RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

domingo, 23 de junio de 2013

CRÓNICA DE LOS 10 KILÓMETROS DE PIEDRABUENA



Llegó la cita esperada para Mercedes, y creo que el día se le hizo largo esperando que llegase la noche, momento en el cual le tocaría enfrentarse a su pequeño reto. Dejamos a la niña en casa de mis padres, y no hicimos lo propio con Jorge, quien estaba de campamento. Tras un viaje sin novedades, llegamos a Piedrabuena a eso de las 21:30, comprobando como apenas caía la temperatura a pesar de que quedaba poco para anochecer; a esa hora el termómetro del coche marca 30 grados. Encontramos con facilidad la zona de la salida, y enseguida recogió Mercedes su dorsal. Después llegaron Ana Estrada y Javier Araque y estuvimos charlando un rato con ellos; también tuve la oportunidad de saludar a Kino, de Membrilla, que sigue con tanta atención este blog, y yo hago lo propio con las entradas del suyo, muy interesante, por cierto (http://membrilladeportiva.blogspot.com.es/). Sin mucho tiempo para más, dejamos la bolsa en el coche, nos echamos un par de fotos con el dorsal y nos dispusimos a calentar. Vimos a la gente del Pozo Norte ya puestos en faena, pero no nos dio tiempo a engancharnos al carro. Sin embargo, vimos a mi prima Begoña y a su marido Jesús, del Almagro Trotón, y estuvimos calentando suavito mientras charlábamos, y sin más llegó la hora de la salida, así que buscamos sitio, y esta vez nos colocamos no muy atrás, a unos 15 metros del arco de salida.

Mercedes estaba muy nerviosa, quizá yo le había metido excesiva presión con el tema de bajar de la hora, pero creo que también estaba emocionada, así que una cosa por otra. Finalmente sonó el pistoletazo y comenzamos a correr. Me costó ir tan despacio, aunque suene mal, porque entre tanta gente y tan buen ambiente, las piernas me pedían marcha, pero también es cierto que es curioso participar en esos ritmos, porque en cierta forma se disfruta más de la carrera. 

A los quinientos primeros metros ya tuvimos la primera y posiblemente más dura rampa del recorrido, y Mercedes pudo comprobar su dureza, pero como estaba fresca aún, lo pasó sin grandísimas dificultades. Nos iban pasando corredores constantemente, pero es que, como dije antes, salimos demasiado adelantados; sin embargo, el ritmo era bueno, por debajo claramente de 6´. 

El paso del primer y duro kilómetro fue de 5´33´´ según mi Garmin, y cuando comenzamos a llanear y pronto a bajar, allá por el kilómetro y medio, Mercedes comenzó a incrementar el ritmo, porque su rendimiento cae más de lo normal en las subidas. El paso por el segundo kilómetro lo pasamos en un tiempo total de 11´ pelados, a 5´30´´. Esto indicaba que íbamos bastante por encima del ritmo normal de los entrenos y también por encima del de otras competiciones, sin embargo, no veía mal de revoluciones a mi mujer. Ya desde el comienzo la fui hidratando todo lo que pude, pasándole la botellita, echándole agua en hombres y piernas, y haciéndole, en definitiva, de aguador. Este año, la organización había un hecho un cambio interesante, ya que el recorrido nos metía en el recinto de la plaza de toros, donde había animación musical y gente sentada animando: una muy original idea. El kilómetro tres en 16´42´´, habiendo pasado una segunda cuesta bastante dura, y manteniendo una media de 5´34´´: la cosa iba muy pero que muy bien. Por aquel entonces, ya apenas nos pasaba gente, y más al contrario, éramos nosotros los que comenzábamos a coger a gente. El kilómetro 4 tras una frenética cuesta abajo en 22´20´´, a 5´35´´ de media, y tras algunos repechos considerables llegábamos al kilómetro 5, terminando la primera vuelta, en 28´15´´, uno de los más lentos, pero aún así manteníamos la media por debajo de 5´40´´. Tocaba lo peor, la terrible cuesta de más de 400 metros, y ahí Mercedes lo pasó regular, aunque traté de que se concentrase en mis zapatillas y siguiera mi cadencia de zancada. Por aquel entonces íbamos haciendo la goma con otra pareja en similares circunstancias (él acompañaba a ella haciéndole de liebre), y veíamos como en la cuesta se nos escapaban, aunque sabía que en las bajadas les daríamos alcance. Pasamos el mal trago, marcando el sexto en 34´40´´, y eso es un último kilómetro durísimo en 6´25´´, pero estaba seguro de que se recuperaría, y así fue; la hidratación constante, mis ánimos, los ánimos de la gente (bravo por la respuesta del pueblo, yo diría que más que bravo, bravísimo), permitieron hacer el séptimo en 40´20´´ y marcar un 5´40´´ de nuevo, y pasar el octavo en 45´53´´, 5´33´´ en el último parcial: ¡lo estaba consiguiendo!. Y ojo, no es nada fácil esta carrera que no da un rato de respiro a las piernas, ya que apenas se llanea. Según Mercedes, esta fue su peor parte, porque se sentía cansada, pero ya estaba el pescado vendido e iba lanzada; personalmente yo la vi muy bien, casi en ningún momento muy subida de pulsaciones. Llegó el noveno marcando 51´23´´, y eso es otro 5´30´´ y terminó el último y durillo kilómetro haciendo un tiempo final que a buen seguro hubiéramos firmado con los ojos cerrados antes de comenzar la prueba: ¡57´51´´!, haciendo los últimos 1000 metros en 5´28´´, y no eran cuesta abajo precisamente. Había corrido prácticamente a una media final de 5´43´´ por kilómetro en una carrera catalogada como la más dura del circuito. ¡Enhorabuena Mercedes!, estoy muy orgulloso.

En cuanto a mi, bueno, un entrenamiento que no vino mal a mis piernas, por momento fue un poco cómico ver a la gente comentar cómo hacía de animador de mi mujer y a su vez le iba prestando todo tipo de servicios. Hubo alguien que también comentó el hecho de que iba corriendo marcha atrás, y también oí a una mujer gritar: ¡eres un poco perro ¿no?, te esfuerzas poco!, por supuesto en plan broma. Por tanto, muy contentos, y hay que agradecer a la organización su buen hacer.

Tras la carrera, comimos lo que pudimos de lo que puso la organizadora del evento. Especialmente rica estuvo la porción de sandía. Después estuvimos charlando con los del Pozo Norte, con Kino de Membrilla, con unos amigos de Kino que también tienen un estupendo blog: http://gppolideportivoclub.blogspot.com.es/, y por supuesto con algunos atletas del Extenuación (enhorabuena a Paqui Taviro que hizo un carrerón), y finalmente, cerramos la velada poniendo pies en polvorosa.

Nos llevamos un muy buen recuerdo de este sábado... ¡Sí señor!.

LAS METAS SON METAS SEAN DEL CALIBRE QUE SEAN



Tras un domingo intenso, que nada ha tenido que ver con el running, me acabo de levantar de la siesta con la esperanza de tener recopiladas un número de fotos suficientes para hacer una crónica del 10.000 de Piedrabuena de ayer lo suficientemente digna, pero he decidido esperar porque no tengo mucho material. En cualquier caso estoy muy contento: seguro que exagero si digo que estoy casi tan contento que cuando logré mis 02:58 de la Maratón de Roma, pero la satisfacción por el objetivo cumplido no tiene por qué ser directamente proporcional a la magnitud del reto, ni siquiera siempre se relaciona con si es un objetivo propio o de un ser querido. Mi mujer ha comenzado a correr, y con ello ha comenzado a sufrir. Ayer fue una carrera dura, pero bajó de la hora, hizo 57:51 y para ella fue una noche muy feliz, y para mi..., pues también. 

sábado, 22 de junio de 2013

TERCERA CARRERA NOCTURNA DE PIEDRABUENA



Esta noche, a las 22:30 horas tendrá lugar la Tercera Edición de la Carrera Nocturna de Piedrabuena, perteneciente al Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real. Con más de 600 inscritos y un escenario que merece la pena no perderse: una localidad volcada con el evento que te anima en la oscuridad mientras transitas por las subidas y bajadas en sus abruptas calles. 10.000 metros que dicen que conforman la prueba más dura de todo el circuito. Yo tuve la oportunidad de correrla el año pasado, y fue donde por primera vez bajé de 40´, haciendo 39´32´´, tres semanas después de haber disputado mi primera maratón, la Maratón de Estocolmo. Tengo buenos recuerdos de aquel día. Sin embargo, en esta ocasión, será mi mujer la que tendrá que exprimirse para tratar de bajar de una cifra redonda, la hora, y contará con la colaboración de la gente animándola, y con mi apoyo, ya que iré con ella.

Creo que nos lo vamos a pasar bien.







TURNING OFF (MODO ESTADO DE ÁNIMO)



Aunque no suelo utilizar el blog para hablar de cosas que no estén relacionadas con el running, quiero utilizar esta entrada como un cartucho que dispare directamente en la diana de mi estado de ánimo; y es que por circunstancias que pertenecen a mi vida profesional y , por tanto, mi vida privada,  no me siento muy crecido en estos momentos que digamos, más bien al contrario. Supongo que son los tiempos que nos tocan vivir y por lo que observo hay muchísima gente infinitamente peor que el que escribe. Menos mal que tengo tres armas: un sillón de relajación propio de una consulta de un psicólogo argentino y que se llama "familia" y cuando me recuesto en él hago terapia completa; quien tiene este tipo de sillones acolchados y de buena piel es afortunado; también tengo una camilla de masajes que libera endorfinas y me deja cada día como nuevo; todo lo que se cansa mi cuerpo se descansa mi mente y mi alma; esta camilla se llama "running"; por último, y que ya he mencionado, tengo una potente escopeta de cartuchos que cargo con sal gorda y la llamo "blog"; cuando la disparo no lo hago con ánimos de herir a nadie, pero a cada tiro libero las cosas que me sobran.

Señores/as, no le deis importancia a esta entrada: me sirvió para apretar el gatillo y tratar de destruir lo que no quiero tener cerca en mi vida.

DÉCIMO CUARTA SEMANA DEL PLAN DE MANTENIMIENTO PARA LA MARATÓN DE MÁLAGA

Penúltima semana del plan y cambio de estación. Ya es verano. En estos días todo ha venido marcado por el entreno del domingo, totalmente de montaña, y que me dejó las piernas doloridas. El sábado no había entrenado, con lo cual ha costado mantener la media de kilómetros prevista. En mi haber he de decir que no he tenido más molestias que el dolorcillo muscular en forma de agujetas por el tema mencionado. Los dos entrenos de calidad previstos, al final se han quedado en uno solo, el de hoy viernes, pero estoy contento, sobre todo por la buena respuesta de mi cuerpo al sobreesfuerzo del domingo.

Por días:

  1. Sábado: descansé para afrontar con fuerza el entreno de montaña.
  2. Domingo: 6 horas y 45 minutos de jornada de montaña, corriendo, andando, escalando..., de todo. Muy enriquecedor y gratificante.
  3. Lunes: unos 8 kilómetros soportando las molestas agujetas, pero me sentí bien.
  4. Martes: hice interval con Mercedes, resultando un entreno suave. Nos salieron 59 minutillos a prácticamente algo más de 6´el kilómetro.
  5. Miércoles: hice algo menos de una hora a un ritmo algo superior a 5´el kilómetro. Recuperado muscularmente.
  6. Jueves: rodamos Mercedes y yo durante 53´.
  7. Viernes: el mejor entreno de la semana desde lo del domingo, haciendo 1 hora y 4 minutos a un ritmo de 4´47´´ en un circuito duro por las cuestas.
Os pego la tabla:




Me han salido 81,5 kilómetros, que está dentro de lo previsto. De esta forma, el plan de mantenimiento me va permitir conseguir una media semanal de unos 75 kilómetros, que también era lo proyectado.





VIERNES 21: ALGO MÁS DE UNA HORA A RITMO MEDIO

Terminaba la semana y de forma atípica, había que meter calidad un viernes, día en el que suele ser de entrenos tranquilos. El sábado, mañana, no habrá tirada larga, y el jueves no hice entreno intenso. Por tanto, aprovechando la buena temperatura, sin hacer excesivo calor, comencé la circunvalación en sentido inverso habitual, que bajo mi punto de vista es más duro, con cuestas más prolongadas. Al principio, rodé no muy por encima de 5´el kilómetro, para luego ir incrementando el ritmo, pese a no ser el terreno favorable para ello. En el kilómetro 5 ya iba a una media por debajo de 5´, y en cuanto al ritmo de ese momento, calculo que aproximadamente a 4´20´´. En los dos kilómetros siguientes costó conservar la cadencia, puesto que la cuesta es de un 3% de pendiente, pero luego recuperé un poco en las bajadas, aunque sin mucho descanso, porque enseguida más cuestas. Llegué al Paseo del Cementerio y tiré hacia dicho recinto, no para quedarme, sólo de paso, y finalmente regresé por el canal bici a buen ritmo, y con buenas sensaciones, aunque algo cargado. Salieron 13.500 metros en 1 hora 4 minutos, a 4´47´´ el kilómetro, que no está mal para el perfil.


viernes, 21 de junio de 2013

JUEVES 20: CASI 9 KILÓMETROS CON MERCEDES. APOLOGÍA DEL ESFUERZO


 

El sábado corremos Mercedes y yo un 10.000 nocturno en Piedrabuena, perteneciente al Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real. Este evento ha provocado que hayamos cambiado los entrenos de mi mujer al martes y jueves. Tras el duro interval del martes, ella se encontraba algo cansada, pero mejor de su rodilla, por lo que decidí darle algo de intensidad al entreno (ahora creo que me equivoqué). Decidí hacer el circuito de los cerros que rodean el Cerro del Ángel, que resulta de casi 9 kilómetros, y cuya primera parte es bastante dura en constante ascenso. Aún así, no dejé que se relajase y la llevé a 6´el kilómetro, pelados, que es prácticamente su ritmo de 10.000. Luego, en la bajada pronunciada se puso incluso a menos de 5´25´´ en muchos momentos, y aunque era algo que yo no esperaba, cuando se puso a llanear y volvió a un ritmo de 6´, iba tan subida de revoluciones que no hubo forma sencilla de bajárselas. Por ello se derrumbó físicamente y hubo un kilómetro en el que lo pasó bastante mal. Yo la animé todo lo que pude, rezando para que se recuperara cuanto antes porque nos quedaba la mitad del circuito, y afortunadamente, sufriendo y sufriendo, como una hormiguita cargada de más, fue avanzando; capeo de nuevo una zona de cuestas, y llegó a la última parte, donde se baja por un carreterín de asfalto. Allí se recuperó bastante y por momentos volvió a estar por debajo de 6 otra vez. Al final hicimos 53 minutos, que está muy bien si tenemos en cuenta el bajón físico.

La parte buena de este entreno, para ella, es que se está acostumbrando a sufrir, y luego, por la noche, las endorfinas hacen el resto. Todos sabemos que uno de los atractivos del running es la cadena "sentido de la responsabilidad-sufrimiento-placer". Al ser un deporte individual, te enfrentas a los entrenos cara a cara, y muchas veces son las ganas de cumplir lo que te llevan a ponerte las zapatillas. Tras esto, si toca sufrir, al finalizar la sesión es muy probable  que estés satisfecho. Con ese estado de ánimo estaba Mercedes ayer por la noche, dolorida pero satisfecha. La parte buena para mi, es que estoy compartiendo con ella mi hobby, y eso es mucho. Sus números puede que no impresionen, pero tampoco impresionan los míos, y al fin y al cabo no tratamos de impresionar a nadie, tan sólo se trata de vivir esta aventura que es el running.