La semana pasada fue muy dura, de hecho la Media de Alcázar del domingo día 5 me dejó bastante tocado muscularmente, más de lo que me había resentido en los 102 kilómetros de la Madrid-Segovia. Aún así, tras descansar el lunes, el martes por la noche Merche y yo aprovechamos y salimos tras la cena. No hicimos un gran entreno pero cumplimos con un ritmo moderado para ella, lento para mi, pero se trataba de recuperar. Pasamos por detrás de los Cerros de la Aguzadera, regresamos por el camino paralelo al de Membrilla y luego bordeamos por un camino que lleva al cruce con la Carretera del Peral. Total salieron unos 10 kilómetros.
RELATOS
Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.
martes, 14 de octubre de 2014
lunes, 6 de octubre de 2014
ESTO HARÉ EN LO QUE QUEDA DE 2014
Visto lo visto en Alcázar de San Juan, he llegado a la conclusión de que aunque el rendimiento fue bueno no fueron tan buenas las sensaciones finales, por lo que creo que el cuerpo no está para meterme tres maratones de aquí al 7 de diciembre. Por ello he tomado la decisión de:
- Correr el 10.000 de Socuéllamos en la tercera semana de octubre.
- Correr la Maratón de Valencia con una estrategia acorde a las sensaciones que obtenga de ese 10.000 y de cómo me esté encontrando en las semanas previas a la maratón. El rango de tiempos es de 3h-3h10min. Es decir, si me encuentro bien iría a por las 3 horas nuevamente y si no estoy convencido saldría conservador a por las 3 horas 10 minutos.
- En función de cómo me haya encontrado en Valencia disputaría la de Maratón de Málaga o simplemente daría por finalizada la temporada. Estaría a tiempo de inscribirme a Málaga aunque me saliera más caro.
Queda descartada la Maratón de Ciudad Real o la Media Maratón de Ciudad Real que podría haber sido una alternativa.
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PROYECTOS Y OBJETIVOS
LA CRÓNICA DE LA MEDIA MARATÓN DE ALCÁZAR DE SAN JUAN 2014 (MEMORIAL RIVAS ROJAS) 2014
El domingo era para mi un importante test para conseguir medir mi nivel competitivo sobre el asfalto, después de un montón de meses llevando a cuestas la mochila, atravesando montañas y haciendo un porrón de kilómetros a ritmo de silbidos. En función de cómo resultase la experiencia en la Media Maratón de Alcázar de San Juan decidiría que hacer en las semanas venideras, partiendo del hecho de que estoy inscrito a la Maratón de Valencia. El sábado decidí descansar nuevamente continuando con la tendencia "perra" de esta última semana, pero al menos en este caso era lógico tomármelo así teniendo en cuenta la exigencia a la que iba a someter a mi cuerpo el domingo, a tan sólo 15 días del esfuerzo realizado en la Madrid-Segovia.
Descansé muy bien, de un tirón, me levanté y en pis pasa preparé la bolsa y dejé durmiendo a Merche y a los niños. Llegué a mi destino sin incidencias con la sensación de estar viviendo un deja vú, y es que es la cuarta vez que corría esa media y, por ejemplo, el año pasado seguí prácticamente los mismos pasos que en esta ocasión, incluso aparqué el coche en el mismo sitio. Al igual que en 2013, llegaba a esa cita con la idea de rodar a ver qué salía con el objeto de ganar en velocidad, al igual que entonces mi grado de incertidumbre era considerable. Tras las habituales charlas con unos y con otros pronto me ví calentando con Enrique Cidfuentes, y tras la foto con los del Pozo Norte, me hallé en la línea de salida esperando el pistoletazo. En la línea de salida dos ilustres en esto del atletismo: el gran Julio Rey, plusmarquista nacional de maratón, y su esposa Vanessa Veiga otra atleta de renombre, y junto a ellos unos 850 atletas, algunos venidos desde Madrid y otros lugares de fuera de Castilla la Mancha.
En la primera foto Julio Rey con dos atletas manchegas y en la segunda Vanessa Veiga (mujer de Julio Rey) con nuestro Javier Araque tras ella.
Sonó el pistoletazo y salí concienciado de no pasarme de ritmo. Así fue como el primer kilómetro lo pasé a 4´10´´ y lejos de apretar para ganar tiempo al crono me dejé llevar. Pronto me me alcanzó mi buen amigo Joaquín Lozano y fuimos juntos unos minutos. Llegaron los primeros repechos y me fui adelante. Desde este momento es esta foto donde se ve a Enrique Cidfuentes del Extenuación unos metros delante mía:
El kilómetro 2 lo habíamos pasado algo lentos en 8´25´´, fruto sin duda de la cuesta de más de 300 metros que habíamos pasado, sin embargo a partir de ahí comencé a engranar una marcha más y sin forzar cacé a Enrique y fuimos juntos los siguientes kilómetros. Esta foto es en el kilómetro 4 y medio.
La bajada hasta la plaza había hecho disminuir la media y ya nos movíamos por debajo de 4´el kilómetro. Pasamos cerca la zona de meta y mis piernas no iban mal aunque me encontraba falto de ritmo, algo que ya esperaba; sin embargo todavía podía ir más fuerte aunque sabía que si lo hacía podría pasarlo mal. Finalmente Enrique decidió aflojar y yo seguí la marcha cazando corredores hasta que conseguí enganchar un grupo de unos 10 runners que iban al ritmo que justamente yo quería, en torno a 3´50´´, 3´55´´. Los siguientes kilómetros transcurrieron tranquilos agazapado en ese grupo, pero ya notando los efectos del calor. Entre el 6 y el 10 el circuito no es favorable para mi, no me suelo encontrar cómodo en esta parte que se repite entre el 17 y el 21, así que chupé rueda, me refresqué con la esponja y esperé a ver qué pasaba con mis piernas.
Pasamos de nuevo por la zona donde más gente había, cerca de meta, ya en el 10,5, y sentí que aún respondían las piernas y que todo funcionaba. Habíamos pasado el kilómetro 10 en unos segundos por debajo de 40´ y de esa forma me salían las cuentas para hacer una buena marca. Llegó el repecho y las piernas subieron regular, pero mis pulsaciones no se alteraron mucho, señal de que anaeróbicamente me encuentro bien, pero a ese ritmo no estoy acostumbrado. En mi descargo decir que en la subida apenas perderíamos ritmo. Entre el 12 y el 14 la cosa no empeoró, seguí en ese grupo que fue perdiendo efectivos, hasta quedarnos 5 corredores, sin embargo, metieron una marcha más y yo me fui quedando a sabiendas de que aún restaba mucha carrera y no quería castigarme mucho. En la bajada hasta la plaza recuperé bastante y pasé el kilómetro 15 en poco más de 59 minutos con lo que la media daba para hacer 1 hora y 23 minutos largos si no perdía ese ritmo. Me quedé en tierra de nadie entre dos grupos, haciendo la goma con los que venían detrás y el calor comenzó a doblegarme por lo que el avituallamiento del 16 me vino muy bien para refrescarme y acometer la parte que menos me gusta con la mayor fuerza posible. El año pasado a estas alturas de carrera sufrí un tremendo bajón y era lo que esta temiendo en esta ocasión, pero eso no sucedió. Pasé el 17 hasta el 18, que aunque costó logré mantener el ritmo y me recuperé en el 18 hasta el 19, y en esta zona las piernas cayeron en picado y me tocó apretar los dientes. Por desgracia para mi esto supuso que mi ritmo cayera unos 10 segundos y pronto me pasaron unos cuantos corredores. Sin embargo he de decir que no me encontraba mal del todo por lo que tampoco fue verdadero sufrimiento. Tuve que bregar un poco para llegar a meta en 1 hora 24 minutos y 20 minutos según mi crono, cuatro segundos más según la organización debido al desfase del pistoletazo hasta que se cruza la alfombra. Por cierto, no me vuelvo a poner la cinta portadorsales más en un media maratón, porque se me hizo muy desagradable el roce, me hacía bolsa en la camiseta y tenía que ir colocando el mamotreto cada poco tiempo.
En línea de meta Javier Araque acaba de llegar unos 40 segundos antes y unos 20 segundos después llegaba Enrique Cidfuentes en lo que sería su mejor marca en media, ¡bravo Enrique!.
Mi rendimiento había sido satisfactorio: mi cuarta mejor marca en media maratón tras el 1:21 largo de Valdepeñas de febrero de 2013, el 1:22 corto de Almagro 2013 (quizá mi mejor carrera) y el 1:23 casi 1:24 de Torremolinos tambén en 2013. No estoy en el pico de forma que me llevó a bajar de 3 horas en Roma pero no puedo pedirme más porque soy año y medio más viejo y vengo de hacer demasiados kilómetros. Eso sí, mi mejor marca en esta media a la que le tengo cariño pero en la que no me acabo de sentir bien nunca.
Joaquín Lozano dio muestras de su recuperación y llevó a Manoli, una buena atleta y paisana suya para hacer ambos 1:26, aunque Kino bien podría haber bajado bastante ese registro de haber querido. ¡Bravo Kino!.
En cuanto al resto de los atletas del Pozo Norte, pues muy bien, como siempre; Rafa está que se sale e hizo 1 hora 20 y el resto disputó la prueba a buen nivel dejando el pabellón del club bien alto. No que decir que Marisol Gijón estuvo en lo más alto del cajón, tal y como nos tiene acostumbrados.
Tenía que decidir qué hacer con mis carreras venideras en función de cómo se me diera Alcázar. Eso lo dejo para la siguiente entrada.
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CRÓNICAS
SEGUNDA SEMANA DEL PLAN PARA LA MARATÓN DE VALENCIA
Ridícula, minúscula, llamémosle como prefiramos, pero esta semana ha sido de las peores que yo recuerdo de estos últimos tres años. Entre pitos y flautas no he podido correr, aunque visto con perspectiva han pasado pocos días desde la Madrid-Segovia y tampoco me ha venido mal del todo el descanso. Finalmente tres descansos, el del sábado, el miércoles y el jueves, pocos kilómetros, no llegan a 50, pero al menos tres sesiones fueron de relativa calidad con fartlek más o menos intensos los del domingo y el lunes y con series de 300 el viernes. Me he quedado a 20 kilómetros de mi objetivo semanal
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ENTRENAMIENTOS
VIERNES 3: TRAS UNA QUIEBRA EN EL PLAN CUMPLO EL VIERNES
Parece ser que al igual que al 90% de los gobiernos que ha tenido este país, no me salen los planes, es decir, propongo cosas que luego debido a las circunstancias no puedo llevar a cabo. En esta ocasión la idea era no descansar ningún día de la semana y sin embargo el miércoles me encontraba tremendamente agotado debido al poco descanso que a su vez venía motivado por el exceso de carga de trabajo (campaña de vendimia unida de más tareas en mi buhardilla/despacho). El resultado fue que el miércoles cuando llegué a las casi 22 horas de Manzanares, el cuerpo sólo me diera para cenar y acostarme. Pero el jueves corrí una suerte similar, de nuevo regresé tarde y de nuevo me encontré sin ganas ni fuerzas para salir a correr; me acosté pensando que me levantaría temprano para correr a primera hora pero enseguida cambié de idea porque mi madrugón tenía que estar destinado a realizar trabajos de despacho que es lo que finalmente acabé haciendo. Así que el viernes decidí realizar un doblaje en dos sesiones: tras la comida en Manzanares y luego a la noche, pero de nuevo no salieron los planes porque salí a eso de las 14:30 realizando 10 series de 300 metros en la vía de servicio de tierra de la Autovía de Valencia, más los 35 minutos de ida y vuelta. Sin embargo por la tarde noche estaba de nuevo agotado y decidimos salir a tomarnos algo. Conclusión: entre el cansancio y el overbooking laboral esta semana ha sido un "relaxing tapering in my house of Valdepeñas".
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ENTRENAMIENTOS
MARTES 30: TIRADILLA CON MERCEDES TRAS CENAR
Va a ser que es una costumbre que se nos ha quedado del verano eso de salir a correr tras la cena. En esta ocasión hicimos unos 11 kilómetros suaves para mí aunque algo exigidos para Merche, yéndonos para el norte para volver por el Camino de Membrilla. Hicimos 63 minutos y no necesitamos el Almax, parece que nuestros estómagos se van haciendo a eso de hacer la digestión mientras corremos.
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sábado, 4 de octubre de 2014
EN VALDEPEÑAS TAMBIÉN HAY ULTRAFONDISTAS
Con esta entrada quiero rendir un pequeño homenaje a aquellos corredores valdepeñeros que se han embarcado en aventuras de más de 100 kilómetros y que parece ser que le han cogido el gusto a esas distancias.
José Carlos García Morales: que tras correr tres pruebas en Ronda, y terminar las tres, en este año no pudo disputar la que hubiera sido su cuarta aventura en tierras malagueñas, debido a una lesión. Sin embargo se quitó la espina corriendo y casi por sorpresa en la Madrid-Segovia 2014, donde tuve el gusto y honor de compartir competición con él.
¡Vaya marcón!, mejor marca personal y sin estar muy entrenado, no quiero ni pensar....
Agustín Quintana: ya lleva cuatro ediciones de Ronda en sus piernas, es decir, está empatado con José Carlos en el número de este tipo de pruebas terminado. Siempre tuvo entre ceja y ceja bajar de 13 horas pero Ronda y bastante dura, y aunque se ha quedado cerca en alguna ocasión, aún tiene ese espina clavada. En cualquier caso estoy seguro que lo conseguirá pronto.
Francisco Rivas: este runner tiene tal currículum que ni lo pongo por no abrumar. No sólo ha disputado un montón de pruebas de ultra y trail, tales como dos desafíos Quijote Legend de montaña, sino que cuando le apetece sale con su mochila y se cuaja 100, 120, 80 de montaña o lo que se tercie. Bajo mi punto de vista es el rey del ultra en Valdepeñas. Otra cosa bien distinta es que no le gusta mucho la competición y prefiere ir por libre.
Joaquín Pinés: este tío es todo pundonor, y aunque no acumula tantas pruebas de ultrafondo como los anteriores, su última gesta en este año es para enmarcar: los 125 kilómeros UTBS en la Sierra de Cazorla, y encima de auténtica montaña, realizado en poco más de 20 horas.
Alfonso Pinés: tiene el honor de ostentar la mejor marca en una prueba de 101 kilómetros de todos los valdepeñeros, concretamente en Ronda de 2009 con 11 horas 18 minutos, ¡ahí queda eso!.
Manuel Pardo: en 2013 disputó su primera Ronda, y lo hizo por la puerta grande con un magnifico tiempo de 14 horas y 41 minutos.

Manolo Valverde: intentó en 2013 Ronda, pero unos problemas de salud le dejaron colgado en el sesenta y tantos; en cualquier caso no se rindió y en 2014 lo volvió a intentar terminando su gesta en 16 horas y 55 minutos, pero sobre todo disfrutándola.

Agustín Quintana: ya lleva cuatro ediciones de Ronda en sus piernas, es decir, está empatado con José Carlos en el número de este tipo de pruebas terminado. Siempre tuvo entre ceja y ceja bajar de 13 horas pero Ronda y bastante dura, y aunque se ha quedado cerca en alguna ocasión, aún tiene ese espina clavada. En cualquier caso estoy seguro que lo conseguirá pronto.
Francisco Rivas: este runner tiene tal currículum que ni lo pongo por no abrumar. No sólo ha disputado un montón de pruebas de ultra y trail, tales como dos desafíos Quijote Legend de montaña, sino que cuando le apetece sale con su mochila y se cuaja 100, 120, 80 de montaña o lo que se tercie. Bajo mi punto de vista es el rey del ultra en Valdepeñas. Otra cosa bien distinta es que no le gusta mucho la competición y prefiere ir por libre.
Joaquín Pinés: este tío es todo pundonor, y aunque no acumula tantas pruebas de ultrafondo como los anteriores, su última gesta en este año es para enmarcar: los 125 kilómeros UTBS en la Sierra de Cazorla, y encima de auténtica montaña, realizado en poco más de 20 horas.
Alfonso Pinés: tiene el honor de ostentar la mejor marca en una prueba de 101 kilómetros de todos los valdepeñeros, concretamente en Ronda de 2009 con 11 horas 18 minutos, ¡ahí queda eso!.
Manuel Pardo: en 2013 disputó su primera Ronda, y lo hizo por la puerta grande con un magnifico tiempo de 14 horas y 41 minutos.
Manolo Valverde: intentó en 2013 Ronda, pero unos problemas de salud le dejaron colgado en el sesenta y tantos; en cualquier caso no se rindió y en 2014 lo volvió a intentar terminando su gesta en 16 horas y 55 minutos, pero sobre todo disfrutándola.

Un servidor: que intentó la Madrid-Segovia el año pasado sin éxito pero que este año se puede decir que la he terminado y disfrutado, aunque oficialmente no fuera así por la descalificación comentada en entradas anteriores.
Creo que me dejo gente, y espero que me lo hagan saber para poderles incluir en este artículo.
Pues nada, a ampliar el bagaje.
Pues nada, a ampliar el bagaje.
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JAVIER AYUSO
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