RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

domingo, 29 de abril de 2012

DOMINGO 29 OTRA VEZ AL TAJO

Tocaba el domingo y sin muchas ganas y con la molestia del gemelo me fui al parque dispuesto a hacer 40 minutillos y un poco de grada. Eso hice. Comencé con la molestia susodicha pero enseguida se fue pasando el dolorcillo e incluso aumenté el ritmo sin notar más en la zona. Cuando hube hecho 8 kilómetros me dirigí a la grada e hice 5 series muy suaves para no forzar.

Estiré más de lo normal para ver si me mejoraba la pierna. Ahora mismo apenas me molesta.

Distancia total 8,7 kms

SÁBADO 29 SESIÓN DE TARDE

Me quedaba pendiente la sesión de tarde y me acerqué al parque, lloviznando otra vez. Justo al ponerme a correr se puso a llover más fuerte. Al poco rato comencé a notar una ligera molestea en la parte alta del gemelo (zona de la izquierda). Algo me dice que los runners nos obsesionamos con facilidad con esto de las molestias y enseguida vemos fantasmas. Seguí sin más problemas pero luego en casa me estuvo molestando. Supongo que es una sobrecarga del gemelo o del soleo, fruto probablemente del frio y del esfuerzo. Quizá debería haberme puesto mallas. En cualquier caso no me voy a preocupar y hoy voy a ir a cumplir mi entreno, yendo suave, claro.

Tiempo total 39´ y distancia 8 kilómetros.

sábado, 28 de abril de 2012

I´M RUNNING IN THE RAIN...

Haciendo el paralelismo con la famosa canción en la que Gene Kelly se marcaba esos pases magníficos de baile mientras cantaba bajo la lluvia, hoy me he visto en una tesitura similar, pero en lugar de bailar iba corriendo, y no he cantado mucho, casi lloro. Ante mi un circuito de unos 8,7 kms bastante llanito aunque bastante camino también, y con la pretensión de dar tres vueltas en progresión. No he salido con mucha prisa por lo mismo que ocurrió otros sábados, mi mujer está en casa. Lloviznaba y hacía algo de viento, racheado para colmo. He ido cómodo la primera vuelta, aunque notaba que iba más fuerte de lo que debía ir. Al terminar la primera vuelta la lluvia se ha intensificado, pero no se iba mal del todo. He marcado 39´16 ´´ y una media de 4´35´´. Bien dentro de lo que cabe porque estaba entero. He tomado algo de isotónico y dos pedazo de fresas (que no pedazos), y he salido a por la segunda. Más fuerte desde el comienzo, iba ganándole aproximadamente un minuto. Es un esquinazo de un camino me he resbalado y he dado un traspies que no me ha llevado al suelo de milagro, pero sólo ha sido una anécdota. En los últimos tres kilómetros la lluvia era ya insoportable y el viento también, iba como una sopa y lleno de barro, y aunque me daba la gasolina para dar otra vuelta, he decidido no continuar por no amargar el entreno. Al llegar a casa he marcado casi un minuto menos, concretamente 38´ 18´´ a una media de 4´25´´, la mejor media que recuerde en una tirada larga. Me encontraba muy bien de piernas, pero sólo había hecho 17 kilómetros y medio.

Así que he dejado para la tarde una segunda sesión que será más suave y en la que espero hacer unos 9 kilómetros adicionales.

Sin molestias, y que siga así. Además, me están bullendo las piernas y eso, por experiencia, significa que he asimilado bien el entreno.

viernes, 27 de abril de 2012

EL ALMA QUE BUSCA SU LIBERTAD (entrada modificada)




Aquel joven vivía en paz con los suyos hasta que aquel humo oscuro se coló a través de las rendijas de las ventajas, de la chimenea, del hueco de la puerta y por cualquier resquicio que encontró en aquel hogar perdido en mitad del campo. Fue entonces cuando los relojes de la casa se pararon y la paz y la felicidad fueron exiliadas de aquel lugar de forma que el desasosiego y la negatividad se hicieron con el control. El humo fue el vehículo portador de aquel mal proveniente de algún lugar oscuro y en unos días todo fue cambiando hacia el caos; a la cuarta mañana de aquella invasión aquel adolescente halló a su padre temblando entre sollozos a causa de la marcha de su madre. Con el tiempo las tierras fueron víctima de la desidia y quedaron liegas, los rincones acumularon descuido y en unas semanas los conocidos pasaron a ser extraños. El tiempo fue testigo de tanto abandono, y el muchacho aprendió a dejarse llevar fruto de una inercia que sobrepasaba su bondad y determinación.

Como colofón al negro plan divino, una madrugada una mujer fue a visitarles mientras dormían. Aquella dama albina de largo pelo rojo y ojos te tonos verdes y amarillos, permaneció al pie de la cama del joven contemplando como éste dormía ajeno a su destino. Llegado el momento de robarle su alma, la señora sintió compasión y decidió exonerarle de la pena para dejarle decidir su camino...

...Aquella mañana me levanté con una sensación extraña. Lo primero que hice fue remover el contenido del arcón de los zapatos, sin saber muy bien qué estaba buscando. Lo supe cuando encontré mis viejas zapatillas de atletismo. Me las probé y aún me encajaban tras casi dos años sin usarlas. Después volqué toda mi determinación en abrir las ventanas de la casa con el objeto de que la luz inundase hasta el último rincón y el hedor reinante huyera para dar paso a los aromas del bosque que flotaban libres afuera. Tras esto cogí mi mochila y la llené con lo necesario para poder iniciar mi largo viaje. Y antes de marchar entré en el cuarto donde mi padre dormía; pensé en él y mi madre, en nosotros, en tiempos mejores..., y enseguida noté como mis ojos se humedecían; la culpabilidad  por abandonarle sin despedirme me hizo dudar unos instantes, pero tras esto me alejé sin mirar atrás. Tiempo después supe que aquella mañana mi padre no hubiera podido decirme adiós porque allí sólo estaba postrado su cuerpo inerte. No hace mucho también, cuando traté de averiguar su paradero, supe que mi madre también murió mientras dormía, curiosamente aquella misma noche, aunque a miles de kilómetros de lo que fue su casa.


El único mundo que había conocido se encontraba contenido en un radio de 5 leguas poniendo por centro nuestra finca. Pero desde el principio intuí que cuanto más lejos me llevasen mis piernas más distancia pondría entre aquel mal y mi alma. Corrí muchas horas, también caminé, aprendí a dormir en cualquier lugar, conté las estrellas, me bañe desnudo allá donde la naturaleza me brindó algún lago, los árboles me dieron sombra y a veces frutos, y los pájaros pusieron música a mi aventura. Pasó mucho tiempo en este transitar, tanto que dejé de ser un niño grande y me convertí en el hombre que soy. Cuando llegué a aquel lugar enseguida supe que había llegado a mi nueva casa. Por entonces mis zapatillas habían sido testigo de una larga carrera en la que no había habido ni competencia ni prisa, tan sólo un camino incierto hacía la vida. 

Encontré a aquel muchacho escualido, de aspecto descuidado, pero de rostro afable allí sentado, en el camino que bordean los cerros desde donde se divisa el valle; precisamente contemplaba el paisaje que se abría ante sus ojos. Le saludé y no me resistí a la tentación de preguntarle hacia donde se dirigía. Me dijo con voz serena que a ningún sitio, que este era el final de su trayecto.

Ya hace bastantes años de aquello..., ¡cómo pasa el tiempo!. ¡Umm! desde aqui huelo a guiso, viene de la cocina, donde está mi mujer..., eso es, ¡umm!, es potaje montañés, ¡ideal para este tiempo!. Me asomo por la ventana y veo todo nevado. Ahí está mi vecino y a sus dos hijos, que se tiran bolas de nieve; se les ve felices, ¡creo que son felices!. ¡Ah! parece ser que suena el toque de queda y la mujer les llama a comer. Echan una carrera a ver quién llega el último y entran como alma que lleva al diablo por la puerta de atrás del porche; supongo que se cobijarán al calor de un buen plato caliente, como el nuestro. En el alfeizar de la ventana veo cuatro pares de zapatillas, cada uno de una talla distinta: las más grandes están acostumbradas a hacer muchos kilómetros, hay unas color,fucsia para la mamá, que de vez en cuando acompaña a su marido a corretear por el campo, y luego están los dos pares de los peques, que se están aficionando también. Viendo esta escena y conociendo su historia no puedo evitar pensar que fue largo su camino hasta llegar hasta aquí pero que ciertamente encontró aquello que había pérdido.

Desde lo alto de los cerros, en una piedra desde la cual se divisa todo el valle hay una señora de piel de color de leche y ojos raros. Se pone la mano en la frente para divisar bien el pueblo. Esboza una sonrisa, se levanta y se va satisfecha..., hay almas que son tan libres que hay que dejar que decidan por sí mismas.









AND THE WINNER IS...

LAS NEW BALANCE 890 V2


Esto es lo que dicen de ellas:

La renovación de la que fuera mejor zapatilla debutante del año 2011 ya se ha empezado a ver en las tiendas.
La New Balance 890 V2 sigue siendo una zapatilla espectacular, de chasis neutro y aún más ligera que su predecesora que se centra en poder dar servicio a un amplio abanico de corredores.
Sigue incorporando la mediasuela de Revlite, que ya en la primera versión de la 890 supuso una pequeña revolución, con capacidad de amortiguación por un tubo a pesar de su ligereza. Su perfil sigue permitiendo dar servicio a usuarios un poco talonadores y a los que no lo son tanto en el aterrizaje.
En resumen, una zapatilla flexible, amortiguada y ligera que cuenta con todo el I+D de la marca inglesa. Ideal para varios ‘usuarios tipo’: Corredores de menos de 60 kg que busquen una zapatilla para todo, corredores de entre 60 y 75 kg que busquen una zapatilla ligerita para todo tipo de distancias en competición, incluída maratón. Corredores de más peso que las dejen como opción en carreras populares de 5K y 10K.

Así que quedo a la espera de recibirlas y probablemente corra con ellas la Media de Albacete, o bien corro con las Mizuno Wave Precision.

NECESITO UNAS ZAPATILLAS PARA LA MARATÓN

Tengo un dilema. Las NB 880 están cumpliendo bien su función, sobre todo en las tiradas largas, pero ya tiene casi 800 kms y no estarán, obviamente, para la maratón. Las Mizuno Wave Precision 12 me van bien, sobre todo para las series, cada vez estoy más cómodo con ellas, pero no las veo para una maratón: demasiado orgánicas, me siento poco protegido, y no voy a volar en la maratón como para buscar una zapatilla rápida. Por tanto vuelvo a estar perdido tras la búsqueda de un buen par de zapatillas para la ocasión. Buscando buscando he encontrado una buen blog donde un compañero escribe un artículo fabuloso al respecto: http://rendirse-jamas.blogspot.com.es/2012/04/especial-zapatillas-para-maraton.html

Yo creo que tengo el problema siguiente:
Problema:
“Soy rápido, quiero ir protegido pero sentir cada impulsión”
Solución:
Si te gusta ir protegido pero con la sensación de llevar dinamita para cuando la necesites sin duda tus tres mejores aliadas son la NB 890, las Adidas Adizero Aegis y las Boston de nuevo cuño. Son mixtas pero si se les pide guerra la dan.

Bueno pues me lo voy a pensar...

PLAN REALIZADO DURANTE LA SEMANA Y ACUMULADO

Semana menos complicada que la anterior, en la que de nuevo ha habido ausencia de molestias y eso es de agradecer. Tan sólo quedan dos semanas duras, la décima y la undécima. En la duodécima, nada más comenzar, tengo la Media de Albacete y después unos días de menor carga, la siguiente, la décimotercera comenzará con el test de los 2*6000 del domingo 20 de marzo y a partir de ahí todo será más relajado, salvo un día en el que tengo 5*1000, concretamente el lunes 27 de marzo. Después de eso mucho trote suave incluyendo descanso, para llegar descansado a la Maratón del 2 de junio.

Este ha sido el plan hecho:





Destacar como mal día el de los 6*1000 que finalmente fueron 3*1000. Las otras cuatro sesiones han sido bastante positivas y me he llevado buenas sensaciones. Hoy toca descanso y mañana a por la penúltima tirada larga, larga.

Esta semana he cuadrado los 70 kms, menos que la semana anterior, pero satisfecho por el acumulado