RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

viernes, 28 de noviembre de 2014

JUEVES 27: CORRIENDO ENTRE AMIGOS Y HACIENDO GOMAS

Ayer jueves tocaba algo más de intensidad y también fuerza, así que con frontal incluido y mientras lloviznaba hice un circuito por caminos, desde el comienzo a buen ritmo, a ver si se me va grabando de una vez. Terminé en la falda del Cerro del Ángel, por donde he pasado varias veces esta semana, y de ahí bajé por la vía de servicio hasta el Parque Cervantes, en un circuito similar, pero algo más largo que el del martes. Llegué al recinto, pulmón verde de nuestra ciudad, cuando ya llevaba calculo unos 6,5 kilómetros, por debajo de 5 minutos el kilómetro. Allí me asocié con mi buen amigo Leandro Pintado, que estaba descalentando tras haber hecho series, y dimos una vuelta algo más suave que las marchas que había ido trayendo. En la segunda vuelta se nos unió José Maria Camacho y Juan Crespo y con ellos dimos otras dos vueltas más y finalmente se nos acabó uniendo un grupo más nutrido en el que iban entre otro Manuel Pardo y en esta guisa dí otra vuelta más y de ahí para casa. Me salieron 12 kilómetros y una vez en el hogar me dediqué a realizar ejercicios de gomas elásticas que me acabaron de rematar muscularmente.

Con esto termino la semana no muy prolija en kilómetros pero al menos he trabajado ritmos y algo de fuerza. Unos 66 kilómetros no es una gran cifra, pero como digo, son aceptables teniendo en cuenta donde me encuentro y adónde quiero ir.


MIÉRCOLES 26: CORRER JUNTAS BUENA TERAPIA

Tras una dura jornada en la que tratamos de sacar adelante todas las tareas partiendo de la restricción de horas de las que consta el día, se puede pensar que salir a correr es una obligación más, y quizá lo sea, pero sólo hasta el instante en que te pones y una vez que estás en marcha en seguida compruebas que es un acierto sanador el hecho de correr. El miércoles Merche y yo hicimos lo que venimos haciendo desde ya hace bastantes meses: correr juntos y de noche. Nos fuimos por la vía de servicio de la AIV sentido Madrid, para coger el tan recurrido circuito de Los Cerros de la Aguzadera. Pronto Mercedes se sintió indispuesta digestivamente hablando por lo que tocó sufrir un poco,máxime si cabe teniendo en cuenta el ritmo que le impuse, cercano a 5´45´´. Aún así supo aguantar y ya a la vuelta recuperó un poco sensaciones. Al final hicimos 52 minutos, unos 9 kilómetros.

MARTES 25: LAS GRADAS OLVIDADAS COMO TRABAJO DE FUERZA

Me he propuesto realizar en este mesociclo de un plan que no está establecido trabajo de fuerza. Por ello y de nuevo antes de la cena, me dirigí al Cerro del Ángel por el carreterín y una vez llegado a la falda del mismo bajé por la vía de servicio de la AIV hasta llegar al Parque Cervantes. Una vez allí hice 10 series de gradas hasta comprobar que mis piernas se cargaban lo suficiente como para decidir parar, dar dos vueltas al recinto a buen ritmo y volver a casa. Entreno encuadrado en esta serie de entrenos en los que pretendo trabajar la fuerza por eso de que si lo que me está fallando es el músculo y no las pulsaciones, quizá sea el momento de mejorar mi tren inferior. Satisfecho con este entreno que me dejó buenas sensaciones en mis piernas en las horas siguientes. Unos 9 kilómetros bien empleados.

jueves, 27 de noviembre de 2014

LUNES 24: COMPROBANDO RITMOS

El lunes tocaba tratar de meter calidad, así que salí a la noche para realizar un circuito de 13 kilómetros con el objetivo de hacerlos a un ritmo vivo. Y en esa guisa me puse las zapatillas y el frontal y salí a correr. Por suerte ni noticias de los isquios tocadillos, así que mejor ni volverlos a nombrar no vaya a ser que...

Las sensaciones no son malas, pero ya no me atrevo a valorarlas, voy apretando y siento que mi cuerpo da para mucho más, en especial siento margen en mi sistema cardiovascular. Sin embargo en mi nueva etapa siempre hallo las limitaciones musculares de mis piernas antes de encontrar impedimientos relacionados con la subida de pulsaciones. Esto tiene una doble lectura: si logro encontrar el equilibrio puedo volver a correr tan rápido como lo hice hace año y medio; pero también se puede ver desde el punto de vista negativo, mis piernas están tocadas y se quejan con bastante facilidad. Por momentos me pongo a 4´incluso por debajo de 4´y voy cómodo, pero sé que es un statu quo que no puedo mantener por demasiado tiempo. El regreso a casa lo hago de forma exigida hasta que rozando los 10 kilómetros, en unos 44 minutos, decido bajar el ritmo y no castigarme más. Sin embargo, pronto se descargan las piernas y los dos últimos kilómetros los vuelvo a ir en progresión estirando zancada pero ya de forma menos intensa. Finalmente los últimos 500 metros eme dedico a descalentar y termino un entreno bastante completo. Me apunto en un posit que tengo que meter en estas semanas entrenos de fuerza, porque me instinto me dice que por ahí han de ir los tiros.

Al final 13 kilómetros en 1 hora y 2 minutos y toca estirar bien que las piernas se me han terminado cargando. Los isquios están OK, ¡perfecto!.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

LA CRÓNICA DE LA MEDIA MARATÓN RURAL DE MIGUELTURRA. TU CUARTA MEDIA MERCHE. ¡QUIÉN TE LO IBA A DECIR!

Descansé bien, sin nervios, obviamente, y Mercedes no pasó mala noche pese a que ella sí que estaba nerviosa, lo había estado de hecho toda la semana previa. Pero llegó el día y no tenía donde esconderse. Dejamos a Inés en casa de mis padres y nos fuimos Jorge, mi mujer y yo a Miguelturra, localidad lindante con la capital, Ciudad Real. Llegamos justo a tiempo de sacar el dorsal de Jorge y estuvimos haciendo tiempo a que le tocase correr (todos los niñ@s disputarían su carrera en la pista de atletismo). Cosas de Murphy, a los infantiles, la categoría de mi hijo, les tocó salir los últimos, así que a eso de las 10:35 veíamos por fin disputar a nuestro vástago su 1200. Desde el principio no se le vio cómodo y lo más destacable de su prueba fue que no sufrió mucho (me da la sensación que podría ser de kilómetros, es decir, lento pero seguro). El caso es que terminó un poco contrariado, pero hay que inculcarle que corremos para sentirnos bien y no para ganar, si no fuera así ¿qué sentido tendría lo de su padre?.

Nos cambiamos deprisa y corriendo y apenas nos dio tiempo a calentar. En seguida nos vimos en línea de salida junto con los otros casi 700 corredores. Nos dimos un beso y a los pocos segundos sonó el pistoletazo. Dimos algo más de una vuelta a la pista y de ahí a callejear por Miguelturra antes de salir a los "caminos de Dios".





Pronto pude comprobar que Mercedes no iba a sufrir tanto como lo hizo en Torralba, y es que entre otras cosas ella está en mejor estado de forma y la temperatura era mucho más propicia para disputar pruebas como esta. Eso sí, esta media maratón es bastante dura, sobre terreno regular, pero zahorra al fin y al cabo. Además, este año han añadido la subida a una ermita que suponía algo más de un kilómetro verdaderamente duro. 

Desde varios parapentes estuvieron echándonos fotos y en esa guisa he conseguido rescatar dos (yo como siempre por delante de ella):





Los kilómetros fueron avanzando a un ritmo de 5´45´´ aproximadamente y Merche pareciera como quererse reservar en parte por miedo y en parte por el esfuerzo que nos esperaba en el 16 en la zona de la ermita comentada. Sin embargo, pronto llegamos al 10, dejándonos alcanzar por corredores que iban de menos a más y también alcanzando a otr@s que se habían pasado de rosca. El 12 lo pasamos en 1 hora y 10 minutos y lo peor lo tuvo que pasar Merche entre el 14 y el 16 en una zona llana donde el sol daba bien a pesar de que la temperatura no era demasiado calurosa. Sin embargo no perdió excesivamente el ritmo hasta que no llegamos a la zona de la gran subida. No parecía muy dispuesta a sufrir pero cuando se vio acometiendo las primeras pendientes tuvo que apretar los dientes y luchar por aguantar su pesadez de piernas. Así fue como llegó a todo lo alto donde algunas peñas amenizaban con música a los corredores y repartían Coca-Cola. La bajada fue vertiginosa y ya en el llano no hubo más que gestionar los últimos 3 kilómetros que, eso sí, se le hicieron algo pesados. Bien sabía yo que no iba a bajar en esta ocasión de las 2 horas, pero no era la media adecuada para hacerlo, de hecho, la gran mayoría de los corredores se dejaron unos minutos extras respecto a sus marcas más normales. Finalmente, con un último kilómetro interminable para mi mujer, llegamos a meta en 2 horas 5 minutos, y pudimos decir: ¡prueba superada!. Nos esperaba pizza, cerveza, rosca...La bolsa bastante completa y la organización de 10, con una tremenda logística desplegada en todo el recorrido. Desde luego esta media es totalmente diferente al resto de las que consta el circuito.


La frase que debería caracterizar esta entrada es: Merche, ya llevas cuatro medias este año, las primeras cuatrrto medias de tu vida, y con casi seguridad no las últimas, ¿quién te lo iba a decir a ti?

Destacar como siempre a Marisol que está que se sale y que no tiene rival hoy por hoy en el circuito, también a nuestro nuevo fichaje del Pozo Norte, Fernando Mora que a la postre fue tercero en la general, también a Fátima que se quedó tercera en su categoría y a mi prima Begoña que hizo octava en su categoría con un buen crono (se nota que viene de una fabulosa maratón como la de Valencia). Del Extenuación, como siempre cumplió más que bien Paqui Taviro y allí también estuvo Javier Araque, que es un crack aunque esté últimamente algo contrariado consigo mismo.

En cuanto a mis sensaciones, la jornada no fue más que un entreno suave en lo que lo peor fue la pequeña sobrecarga que sentí en los isquios, no muy reseñable por otra parte. El lunes, al día siguiente, ya he tenido la oportunidad de macharcarme a ritmos altos sin sufrir molestia alguna. Hecho esta media y viendo lo que queda de año, no encuentro prácticamente razón alguna para competir al 100% ya en 2014, porque 2015 debería ser importante e intenso en ese sentido y creo que merezco un descanso desde ese punto de vista, no desde el punto de vista de meterme caña, algo que ya estoy haciendo en mis entrenos, para comenzar en buena predisposición el nuevo año. 

sábado, 22 de noviembre de 2014

VIERNES 21: SEMANA TERMINADA Y COMO SI NO HUBIERA CORRIDO UNA MARATÓN

Ayer viernes tampoco me costó convencer a mi mujer de que había que entrenar, de hecho ella ya estaba mentalizada. Antes de cenar nos fuimos a realizar un entreno corto pero que quería que fue ciertamente intenso para ella, aunque sin forzar. Nos huimos al parque y pronto nos vimos envueltos en un ritmo claramente por debajo de 6´, justamente el ritmo que querría que llevásemos mañana en Miguelturra. Tras sólo dos vueltas dadas regresamos a casa dando un amplio rodeo por las calles de Valdepeñas para lograr hacer unos 6,5 kilómetros. Con esto yo conseguí sacar adelante una semana de prácticamente 80 kilómetros (hay que recordar que mis semanas comienzan los sábados y que el pasado sábado previo a la maratón descansé). A Merche le ha servido este entreno para coger confianza de cara a su cuarta media, 4 medias en un año, ¡quién me lo iba a decir!. Algo me dice que esta la va a disfrutar.


JUEVES 20: METIENDO OTRA MARCHA

El jueves había que probar sensaciones en un entreno cortito pero algo más intenso y eso hice. Justo antes de la cena, salí sin crono dispuesto a ver qué tal ando de ritmo, pero con la idea de no apretar demasiado. Las molestias apenas se notaban y las piernas ya casi no se acordaban de que apenas cuatro días antes habían tenido una dura batalla que librar. Cogí un camino paralelo al de Membrilla y luego giré hacia el Este para luego regresar por el Camino del Peral, un circuito de 9 kilómetros de zonas algo irregulares en la parte central, pero mis piernas ya iban bien y no importó esta circunstancia. El ritmo fue bueno, a una media calculo de 4´40´´ y el regreso fue más rápido, sin lugar duda. Me sentí fuerte aunque el esfuerzo del domingo está ahí y el cuerpo tiene memoria por lo que no merece la pena hacerle recordar demasiado no vaya a ser que vengan las lesiones. Satisfecho es el adjetivo que me viene a la cabeza, porque esta recuperación tan clara y rápida indica mi buen estado de forma.