RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

viernes, 5 de julio de 2013

VIERNES 5: ACABANDO LA SEMANA CON UNA HORA DE CARRERA BASTANTE POSITIVA


Segundo día consecutivo, así será de aquí en adelante durante varios meses, que madrugo para correr. Había que finalizar la semana, esta buena semana a nivel de entrenos, y lo he hecho con un buen remate. He corrido por la zona de la Autovía AIV, pero en el sur del pueblo, y desde el comienzo me he sentido suelto y cómodo, como cuando cojo el pico de forma antes de una maratón. Sin molestias e incrementando poco a poco el ritmo. He hecho casi 11 kilómetros en algo menos de una hora y casi diría que ha sido un placer. El resto del día ha sido de locos, pero ayuda el entreno matutino, sobre todo para despejar la mente.

Conclusión: muy contento

JUEVES 4: CUESTAS CAMPO A TRAVÉS


El jueves por la mañana bien temprano, me fui con la fresca al Cerro del Ángel y tras 18´de calentamiento me dispuse a realizar 5 series campo a través de ascensión al mismo por un camino transversal de una pendiente media del 20%. Cada serie tenía una distancia de 200 metros por camino de tránsito complicado y en algún momento con pendiente del 30%. ¡Eso era lo buscaba!. Conforme fui avanzando en la sesión las sensaciones fueron creciendo, de forma que las mejores fueron las cuarta y la quinta. Además, las recuperaciones, como siempre, fueron trotando, y con tanta pendiente también se trabajan las piernas. A la vuelta muy buenas sensaciones. Me salieron pocos kilómetros, pero de calidad: 7.600.

No tuve molestias y comprobé una verdad a voces: por la mañana se entrena mejor en verano.


jueves, 4 de julio de 2013

COMIENZA UNA NUEVA ETAPA EN MI VIDA



A veces el principio es el final y a veces aquello que creíamos muerto desde hace tiempo, de improviso llega por sorpresa y se abre ante ti. "Como decíamos ayer..."; no sé que poder de reclamo tiene esa frase y tampoco acabo de descubrir porque  me cautiva. Intento recordar dónde la escuché por primera vez, pero al final lo único que puedo deciros es qué significa para mi...

Hace ya muchos años, pero parece que no fue hace tanto..., sí, llegan fácilmente las sensaciones, vienen del rincón de mis recuerdos más preciados. Dejar atrás una etapa tan especial de tu vida se marca a fuego en algún lugar de ti y no desaparece fácilmente la huella. Yo era profesor, eso era. Hacía otras muchas cosas, pero sólo ponía mi alma ante mis alumnos . Vaciaba mis pulmones llenos de aire, satisfacción y a veces de emoción y dejaba que flotase en el ambiente hasta el último gramo de mi entusiasmo . A veces mis discentes se me quedaban mirando fijamente, inmutables, y entonces, sólo entonces, sabía que lo habíamos conseguido: estábamos en plena conexión y el tiempo se quedaba huérfano. Sé que no sentaba precisamente cátedra y mi impartición no rozaba ni de lejos la excelencia, pero ante todo me sentía profesor y por ello era feliz. 

Un día dejé aquello atrás; la ambición y las ganas de liberar otros egos costriñeron mi espíritu. Yo era joven y salí de aquel mundo con el ánimo de dar a luz en el mundo real todo lo que  trataba de mostrar en la pizarra.  Con el cambio, aprendí, descubrí, sufrí, mejoré, y ante todo... eché de menos las transparencias y el retroproyector. Mi forma favorita de soñar con aquellos tiempos era acuñando en la memoria una frase: "Como decíamos ayer...". Mañana será como aquel ayer y volveré a revivir aquella vieja pasión; trataré de compaginar dos trabajos a la vez y un entreno diario, trataré de seguir haciendo la comida y creo que no me dará para hacer también la cena, no podré llevar a mi cría a casa de mis padres ni tampoco recogerla. En cualquier caso mi mujer seguirá siendo el resultado de una multplicación imposible de números que buscan, como resultado,la compaginación de obligaciones que no caben en el espacio tiempo, pero mi nuevo cronograma le obligará a multiplicarse por un número mayor, y me temo que será como en el circo: "más difícil todavía, aún hay más". A pesar de los sacrificios, mañana, si no se me olvida, antes de comenzar mi primera lección, miraré a mis nuevos alumnos, y me imaginaré que les digo en voz alta "Como decíamos ayer..."


PD: no tengo más remedio que llevar a cabo dos trabajos, porque al que tengo desde hace años se le han terminado las pilas, y durarán dos meses más.

miércoles, 3 de julio de 2013

CRÓNICA DE LAS 2 LEGUAS Y MEDIA NOCTURNAS

Llegamos Mercedes, Jorge y yo a la Bodega Megía e Hijos a eso de las 21:45 y ya había gente charlando con la indumentaria requerida (ropa negra y foquillo). 




Fue transcurriendo el tiempo rápidamente, porque entre amigos y en estas guisas es agradable pasar una noche de sábado; 

Ahí tenéis a Javi Araque y Ana, su mujer, que en esta ocasión se animó a correr, y lo acabó haciendo muy bien. ¡Es que se está poniendo en forma!


Me podéis ver saludando al fotógrafo. 


Y a Mercedes, con la pose de rigor...


He aquí un valiente valdepeñero que este año marchó en Ronda haciendo un fabuloso tiempo, 19 horas y 25 de la general. El año pasado hizo la Madrid-Segovia y este año repetirá, así que nos veremos allí...


Muchos amigos, bueno, casi todos los presentes...




Y a darle a la de la "sin hueso"...



Y echarse unas fotillos en pose... En esta ocasión con Pedro Romero, que ahí donde lo veis fue tercero en la Maratón de Valencia en su categoría en 2011 con unos fabulosos 02:53. 


Pronto fue acercándose la noche...


Y Jorge fue haciendo migas con los chavalillos


Y también trataba de aprender flamenco con la ayuda de Alba


Ya estábamos dispuestos a salir...





Y no hubo en esta ocasión pistoletazo, porque no hacía falta...

Desgraciadamente no tengo fotos de la carrera, pero si hay de la llegada...Aunque no era competitiva, hubo quién apretó más y quién se lo tomó en plan más lúdico, pero todos disfrutamos. Ahí tenéis a Enrique, Pedro, Agustín, Manuel, Julián, Joaquín el presi, el chavo,... etc, bueno, los fieras de turno...






 


 

En cuanto a la carrera..., la primera parte estuvo bien y Mercedes aguantó a buen ritmo con un grupo grande de chicas y algún chico. Pero un poco antes de llegar al Peral, se nos fueron yendo. Aún así, se fue recuperando y en la vuelta mejoraron sus sensaciones. Íbamos con mucho mejor crono que hace dos años, cuando estaba desentrenada, y es que esta mucho más en forma. Pero su rodilla dijo basta a tres kilómetros de la llegada, y lo pasó francamente mal. Al final hicimos 1 hora 17 minutos para cubrir algo menos de 13 kilómetros.

Unas fotos de nuestra llegada...



Al poco rato de llegar le dieron una bolsita de hielo para calmar el dolor y bajar la inflamación.


Y el dolor no se le pasó, pero como había "banquete" seguro que se le olvidó un poquitín...

  



Esto ha sido todo. El año que viene más.. 


martes, 2 de julio de 2013

LUNES 1: ARRANCO JULIO CON CUESTAS




Hoy ha sido de esos días que justifica el porqué de mi afición por el running. Siempre pienso que si todo en esta vida te saliera bien llegaría un momento en el que te acostumbrarías y no sabrías valorar lo bueno. No se concibe lo positivo sin lo negativo, no tiene sentido el placer sin el sufrimiento y las lágrimas no saben igual si no se te olvida reír. Ya comenté en la entrada del viernes que el entreno de ese día fue muy malo, me llenó de dudas. No recordaba una situación así en esta mi nueva fase como corredor; cierto es que hay aspectos actuales de mi vida que están condicionando negativamente el día a día de mi pasión por el running, pero hay que saber separar la paja del grano, y mi mesa se sostiene por varias patas, una de ellas es esta apasionada afición. Pues bien, no he necesitado nada más que 72 horas para experimentar un entreno magnifico, de los mejores que recuerdo en meses. ¿Será que he necesitado hacer una visita rápida al infierno para luego entender y disfrutar de lo que se cuece en el paraíso?. 

Bueno, pues esto ocurrió: el día transcurrió como la mayoría de los lunes; para mi es el peor momento de cada semana, tras el finde. Me suelo encontrar con pocas fuerzas y no muchas ganas de hacer lo que sea. No sé cómo hay gente que esto del descanso del sábado y domingo le sienta tan bien y comienza la semana con "fuerzas renovadas". En mi caso suele ser al revés, termino con energía el viernes, llega el descanso laboral y cuando éste termina, me veo con la muralla que supone "volver a comenzar". Pues lo dicho, el día transcurrió como un lunes cualquiera. Tras la jornada de trabajo, y después de esperar la llegada de mi mujer, me puse la ropa de correr me monté en el coche y fui al Paraje del Peral, donde aparqué el vehículo para ir corriendo por la Carretera de La Solana hacia el camino que sube a la Sierra del Peral y donde en lo alto están los molinos eólicos. La idea a materializar consistía en calentar unos 3.200 metros, con cuesta incluida hasta llegar al punto donde comenzaría a realizar tres subidas de 850 metros con un pendiente del casi 11% (92 metros de subida en la distancia mencionada), y utilizar las bajadas para recuperación pero sobre todo como fortalecimiento muscular. Eso hice: cuando llevaba 20 minutos, dejé mi camiseta en el punto exacto establecido, estiré un par de minutillos y sin más comencé. La verdad es que la subida es bastante dura, porque para añadir más dificultad a la pendiente, el terreno es inestable y no es firme. En cualquier caso la primera subida me supuso emplear 5´45´´ lo cual estaba bastante bien; bajé rápido pero con cuidado de no resbalar y lesionarme, y llegué de nuevo al punto inicial cuando llevaba 10´45´´; la segunda subida fue mejor que la primera, con buena zancada y cadencia llegando a arriba en 5´35´´. Ni que decir que la bajada fue más vertiginosa que la anterior. Y llegó la tercera y última, que hice más o menos al mismo rendimiento que la tercera, bajando en este caso algo más relajado. Recogí la camiseta y descendí hasta la carretera para coger la carretera de vuelta al Peral. Las sensaciones fabulosas en todo momento; la pierna derecha muy bien; genial de pulsaciones y aguantando el calor de forma correcta. En el tramo de carretera estiré zancada y me sentí fuerte, pero no quise forzar mucho, porque no es cuestión de abusar. Al final 11.500 metros y 1 hora y 3 minutos. Las tres series de cuestas, con sus bajadas supusieron 5.100 metros que me llevó a emplear 31´. ¡Un muy buen entreno!



lunes, 1 de julio de 2013

DOMINGO 30: FINAL DE MES Y ENTRENO DE ANDAR POR CASA

 

El domingo por la tarde, estuvimos arreglando el patio para poder disfrutarlo en verano, y se nos fue gran parte el tiempo en ello. Hacía tanta calor que no me apetecía mucho salir a correr, pero no quería volver a descansar. En el plan tocaban 60 minutos suavitos, pero hice mucho menos ya que fui al Cerro del Ángel y lo subí campo a través, lo bajé por el carreterín asfaltado y de ahí a casa. Unos 40 minutos, eso sí con un cacho de pendiente considerable. Mucho calor, pero no me molestó nada y eso hizo que me sintiera feliz.


SÁBADO 29: INICIO EL NUEVO PLAN CON UN DOBLAJE OBLIGADO



El sábado teníamos cita con una "carrerilla nocturna", eso sí, no competitiva. Eran dos leguas y media, por lo que decidí doblar saliendo a correr un rato por la tarde, un par de horas antes del evento antes comentado. Con mis NB 890, las que use para la Maratón de Roma y las últimas competiciones, y tras haber tirado a la basura definitivamente las NB 880 (mientras la hacía pensaba en que con ese acto también estaba dejando atrás para siempre las dichosas molestias), me abrí camino por vías cercanas a casas, con un calor considerable, pero con mejores sensaciones que las vividas en el entreno del viernes, que fueron (por decirlo suave) "bastante mejorables". Llegué a la falda del Cerro del Ángel, y desde ahí fui al Parque Cervantes, donde pasé de largo (no entré en el recinto), hasta llegar a casa. Un aperitivo de 7.100 metros como previo a la carrerilla que teníamos a las 22:30.

Llegué a casa y me duché. Dejamos a la cría con mis padres y nos fuimos Jorge, Mercedes y yo a la Bodegas Megía e Hijos, desde donde iba a salir la carrera antes comentada. Tras charletas y otros avatares, que pondré en la crónica correspondiente, comenzó la carrera, o casi podríamos decir el entreno, ya que vamos sin dorsal y en plan lúdico, pero no deja de ser muy divertido. Mercedes lo pasó regular en algunas fases de la sesión, sobre todo donde había más pendiente, pero fue sobrellevándolo más o menos bien. Ya a la vuelta, tras recorrer el Paraje del Peral, la cosa se puso mejor, debido a la pendiente descendiente y fuimos aproximándonos al pueblo sin grandes novedades. Sin embargo, ya a 3 kilómetros del pueblo y justo al entrar en el carril bici (comenzamos a pisar asfalto después de traer vías de tierra), su rodilla dijo basta y lo pasó muy muy mal. Llegamos a la bodega con un disgusto considerable, pero llegamos sin parar, que es lo importante. Para mi no dejó de ser otro entreno suave, que sumado a los 7.100, los 12.450 que hicimos, supusieron una tirada larga de 19.550 a un ritmo bastante lento, pero un entreno al fin y al cabo.

Lo mejor del día, los aperitivos finales y la convivencia con otros corredores.