RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

viernes, 27 de octubre de 2017

VIERNES 13: REGENERANDO CUANDO LO ESPERADO ERA DESCANSAR

Aquel viernes, del cual ya han pasado 2 semanas, tocaba regenerar un poco e hice una salida por la tarde, aprovechando que tenía puente vacacional. Como el fin de semana era de competición no podía forzar y tan sólo hice unos 7 kilómetros y medio en la zona norte, cerca de casa.

Las sensaciones eran buenas, pero la moral estaba como estaba: hacía 12 días que me había retirado de mi primer trail, y acumulaba ya dos retiradas en 2017, año de luces y sombras; necesitaba imperiosamente resarcirme en Fuertescusa, donde íbamos a ir Merche y yo a correr nuestro trail, y me encontraba a la expectativa, dubitativo y algo rabioso.

En cuanto a la semana, había sido de muchos kilómetros, 100, tratando de pasar página. Esto había acontecido:


SEMANA 8 (+intensidad máxima carga kilometraje) . MES DE OCTUBRE.
Sábado 7: 38,7 kilómetros sin paradas, ritmo 5´58´´.
Domingo 8: 17,5 regenerativos a 6´kilómetro.
Lunes 9: INTERVAL 1 FUERTE 1´ 30´´SUAVES. 10,7 KILÓMETROS. 9,5 KILÓMETROS A 4´32´´
Martes 10: 8,2 KILÓMETROS CON CUESTAS.
Miércoles 11:  9 KILÓMETROS REGENERATIVOS.
Jueves 12: 9,5 kilómetros con cuestas en la Sierra del Peral
Viernes 13: 7,5 kilómetros regenerativos
TOTAL:  100 KILÓMETROS

jueves, 19 de octubre de 2017

OTRO ÉXITO DE MERCHE EN EL TRAIL ESPIRITU SANTO EN MALAGÓN

Esta crónica versará sobre lo acontecido el domingo 1 de octubre en dicho trail en relación a la participación de mi mujer en el mismo, que de la mía (esa tan catastrófica) ya dejé constancia en una entrada anterior. Mercedes, como es costumbre, cumplio y más que con creces con las expectativas.

Me hallaba tratando de gestionar mis calambres en el todoterreno de Protección Civil, cuando ví aparecer a Merche en el avituallamiento del 26, a cinco kilómetros del final. Iba bastante fresca y segunda de su categoría. No me cabía la menor duda de que lo quedaba de prueba iba a ser más de lo mismo, que la iba a disfrutar hasta el final, y así fue.

Hablando luego con ella, no tuvo molestias y se lo pasó bastante bien, aunque el tipo de carrera no le favoreciera mucho como preparación para la Maratón de Valencia.

Al final, segunda clasificada de la categoría veteranas, 55ª clasificada de la general de un total de 79 llegados, y unos cuantos retirados, entre ellos un servidor. Un tiempo bastante bueno de 5 horas y 23 minutos, porque los 31 kilómetros eran bastante "entretenidos", doy fe.

¡Enhorabuena campeona!

En cuanto a la carrera, hay que felicitar a la organización por todo; los avituallamientos bastante bien, bien las balizas a pesar de que yo no supiera verlas, el recorrido duro, para valientes, y unas fabulosas migas al final. Recomendable

He aquí algunas fotos:














jueves, 12 de octubre de 2017

JUEVES 12: CORRIENDO EN EL PERAL CON MERCEDES

Tenía previsto no correr hoy, pero Mercedes iba a salir (tiene previsto realizar 70 kilómetros en su semana) y decidí que podría arriesgar y correr con ella, así que hemos cogido la moto y nos hemos acercado a este paraje que es el pequeño pulmón de Valdepeñas. A las primeras zancadas he sentido más que molestias en la parte baja de mis isquios derechos, confirmándose que tengo un problema a algo más de un mes de la Maratón de Valencia. Sin embargo conforme fueron avanzando los minutos la cosa no fue a más, sino más bien al contrario, a menos, y la preocupación fue menguando. Subimos por la senda hasta los molinos eólicos, sin grandes sensaciones y con bastante calor, pero sin apenas molestias. Luego bajamos por la pista hasta la carretera, la cosa mejoró un coso incluso, porque podía estirar zancada, y no se trata de tirantez sino más bien de carga. Ya en la carretera cogimos el camino paralelo hasta llegar al Camino Carretas y bajar por él para regresar al Peral por la ermita. 9 kilómetros y medio en lo que lo de menos fue el ritmo, y que el único fín real que tuvo la sesión fue mover las piernas y en mi caso coger confianza.

Con esto sumo 93 kilómetros en esta semana, con una buena tirada larga la del sábado y un fabuloso entreno el del lunes, desde entonces más sombras que luces, pero al final satisfecho con la acumulación y a esperar que lo de la pierna no sea nada.


MIÉRCOLES 11: REGRESAN Y DE MANERA CLARA LAS MOLESTIAS EN MIS ISQUIOS

Hay días que es mejor no entrenar aunque uno se obligue a hacerlo, no suma nada, más bien resta, pero de eso no nos damos cuenta hasta después. El caso es que sin ningunas ganas me calcé las zapatillas NB Fresh Foam Zante, con las cuales no termino de hacerme. Tanto es así que no iba cómodo desde el principio por más que trataba de coger un ritmo medianamente vivo. Además estaba bastante cargado de la tralla de los días anteriores, y como decía al comienzo de esta entrada, algunas veces más vale descansar que forzar más. Elegí el Circuito de los Cerros de la Aguzadera, por corto y sencillo y cuanto terminé el tramo del Camino de Membrilla y pasé al camino sentí que la cosa iba a mejorar, pero nada más lejos de la realidad, ya que antes de llegar a la vía de servicio comencé a notar cómo los isquios de mi pierna derecha (y esto es noticia porque hacía años que no me molestaban y los que me dan lata intermitente son los de la izquierda) se ponían duros como una piedra en su parte más baja, justo detrás de la rodilla en una superficie de unos 100 cm cuadrados. Quizá debería haber dejado de forzar y haberme puesto directamente a andar, con el objetivo de llegar a casa y estirar bien para evitar males mayores, pero no, seguí "don r que r" tratando de conseguir que me dejasen de molestar, y no tuve éxito. Tuve que parar unos segundos a estirar bajando por el camino asfaltado que hay entre el Angel y casa, y por ese tramo había ido forzando aún más el ritmo. En la última parte noté que se relajaba el músculo un poco y aproveché para en lugar de aflojar, mantener el ritmo vivo, otro error. El caso es cuando paré sentía que el músculo estaba bastante contraido y sentía molestias al estirar. Estuve un buen rato estirando y estirando, también con las gomas y parece que esto último me vino muy bien, porque he amanecido bien, sin apenas molestias, pero si soy inteligente me debería tomar el jueves de descanso, incluso también el viernes y el sábado, de cara a la competición que tenemos el domingo: el Trail Puertas del Infierno en Fuertescusa, Cuenca.

Ya veremos si no me empecino..

MARTES 10: PROBLEMAS DIGESTIVOS EN UN DÍA DE MINITRAIL

El Pleno del Parlament catalán, en el cual se esperaba la DUI hizo que me retrasara más de la cuenta en mi salida de entreno de ese martes. De hecho salí a unos minutos de que comenzase a anochecer, y ya desde el principio se constataron las molestias digestivas que venía sufriendo desde después de comer, las cuales se agravaron con el hecho de realizar la actividad física. Me costó mucho llevar a cabo mi pequeño circuito de minitrail, por el cual subo al Cerro del Angel por la cara sur, bajo por el carreterín, atravieso por el camino que hay entre dicho cerro y el de la Aguzadera y bajo por el sembrado hasta acabar por el Camino de Membrilla hacia casa. Pues bien, fue un suplicio esa sesión, por los mencionados problemas estomacales y también por estar cansado de la sesión de calidad del día anterior. De hecho llegué bastante tocado a casa y cometí el error de no estirar, más centrado en mi estómago que en mis piernas. Eso me pasaría factura al día siguiente.

En cualquier caso acumulé poco más de 8 kilómetros extras que sumaban a la buena suma que llevaba hasta entonces desde el sábado.


LUNES 9: ESTUPENDO ENTRENAMIENTO DE INTERVAL

De allá para cuando se da una excepción en eso de los entrenos y sale una fabulosa sesión que queda para recordarse; el lunes tocó uno de esos días. Desde antes de comenzar presentí que iba a ir bien, las piernas me pedían correr y estaba motivado para realizar mi interval, así que comencé a calentar y sin apenas llevar unos metros ya deseaba comenzar a meter caña, pero esperé unos minutos para realizar el primero de los cambios. Por el Camino del Peral fui realizando los intervalos con bastante calidad y regularidad, además a un ritmo alto en la recuperación, y el único inconveniente fue que mis desgastadas zapatillas Sportiva Bushido (llevaba las viejas y no las nuevas) no agarraban convenientemente en la tierra. Crucé la Carretera de La Solana tomando hacia la escombrera, siempre disciplinado a razón de 1 minuto fuerte y un minuto y medio suave (aunque no tan suave). Regresé por el Carril del Yeso, allí donde la pendiente es benévola y me salieron aún mejores cambios en ese tramo, tanto es así que cuando alcancé el asfalto del Camino de Membrilla pude meter una marcha más y realizar unos minutos de auténtica calidad, de esos que no se dan prácticamente en ningún momento en el año. El último de los cambios fue el mejor de todos y terminé muy satisfecho. 10,7 kilómetros, de los cuales 9,6 kilometros en tramo de interval hechos éstos últimos en 43 minutos justos a poco más de 4´30´´ el kilómetros (incluyendo claro está, la parte de intervalo lento).


DOMINGO 8: BUENA TIRADA CON MERCEDES. ELLA COGIDA CON PINZAS

Tras el buen entreno del sábado mis piernas se encontraban en perfecto estado, y me llegaba el mensaje de que, al menos, de algo me había servido estar largas tiradas sabatinas. Había que recuperar un poco la moral de mi mujer, ya que andaba algo tocada de coco con sus molestias en el cuadricep, tras el duro trail disputado en la aldea del Cristo del Espiritu Santo, así que marqué un circuito que nos llevaría a subir a la suave cadena de lomas que se alzan en perpendicular a la AIV a seis kilómetros al sur de Valdepeñas. Pasamos por el parque y pronto fuimos cogiendo ritmo, porque mi intención es que fuésemos casi todo el rato por debajo de 6´, algo que logramos sin mucho esfuerzo. Fuimos por la vía de servicio derecha de la circunvalación y tiramos por el carreterín donde está la depuradora vieja, emulando viejos tiempos de hace 30 años, cuando corríamos "1 hora" por esa zona. Llegamos a la rotonda que se alza sobre la autovía y tomamos el Camino de la Fuente del Indio y seguimos por éste hasta tomar un camino a la derecha que subía a la loma. Pese a no ser un recorrido muy exigente, sí que es cierto que costó mantener el ritmo por esta zona. Llegamos a lo alto y ahora tocaba ir por la lisa pista que termina en la Cuesta de la Culebra (no sé quién le puso ese nombre), pero antes había que ir haciendo toboganes, subiendo y bajando durante casi 3 kilómetros. Bajamos bien la cuesta, aunque Merche sintió alguna molestia en su cuadricep llegado a este punto, pero nada importante, y conseguimos terminar nuestra tirada rematando primero por la vía de servicio de la A4 y después por la calles que nos llevaban directos a casa. Algo más de 17,5 kilómetros que sentaron muy bien a Mercedes y que también resultaron positivos para mi, ya que no me hallé apenas cargado y con esto había conseguido acumular unos nada desdeñables 56 kilómetros.