RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

jueves, 13 de febrero de 2014

MIÉRCOLES 12: EL CUERPO ACUSA LA BAJADA DE RITMO

Esto ya me sonaba de la otra vez. Ha sido bajar un poco el kilometraje diario y he comenzado a acusar cierto apatía y cansancio, y eso sin descansar. Es uno de los efectos secundarios que suele tener el tapering, sino para todo el mundo sí en muchas ocasiones. Ayer miércoles me encontraba sin ganas y cansado, y con ese toro me tocó lidiar. No hacía mala noche y el entreno no iba a ser muy exigente, pero pronto descubrí que no iba a ser una sesión para disfrutar. Me fui por los Cerros de la Aguzadera a ritmo suave y al llegar al pie del Cerro del Ángel subí por la carretera, bajé hasta el camino que me lleva de nuevo a lo más alto, pero en esta ocasión con una pendiente de casi el 20%, y tras esto bajé por la mencionada senda, y desde ahí a casa. Cuando hube llegado, tras casi 65´desde el inicio, comprobé que no tenía llave para entrar y que en casa no había nadie, así que tuve que ir corriendo hasta casa de mis padres, que dista a 1 kilómetro de la mía; en realidad me lo tomé como un descalentamiento. Allí recogí a Inés, la peque, y un juego de llaves de mi casa y regresamos a nuestro hogar, ella en el patinete y yo descalentando. De esta forma me han salido casi 13 kilómetros (dos han sido de regalo).

En cuanto a las sensaciones, no han sido las mejores, como he comentado al principio, pero al menos puedo decir que no siento molestias y que estimo que llegaré en unas relativas buenas condiciones a la Maratón de Sevilla.

Por lo pronto, ya llevo 73 kilómetros realizados en la semana en curso, quedándome unos 18 y no muy intensos. Tras esto tengo el sábado como última tirada medianamente larga, el domingo para descargar, el lunes como último entreno intenso y el martes y miércoles para rodar suavito y mover las piernas, y junto con la salida breve que espero hacer el día 22, sábado, habré completado este plan, al que sólo le quedan 88 kilómetros, y en el que habré conseguido realizar una media semanal de algo más de 90 kilómetros/semana.





miércoles, 12 de febrero de 2014

MARTES 11: MERCEDES SE ENGANCHA UN POCO MÁS

Sé como funciona esto. Entra poco a poco, así sin darte cuenta, pero el día menos pensado te das cuenta que estás enganchad@, y lo malo para estos casos es que no hay centros de desintoxicación para este tipo de drogadicción. Eso creo que le está pasando a Mercedes.... Después de otra dura jornada para ella, en la que tiene que bregar con dos niños, una casa, muchas tareas domésticas y un trabajo exigente a tiempo completo, y teniendo en cuenta que yo apenas la puedo ayudar puesto que no vuelvo hasta la tarde-noche, bueno, como decía, después de todo eso todavía saca los arrestos suficientes para venirse conmigo a sufrir por esos caminos oscuros, ayer llenos de barro y charcos, para "dejarse la piel" en un entreno que seguro que fue bien duro para ella. Pero estoy muy orgulloso de mi mujer, porque junto con el sufrimiento sé que ella encuentra satisfacción por escapar de la rutina, por marcarse pequeños retos y por mejorar. La sesión de ayer no fue muy intensa, pero aún así nos salieron unos muy majos 9750 metros que hicimos en 58 minutos, lo cual está muy bien y demuestra que Mercedes cada vez está en mejor forma. Estuvo aderezado con cambios de ritmo a partir del minuto 25 que complicaron el entreno pero que le vienen bien para mejorar su capacidad anaeróbica. Para mi fue un día de transición en lo que ya es la 27ª sesión sin descanso, con cinco doblajes incluidos.

Sin duda que va a ser emocionante correr con ella la Media Maratón Villa de Madrid del 6 de abril.


martes, 11 de febrero de 2014

LUNES 11: APRETANDO

Ayer lunes era uno de esos días en los que en pleno tapering se trata de correr rápido y no mucho tiempo. Se busca la chispa, ese punto de velocidad que te instale más cómodamente en el ritmo de la maratón. Y eso hice, unos 39 minutos para 9 kilómetros, donde a partir del minuto 10 el ritmo fue alto, cercano a 4´el kilómetro, y donde las piernas respondieron a esa cadencia tanto por los caminos como por la cuesta empinada de la vuelta (la de la vía de servicio de la AIV). Contento porque me sentí fuerte, y contento porque esta es la vigésimo novena sesión en 24 días (es decir, cinco doblajes en ese periodo de tiempo y sin descansar ningún día). El experimento a realizar consiste en seguir sin descanso justo hasta el jueves día 20, en el que descansaré junto con el viernes, el sábado rodaré 20 minutillos y ¡a correr!. Hasta entonces me quedan unas sesiones de menos kilómetros y también menos exigentes, ya que en  la semana actual ya llevo 51 kilómetros y me quedan 39 a realizar en cuatro sesiones, y en la última semana (desde el sábado 15 al viernes 21) tengo que realizar 70 kilómetros que estarán concentrados en los cuatro primeros días.


domingo, 9 de febrero de 2014

DOMINGO 9: DOBLAJE DESCARGANDO POR LA NOCHE

Acabamos de llegar Mercedes y yo de una minisesión de unos 7 kilómetros suaves en lo que más destacable ha sido el viento que nos arrastraba a la vuelta. Para mi ha sido la segunda sesión del día, y ya van 28 o 29 seguidas (ya he perdido la cuenta). Sinceramente, espero estar haciéndolo bien y no equivocarme. Las piernas no me duelen, me piden correr más y más; eso sí, el pinchazo en la zona abdominal baja no se ha ido; por favor, que no sea una hernia inguinal, que ya sé lo que es padecer ese mal. 

LIADA PARA CORRER LA MEDIA MARATÓN VILLA DE MADRID

El título describe el hecho a contaros. Mi mujer ha sido liada, que no engañada, para participar en la edición de este año de la Media Maratón Villa de Madrid. No opuso mucha resistencia y creo que tendrá problemas para conciliar el sueño esta noche. Ahora a ver cómo nos las apañamos para que consiga salir a correr cuatro veces por semana. Yo no hay vuelta atrás porque la he inscrito nada más decirme que "bueno quizá podría correrla". Ahora me voy a inscribir yo también para llevarla lo mejor posible.


DOMINGO 9: UN POCO DE FARTLEK POR FAVOR

Con las piernas muy cansadas, así amanecí el domingo. Pero esa sensación no me preocupa, es hasta buena, porque indica que el entreno del sábado hizo mella, sirvió de estímulo. Y como viene ocurriendo los domingos, salgo a correr bastante motivado y para colmo no hacía mala mañana del todo, sin viento. Me fui a las 10:40 al parque y allí me puse a hacer fartlek, encontrándome muy pronto bastante bien, incluso suelto. Por un pero, sentía una molestia, un pinchazo en la zona abdominal cerca de mi ingle derecha, y me dolía un poco al subir las gradas, eso sin olvidar que algo de precaución surge cuando pienso que estoy operado de una hernia en mi ingle izquierda. El caso es que no me molesta al correr y probablemente sea un pequeño tirón del esfuerzo que hicimos ayer corriendo contra el viento.

Al final hice algo más de 11 kilómetros que me han sentado bastante bien. No descarto salir a regenerar esta tarde, si no nos llueve a Mercedes y a mi.


SÁBADO 8: TIRADA LARGA CON KINO

¡Qué placentero es correr la dichosa tirada larga con buena compañía!. Yo que suelo correr solo valoro sobremanera esta circunstancia porque "los runners solitarios" como yo nos solemos "comer la cabeza" en demasia en nuestras sesiones y a veces los entrenos se hacen eternos. Sin embargo ayer todo transcurrió rápido, ameno, que no fácil porque nos hizo un mal día de viento que a mi, particularmente, me hizo sufrir el entrenamiento.

En la foto de abajo tenéis a Kino (el de la derecha) y a la izquierda a Manolo, otro pedazo crack de Membrilla.



Kino, ¿qué decir de él?, pues sólo cosas buenas: un estupendo corredor, un magnífico bloguero y, ante todo, una gran persona. Con estos ingredientes os podéis imaginar que los 23400 metros que hicimos fueran un buen entreno lleno de amena conversación.

Habíamos quedado a las 11:30 horas en el Paraje del Peral, que queda a mitad de camino entre Membrilla y Valdepeñas, y cuando llegué al punto acordado Joaquín ya estaba allí. Hacía frío y yo no llevaba demasiado ropa (ni mallas ni doble capa arriba ni guantes), eso sí, una camiseta térmica y camiseta de manga corta, sin embargo mi compañero de viaje iba mejor provisto que yo. Tenía el temor de que nos picásemos, porque yo soy bastante impetuoso y tiendo a caer en ese error, de forma que a dos semanas de Sevilla no es cuestión de pasarme de ritmo con una tirada larga, la última hasta el día D, que para mi tenía que servir como el entreno para completar lo duro del plan. Sin embargo, pronto quedó claro que ibamos a ir al ritmo que nos apeteciera a los dos, y eso hicimos. Charlando, charlando fuimos por la Carretera de La Solana dirección a dicha población, hasta que unos tres kilómetros y medio después, cogimos un camino a la derecha que nos bordea la cadena de sierras. El ritmo era ligeramente superior a 5´el kilómetro y el viento nos daba de culo con lo que íbamos en buena disposición para pasar una buena jornada. Por el camino el terreno era un poco irregular pero como la zona era bonita y desconocida para mi amigo, una cosa compensó a la otra. En el 15 tocó hacer "el paso" entre la sierra, con una pendiente grande y el viento en contra, y la cosa se puso fea pero con compañía las penas son menos y pronto superamos la prueba. Bajamos hacia la Carretera de San Carlos del Valle, yo siempre con buenas sensaciones y bastante suelto, y él como una rosa, pero estaba claro que la vuelta iba a ser mucho más difícil porque el viento nos iba a hablar "cara a cara". Y así fue, cruzamos la carretera y seguimos por esos caminos que conozco bien del verano pasado cuando me preparé la Madrid-Segovia, y nos venían ráfagas que nos tiraban para atrás, y es que entre los dos apenas pesamos 121 kilos. Pero conversando los malos fueron menos y fuimos devorando los kilómetros, ya sin bajar la media como en la primera mitad, pero estabilizando el tema en unos dignos 5´10´´ de ritmo medio, muy buenos teniendo en cuenta las constantes pendientes del recorrido y sobre todo el viento.

Llegamos al Paraje del Peral, no muy cargados muscularmente, haciendo los últimos dos kilómetros en no mucho más de 4´30´´ y contentos por la buena sesión realizada.

23.340 metros según el Garmin de Joaquín, 23380 según mi medición en el Google Earth. Mil gracias Kino, esto hay que repetirlo.