas y media con Merche otros 12,5 kilómetros.
  4. Sábado 28 de julio: estupenda y calurosa tirada de 30,50 kilómetros hecha por la zona de Torrenueva con Mercedes.
Entre medias entrenos hechos con todo el calor del mundo en Manzanares, madrugones para correr sin fuerza, etc, etc.








domingo, 24 de junio de 2018

COSAS QUE DEBÍA Y QUE POR DEBERLAS ME HICIERON SENTIR CULPABLE

Anoche la voz de mi conciencia me sacudió el alma, y tras soportar su breve monólogo acabe descubriendo que en realidad no escuchaba a mi yo interior más moralista, no era mi conciencia la que me hablaba, sino el espíritu de este blog que había tomado una forma etérea saliéndose de la red y metiéndose en mi cabeza. Han sido tantas las horas que he pasado "buscando Zihuatanejo", y, lo que es peor, es tanto el tiempo que llevo en otra nebulosa distinta que estuvo bien recibir noticias de este ente, para hacerme espabilar y hacerme entender que tengo que sacar huecos para poder atenderle, y si no corro el riesgo de que me persiga hasta en la nada futura.

Es por ello que hoy domingo aquí en mi despacho, en mi buhardilla habilitada como lugar de trabajo, soporto el calor que desprende el techo, sudo y pienso a la vez, y es el segundo verbo el que más me atañe, el verbo que tiene que llevarme a volver a hacer visible a este espíritu burlón que tanto me ha dado en estos últimos casi 7 años

Así que pues eso..., que toca poner este espacio un poco al día.

sábado, 3 de febrero de 2018

RECORDANDO LA TRAYECTORIA DE MERCHE

Lo de Mercedes fue una especie de Expediente X, una mamá que no sabía lo que era practicar deporte y que de repente, a los 40 años decide que ha llegado la hora de mover un poco el culo. Quizá tuvo la culpa el médico que le diagnóstico hipotiroidismo al decirle que la enfermedad podría provocar que ganase peso. El caso es que un par de días después de la mala noticia estaba intentando dar una vuelta a nuestro parque y por poco muere en el intento. Si me sorprendió al iniciarse en esto de correr no digamos ya lo que me ha sorprendido su progresión:

2013


2 leguas de Puertollano en abril

Probaba Merche por primera vez a ponerse "a sus puestos" bajo el arco de salida. Esta primera experiencia le hacía disfrutar y sufrir a partes iguales. Pero pudo con con los algo más de 5 kilómetros.

 

10.000 de Manzanares, en mayo

No sé muy bien la razón por la que decidió tirarse a la piscina cuando llevaba unos meses corriendo de forma intermitente. Se fijó como meta terminar la prueba y a fé que lo consiguió, no sin antes sufrir mucho. 1 hora y 2 minutos tuvieron la culpa


10.000 de AFAD de Valdepeñas de mayo

En junio se volvió a calzarse las zapas y a ponerse el crono. Había trabajado bien durante la primavera y poco a poco iba cogiendo un estado de forma tal que le permitiera sufrir menos. Consiguió mejorar su registro y en esta ocasión yo la acompañé. su crono 1 hora exacta. a era capaz de correr a 6´el kilómetro, aunque fuese algo asfixiada.




La calurosa carrera de Villar del Pozo.

En plena ola de calor en junio corrió Merche esta carrera de poco más de 6 kilómetros y entre las cuestas el termómetro un poco más y terminan con ella.



10.000 de Piedrabuena, en junio.

Tocaba ahora un 10.000 de perfil duro, nocturno, y en esta ocasión volví a acompañarla disfrutando bastante la prueba. Batió su marca ampliamente haciendo 57 minutos. Se puede ver su cara de satisfacción. Definitivamente le había picado el bicho y ya jamás dejará de sufrir esta enfermedad.


10.000 de las Antorchas en Villanueva de los Infantes, agosto

De nuevo una prueba nocturna y de nuevo durilla. Yo andaba realizando tiradas largas para preparar mi primera Madrid Segovia y recuerdo que aquella noche doblé tras una tirada de 33 kilómetros matutina. Esa prueba resultó ser una de las peores que ha disputado Merche, porque lo pasó muy muy mal, para colmo sus padres habían venido a verle correr. Se vino abajo en mitad de la misma y estuvo a punto de echar a andar en algún tramo. Hacía 1 hora justa.





Carrera por la mujer de Ciudad Real

Y en octubre volvía a probar en la distancia corta. Graves problemas en su rodilla derecha que le traía de cabeza. Aún así corrió a una media de 5´30´´ una prueba de poco más de 4 kilómetros. Ya se iba notando el trabajo realizado.



10.000 de Benidorm

En Octubre yo probaba la media maratón de Benidorm, la única media en la que me he retirado (por lesión) y ella probaba con el 10.000 y lo disfrutó mucho, incluso bajó su marca haciendo 57 minutos y unos pocos segundos.


10.000 de Daimiel en diciembre

Cerraba el año Mercedes disputando el rápido 10000 de Daimiel y haciendo su mejor marca con 55´ 47´´. De esta no tengo foto pero si recuerdos. Corrí con ella y aunque sufrió también disfrutó con el ritmo y con el crono conseguido.

2014

Es el año en el que la ambición de mi mujer la iba a llevar a correr su primera media maratón y a planificar su primera maratón. Sus avances eran evidentes, pero aún había mucho camino que recorrer.

10.000 Villa de Mocejón

Nos desplazábamos hasta ese pueblecito toledano para correr ambos la misma prueba pero por separado. Yo venía de mi fiasco de la Maratón de Sevilla. Merche consiguia bajar su crono dejando la marca en 56´25´´. Aún así no le quedaron muy buenas sensaciones.




10.000 de Ciudad Real

Unos días después probaba de nuevo otro 10.000, en esta ocasión en la capital de nuestra provincia, y lo pasaba más bien mal y aún así hacía 56´pelados, mejorando su marca personal nuevamente.




Media Maratón de Madrid de abril

Se estrenaba mi mujer en la distancia con alguna duda que otra pero resultó superar el reto con nota, pero también con sufrimiento. 2 horas y 2 minutos. Se le hizo muy larga, pero precisamente ese hecho le motivó a volver a probar con la distancia, como ahora veréis.




10.000 de AFAD de finales de abril

La misma cita que en el año anterior y en esta ocasión volvíamos a correr juntos. Merche se estaba poniendo en forma y eso se notaba. Volvía a bajar su marca haciendo 54´42 ´´ y disfrutando.




Trail corto de Sierra de la Mosca en Cáceres

Nos desplazábamos hasta Extremadura para disputar ella el trail corto y yo el trail largo, en lo que iba a ser su debut en una prueba de montaña y no defraudó con unos 18 kilómetros que para entonces se le antojaron duros, y lo más importante, consiguió su primer podium como veterana



10.000 de Manzanares de mayo

Repetía en Manzanares, donde había debutado en la distancia el año anterior. Hizo mucho calor y lo pasó verdaderamente mal. Además la organización no puso suficientes puntos de avituallamiento. El tiempo fue regular, algo más de 57 minutos. Yo le acompañé y eso no le ayudó en esta ocasión.



Media Maratón de Almagro

Merche no le había cogido miedo a las medias y corríamos nuevamente juntos en Almagro donde sufrió menos que en Madrid y mejoró en 3 minutos su marca: 1 hora 59 minutos




Trail corto de la Quijote Legend (Riopar)

Segunda prueba de montaña para mi mujer, esta un poco más dura que la anterior y de nuevo no defraudó aunque en esta ocasión no pudo subir al cajón. La montaña ya comenzaba su cortejo para conquistarnos.




10.000 de Piedrabuena

Iba compaginando diez miles con medias y también con pruebas sencillas de montaña y eso le estaba sentando bien. Repetía en junio en el 10000 nocturno de Piedrabuena, y yo le acompañaba para que hiciese su mejor marca personal 52´49´´, dos minutos menos que su anterior registro.



Media Maratón Ciudad Real-Torralba

El verano le había sentado regular a mi mujer, que sufría bastante con su rodilla. Aún así no dejó de correr en ningún momento y llegó a septiembre con la idea de hacer su tercera media. En Torralba la acompañé para que bajase su mejor marca haciendo 1 hora 57 minutos y le costó, porque sufrió lo que no está en los escritos. Probablemente la media en la que peor lo ha pasado.




Media Maratón de Alcázar de San Juan

Corría Merche su cuarta media, en este caso en otoño; se sintía algo defraudada cuando tan sólo pudo bajar en unos segundos su mejor marca de Torralba. Las sensaciones no fueron todo lo buenas que ella hubiera deseado.

10.000 de Socuéllamos

Cerraba el año Merche en Socuéllamos con un 10.000 que no le dejó buen sabor de boca, porque hizo 55 minutos, pero corrió resfriada y sin mi referencia.

Así cerraba este 2014, que fue el de su consolidación en este deporte/obsesión 2015

2015

Este fue el año del salto a la maratón. La ambición le llevó a la búsqueda de distancias más largas y visto lo visto esto no tiene fin.

Media Maratón de Santa Pola

Comenzó bien temprano nuestra temporada preparatoria para su primera maratón. En enero corríamos juntos la Media Maratón de Santa Pola, y merche tuvo buenas sensaciones. No en vano mejoró su marca personal haciendo 1 hora 56 minutos 33 segundos.




Media Maratón de Valdepeñas

Continuaba la temporada corriendo la Media de Valdepeñas y bajando ostensiblemente su marca personal en esta distancia: 1 hora 53 minutos 46 segundos. Además, le servía para subir al cajón como tercera veterana local. 




Media Maratón de Bolaños

En marzo se ponía nuevamente en línea de salida para realizar esta media del circuito. Se encontraba bastante tocada de su cadera y no rindió todo lo bien que hubiese querido; además, era su primera media sin mi acompañamiento (yo corrí por mi cuenta haciendo 1 hora 22 minutos en lo que ha sido la última media que he competido a día de hoy). Hizo 1 hora 57 minutos.



10.000 del Porvenir de Alcázar de San Juan

Sus dolores en su cadera nos tenían bastante preocupados, máxime sabiendo que en agosto tenía su primera maratón. No podíamos aumentar kilometraje porque los entrenos se le hacían muy complicados. Aún así en abril me sorprendió batiendo su mejor marca de 10.000 en Alcázar de San Juan, con 51´´ 26´´.



Trail de Alpandeire y la ayuda inestimable de Fray Leopoldo

Decidimos ir a esta prueba de montaña, que sin ser muy técnica si era una distancia larga, 25 kilómetros, la distancia más larga en competicíon por aquel entonces para ella. Al paso, Merche pidió por su cadera a la estatua de Fray Leopoldo, personaje nacido en dicha localidad malagueña. El trail resultó ameno y aunque se le hizo algo largo, pasó la prueba con nota.




Trail Sierra de la Mosca

Fray Leopoldo procuró una considerable mejoría en la cadera de Mercedes y a finales de mayo ya estábamos embarcados en otra aventurilla de montaña: el Trail Sierra de la Mosca, donde ya habíamos estado el año anterior. En esta ocasión yo correría el trail corto nocturno el primer día y a la mañana siguiente Merche, yendo conmigo, afrontaría el largo, 31 kilómetros, su récord de distancia. Y las sensaciones fueron mejores de lo previsto, terminando la prueba con fuerza y en poco más de 4 horas, a un par de minutos de la segunda mujer. Fue desde ese momento cuando comencé a pensar que a ella le iban las distancias largas y que podría con la maratón. Volvía a subir al cajón en una prueba de montaña, tal y como hiciera en Cáceres el año anterior.




Maratón de Helsinki

Junio fue un mes duro, a pesar de que superó sus problemas de cadera, sentía molestias en el pie y sobre todo no conseguía cuajar buenos entrenos. Creamos muchas inseguridades que se alargaron hasta bien entrado julio. Pero todo se disipó con el entreno oficial de la Madrid-Segovia entre Cercedilla y Segovia, 35 kilómetros, récord de distancia,  que hizo conmigo. Llegó con fuerza al destino y por segunda vez me daba cuenta de que los kilómetros sentaban muy bien a sus piernas. Y así fue como llegó en agosto Helsinki, con la confianza conseguida en Segovia y con la cautela que hay que tener en una primera maratón corrimos una estupenda prueba de menos a más en la que lo mejor fue la fuerza con la que llegó y lo mucho que disfrutó. 4 horas 15 minutos.




Media Maratón de Alcázar de San Juan

El resto del verano fue aciago para mi, debido a la pubalgia, que me acompañaría hasta junio de 2016, y Merche bajó el pistón, realizando algunos entrenos largos conmigo, pero disfrutaba de un merecido descanso activo. Tras mi desastrosa Madrid Segovia, comenzó el plan para la maratón de Málaga para Merche, y yo pretendía correrla por mi cuenta, aunque mi lesión acabó por llevarme a correr dicha maratón con mi mujer. El caso es que en octubre Mercedes y yo probábamos suerte en la media de Alcázar, y no fue un gran test porque sólo consiguió bajar su marca de Valdepeñas en cuatro segundos, y lo peor es que lo pasó mal.



Media Maratón Rural de Miguelturra

Pensamos que Miguelturra podría ser un buen entreno de cara a Málaga. Yo ya sabía que en mi situación, con mi lesión, acompañaría a Merche en su segunda maratón, e hice lo propio en Miguelturra. Comenzó como un entreno a ritmo controlado y terminó como una media dura hecha a un ritmo digno, 1 hora y 56 minutos. Comienzo a verla muy bien para Málaga.




Maratón de Málaga

Diez días antes de la maratón Merche se estropea su rodilla, la cintilla. Tiene que dejar los entrenos ya que decido que no haga nada hasta su cita. Llegamos llenos de dudas por su lesión y efectivamente, en el kilómetro 5 ya va con la pierna arrastra. Aún así sale a relucir su buen estado de forma y su capacidad de sufrimiento en competicíon y continúa y continúa aguantando el dolor pero conservando el ritmo. Es toda una sorpresa verla terminar en un tiempo magnifico de 4 horas y 1 minuto. Eso sí, tras la maratón pasaría casi tres semanas sin poder correr.



2016

Si 2015 había sido el de sus primeras maratones, 2016 sería el año de su primer ultra. El año comenzó lleno de dudas con sus problemas de rodilla, pero poco a poco la situacion se fue regularizando.

Media Maratón de Valdepeñas

De nuevo en casa. Yo tieso con la pubalgia, y por ello acompañando a mi mujer. Contó la carrera con el aliciente de Nacho, del blog Aupa Nacho, que vino hasta Valdepeñas, gracias a mi recomendación y el tío cuajó una magnifica prueba, como no podía ser de otra forma. Merche cumplió con creces en la media, aunque le costó en la última parte. Mejoró su mejor marca con 1 hora 52 minutos y 30 segundos.



Media Maratón de montaña Sierra de Tentudia

En marzo corríamos en Cabeza la Vaca un trail suave, pero que en mi caso iba a ser una maratón, media para ella. Llegábamos los dos tocados con un potente resfriado y se notó. Pero Merche cumplió sin complicaciones, aunque sin subir al podium en esta ocasión. Gozamos de la fabulosa compañía de nuestros buenos amigos Pilar y Emilio.




Trail Cueva Cabrera

En abril probábamos suerte en La Guardia, Jaén, en un trail no muy duro de unos 20 kilómetros. Yo seguía con mi pubalgia, pero aún así corrí por mi cuenta y terminé contento. Merche disfrutó en la montaña aunque no forzase mucho.




10.000 de Piedrabuena

De nuevo en el 10.000 nocturno de Piedrabuena, corriendo con ella y le salió una buena prueba haciendo 51 minutos y 29 segundos, a 4 segundos de su mejor registro.




Trail de L´Airosa

Llegó el verano y con él no llegó la relajación. Nos inscribimos al Doñana Trail, 73 kilómetros para noviembre, lo que suponía que tendríamos que preparar largas distancias con el calor. En agosto, aprovechando nuestras vacaciones en Salou, corrimos cerca del Delta del Ebro en un durísimo trail de 18 kilómetros, en el que Merche subía al cajón, cuando lo más fácil hubiera sido matarse. Yo lo corrí por mi cuenta y ya comenzaba a salir de mis problemas de pubalgia, ¡por fin!.



Trail de Onil

Era en mayo y lo suspendieron por riesgo de lluvia, quedándonos con la miel en los labios, pero ya en octubre se pudo celebrar y allí estuvimos. Yo corrí por mi cuenta y con buenas sensaciones y Merche disfrutó mucho para subir de nuevo al cajón. Menudo mérito




Doñana Trail: 73 kilómetros

Y llegó el día de su primera ultra. Yo de liebre y me salió rana. Un día estupendo de temperatura yendo a buen ritmo, sin descanso, pero mi estómago me impidió acompañarla a partir del 55. Merche llegó como primera de su categoría hecha una campeona, en lo que fue su consagración como una pedazo de ultrafondista. Eso sí, tras Doñana anduvo muy tocada con su rodilla, en este caso nada cintilla, la condromalacia le llevó a estar bastantes días parada. Pero lo había logrado: ya era ultrafondista.




2017

Ese año ha sido el del reconocimiento a su esfuerzo y valentía. Han sido innumerables trofeos los conseguidos y casi siempre que se ha puesto en línea de salida en asfalto ha logrado bajar su marca. Sin duda, 2017 ha sido su año.

Maratón de Castellón

Llevaba a la maratón sin estar lesionada y esperanzada en conseguir bajar de las 4 horas. Sin embargo, bajo mi punto de visto no tuvo su mejor día, porque desde el 25 fue sufriendo bastante, y aún así no bajó en absoluto el ritmo, logrando su sueño, 3 horas 58 minutos 24 segundos. Yo le acompañé en lo que fue un nuevo pequeño fracaso personal, ya que semanas antes había tenido que abandonar mi preparación por molestias musculares que me llevaron a posponer el reto de volver a competir una maratón.




Trail Pies Negrox de Baños de la Encina

Un par de semanas después de la maratón nos poníamos en modus "montaña" y disputábamos este trail, por separado. Yo tenía grandes molestias en los isquios de mi pierna derecha y durante la carrera estuve a punto de abandonar, aunque finalmente aguante el dolor. Merche no lo hizo mal pero no consiguió subir al podium.



Corretrail de Corral de Calatrava

A la semana siguiente nos acercábamos a esta localidad ciudadrealeña para estrenar el reconocido circuito de montaña de la provincia. Era una distancia bastante más larga que en Baños de la Encina y algo más duro. Corrí con Merche y nuestra sorpresa fue mayúscula cuando nos enteramos que subía al cajón como segunda veterana. 






VI Reto Araque en Jamilena a primeros de abril

Nos atrevíamos con este duro trail jienense de una distancia de 26 kilómetros y +1500 metros de desnivel positivo. Lo hacíamos por separado y mis sensaciones eran buenas hasta hundirme en la parte final. Ella sufría y disfrutaba a partes iguales y volvía a subir al cajón como veterana.






Carrera por montaña en Casares Málaga 

Unos días después nos acercábamos a Casares, un pueblecito de Málaga ya cercano a la provincia de Cádiz. Me encontraba muy bien y volvía a competir solo, y de no haberme perdido al despestirme con las balizas hubiera subido a mi primer podium. Pero esta entrada va sobre Merche, que en este trail algo menos duro que el Reto Araque consiguió otra vez subir al podium como segunda veterana.






Ultratrail de los Castillos. La campeona

Hacía unas semanas que Merche tenía en el calendario un reto mayúsculo: su segunda ultra. 63 kilómetros con +2500 de desnivel, en Aldea del Rey. Lo volvíamos a correr por separado y ambos teníamos buenas expectativas, sin embargo el estómago me dejó tirado y me tuve que retirar. Pero la buena noticia venía cuando Merche consegúia ser la primera absoluta con un tiempazo de 8 horas 32 minutos. Se estaba malacostumbrando a tanto podium.





Mineros Trail

Me había dejado tan mal sabor de boca el ultratrail que a la semana siguiente Merche y yo competíamos en Cabezarrubias del Puerto en este famoso y duro trail del circuito provincial. Me lo tomé con calma y disfruté, incluso subí a mi primer y único podium en categoría veterano +40. Pero Merche, 7 días después del gran esfuerzo del ultra me volvía a sorprender quedando segunda veterana, eso sí, acusando el cansancio acumulado.





La Carrera Pencona: Campeonato Regional de Extremadura de Carreras por montaña

Un par de semanas después, corríamos en Aldeanueva de la Vera este bonito y durísimo trail de 32 kilómetros, que me dejó un gran sabor de boca a título personal, aunque cuarto en mi categoría, pero Merche supo sufrir y aguantar la dureza para volver a subir al podium de nuevo como segunda veterana.






10.000 de la Independencia en Valdepeñas

Llegó el calor, y de forma tempranera. Corrí con Merche este 10.000 que volvía a organizarse en nuestro pueblo tras algunos años en blanco, y el calor pasaba factura a mi mujer que lo pasaba fatal, y todo para quedarse a unos pocos segundos de su mejor marca. Los 35 grados no le perdonaron.



Media Maratón de Torralba

Se ponía en línea de salida por segunda vez Mercedes en esta media. Yo decidía verla como espectador y le hacía un magnifico domingo de septiembre, bastante fresquito. Pedazo de media que le llevaba a bajar su marca, no por mucho, un minuto y pico, y dejar el registro en 1 hora 51 minutos y 4 segundos




Trail Espiritu Santo de Malagón

El verano no nos había abandonado con temperaturas demasiado altas, y a finales de septiembre disputábamos este largo trail de más de 30 kilómetros, cada uno por su cuenta. Para mi fue un auténtico fiasco, perdiéndome en dos ocasiones y lo más incomprensible, hundiéndome hasta tener que retirarme en el 25. Sin embargo Merche volvía a cumplir quedándose segunda veterana nuevamente en una carrera que disfrutó bastante.





Trail Puertas del Infierno en Fuertescusa

Tras mi fiasco, nos procuramos una carrera rápidamente para matar la desazón. Corrimos este bonito y rápido trail de 26 kilómetros en los que por fín pude disfrutar desde el principio hasta el final, aunque no pude subir al cajón, quizá por culpa de tener 47 y no 50 (hubiera sido primer Máster). Merche sufrió pero terminó como siempre, segunda veterana.






Trail Cumbres Hurdanas

Nos desplazábamos en octubre hasta Las Hurdes para disputar este duro trail extremeño de 33 kilómetros. Era la base para la preparación para la Maratón de Valencia, que íbamos a competir por separado, y en mi caso pasaba con nota la prueba, aunque no subía al cajón ni por asomo y lo peor es que me rajaba el talón totalmente echando al traste el reto personal de Valencia. Merche no conseguía subir al podium quedando en esta ocasión cuarta veterana en una carrera que le dejó un sabor de boca agridulce.





Media Maratón de Utrera

Una semana después teníamos la media de Utrera, el test para la maratón. Yo pensé que no podría correrla por el tema del talón, sin embargo, a última hora pude correrla con Merche, no sin molestias. Mucho calor a pesar de estar a finales de octubre, más de 30 grados, y muy dura en altimetría, por lo que Merche se vino a bajo y todo para hacer unos meritorios 1 hora 51 minutos y 30 segundos. Ya sabíamos para entonces que su tiempo en media era bastante inferior como ha demostrado en la Media de Sevilla de enero, 1 hora 48 minutos 20 segundos.

Maratón de Valencia

Lo mejor estaba por llegar. En Valencia mi mujer demostró que su estado de forma era muy bueno, y apenas sufrió para dejar un crono estupendo: 3 horas 52 minutos 45 segundos. Yo la corrí con ella y la disfrutamos a partes iguales. Menudos últimos 13 kilómetros que se marcó. Se había comido de golpe otros 6 minutos en la maratón.



 10.000 de Daimiel en diciembre

Había bajado su marca en maratón hasta en dos ocasiones en 2017, su marca de la media en una ocasión y le quedaba actualizar su marca de 10.000, y en Daimiel no la bajó, ¡la pulverizó!, haciendo 49 minutos 12 segundos, dos minutos menos que su anterior marca. 

Con esto y con su estupenda marca de la media de Sevilla, mi mujer comienza 2018 como ha terminado 2017, como un tiro. Ahora a esperar que lo que está por venir sea tan bueno como este magnifico año que nos ha abandonado, desgraciadamente para ella, porque de haber continuado hubiera seguido acumulando premios y más premios.