RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

domingo, 30 de julio de 2017

DOMINGO 30: BUENAS TIRADAS POR SEPARADO

Hoy necesitaba correr sin mi mujer para ir a un ritmo más adecuado a mis pretensiones en Valencia. Así que hice el circuito de la Vega, que hacía bastante tiempo que no realizaba. Era relativamente temprano por lo que no he pasado mucho calor y he ido haciendo cambios de ritmo constantes con pequeños descansos, con la idea de revolucionarme un poco. Al final he alargado un poco el recorrido y me han salido 13,50 kilómetros que he terminado con las piernas un poco cargadas.

Merche salía un rato después de mi para ir al Peral y volver y ha venido bastante cansada de sus 12 kilómetros.


SÁBADO 29: 20,40 KILÓMETROS EN 2 HORAS Y 2 MINUTOS Y CON CUESTAS

Ayer sábado madrugamos Merche y yo para hacer una buena tirada. Buenos madrugamos sólo de forma relativa porque nos poníamos a correr a eso de las 9 pasadas de la mañana. No llevábamos prisa porque la idea era acumular 2 horas de esfuerzo. Correteamos por las calles del pueblo hasta llegar a la zona de la Virgen de la Cabeza y subir al cerro por una parte bastante dura. Esto hizo caer aún más el ritmo. Bajamos y cogimos la circunvalación y en seguida tomamos por "La Vereda" ese camino que lleva al Pantano de la Cabezuela y que conocemos de las tiradas del verano pasado, pero pronto cogimos un camino que nos acabó regresando al pueblo a la altura de "Las Jaras". Subimos por la carretera de Infantes hasta llegar a la gasolinera donde nos refrescamos y desde ahí cogimos el Camino Ruidera para virar a la izquierda tomar el Camino de Don Bernardo, tomar luego el Paseo del Cermenterio, pasar por éste y rodear el carril bici de la Carretera de La Solana para terminar en casa. Al final mejoramos bastante el ritmo, porque además nos picamos hasta en dos ocasiones con dos corredores que vimos en el horizonte a los cuales alcanzamos (con el primero de ellos fuimos un largo rato conversando). Casi 20 kilómetros y medio en 2 horas y dos minutos, y con cuestas considerables, ¡buen entreno para ella!

VIERNES 28: INSOLÁNDOME EN MANZANARES

Había descansado el jueves debido a un tema laboral, así que el viernes me eché los bártulos de correr en el mochila para correr en la hora de la comida allá en Manzanares. Y eso hice, pero con 37 grados está caro correr. Conseguí hacer 9,5 kilómetros bien sufridos y sin buenas sensaciones, pero lo hice sin caerme redondo. Merche descansó, como había hecho el jueves, por lo que su final de semana ha sido bastante flojo, pero ha andado demasiado líada con temas laborales y con algún problemilla médico de la peque. 

 Había terminado una semana muy pobre, pero marcada por las circunstancias. Algo más de 54 kilómetros en mi caso y 43 si hablamos de mi mujer. Seguro que a mi padre le gustaría verme corriendo, justamente lo que estoy haciendo, porque la vida sigue, así que ahora tocará entrenar duro para dedicarle una buena maratón en Valencia.





MIÉRCOLES 26: MIX DE ASFALTO Y TRAIL

El miércoles, con bastante calor y a eso de las 19:30 horas me puse mis zapas de trail y me fui a subir el Angel, lo cual hice bastante rápido llegando tocado a lo alto. Bajé recuperando y bien, y luego tomé la vía de servicio sentido Madrid para en seguida coger el camino que rodea por detrás el cerro y meterme en zona de labranza, que a eso iba. Después regresé hasta el final del asfalto del Camino de Membrilla y bajé hasta coger brevemente el Carril del Yeso e irme a la zona del aeródromo terminado en el Camino del Peral y de ahí a casa. Unos 11 kilómetros bien empleados.

Merche, por su parte, se iba al parque y daba 7 vueltas a ritmo, completando 10 kilómetros en 57 minutos y terminando contenta.

 

MARTES 25: INTERVAL EN EL PARQUE CON BASTANTE CALOR

El martes fue un entreno corto pero intenso. Salimos los dos tarde a correr, así que fuimos al Parque Cervantes y allí hicimos intensos cambios de ritmo de unos 500 metros con recuperaciones de unos 150 metros y vuelta a otros 500, así durante 4 vueltas, 4 kilómetros. Salieron sólo 7 kilómetros pero quedamos bastante satisfechos.

LUNES 24: EL CIRCUITO DE LOS CERROS DE LA AGUZADERA SE LE ATASCA A MERCEDES

El lunes por la tarde noche con bastante calor Merche hicimos el circuito de la aguzadera y Merche acusó el esfuerzo, y quizá el ritmo, pero salió un buen entreno de 8,5 kilómetros


DOMINGO 23: LA VIDA SIGUE Y YO LA VIVO CORRIENDO

El domingo por la mañana tras ir a ver cómo estaba mi madre, Merche y yo salimos a correr. Tenía unas especiales ganas de mover las piernas, de alejarme de la muerte, de sentir la actividad, y de sentirme haciendo un homenaje a la actividad que acompañó a mi padre durante tantos años. Nos fuimos mi mujer y yo por la Carretera de Daimiel hasta coger el camino que nos lleva a la hilera de tinajas y de ahí al cruce para tomar a la derecha hacia el Hotel el Hidalgo. La idea había sido otra, la de ir a Finca Castellanos, quizá con cierto ánimo de querer sufrir físicamente un poco y así contrarestar la ausencia. Sin embargo el calor y el hecho de no llevar agua con nosotros me hizo cambiar de idea y acortar el circuito. Llegamos bastante deshidratados al Hotel el Hidalgo, y allí nos refrescamos, cuando casi llevábamos 11 kilómetros. Merche iba un poco justa, pero el entreno estaba siendo bueno para ella con un ritmo bastante adecuado a su preparación. El regreso por la vía de servicio se hizo dura para mi mujer pero cumplió. Hicimos unos buenos 17 kilómetros en una hora y cuarenta minutos.