RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

sábado, 5 de julio de 2014

MIÉRCOLES 2: SESIÓN DE CUESTAS TOTAL 1 HORA

Agarré el circuito que rodea los Cerros de la Aguzadera para regresar por la vía de servicio, subir por el carreterín al Cerro del Ángel, coger un camino empinado hasta arriba y bajar por otro camino hasta el pie. llegado allí, dí media vuelta y volví a subir por el camino, hecho que repetí otra vez. De ahí regresé a casa, tras completar una hora de sesión en la que había metido unos 15 minutos de cuesta con bastante pendiente

MARTES 1: LLEGA AGOSTO Y CORRIENDO CON MERCHE

El martes fuimos al parque a hacer un poco de fartlek entre los árboles, salpicado de subida de gradas, cambios de ritmo y subida de bancos. Merche estaba regular, cansada y con dolor de rodillas, así que el ritmo fue lento, pero pudimos realizar un total de 6 series que vinieron bien. De ahí a casa descalentando. Me preocupa su dolor de rodillas

LUNES 30: EL INTERVAL QUE SIEMPRE CUESTA

Si estuviese preparando una maratón vería con mejores ojos las sesiones de interval en las que uno se deja la piel por los caminos en sesiones que sobrepasan los 70 minutos. pero lo que realmente cuesta es afrontar un entreno de este tipo cuando lo que te estás preparando es una prueba de ultrafondo. He optado por realizar este tipo de sesiones con la teoría de que este topo de sesión de calidad me vendrá bien para afrontar el reto, espero no equivocarme. Así que tras salir del trabajo y con un calor horrible, me fui por el camino que lleva a San Carlos del Valle, y a partir del minuto 25 comencé a realizar cambios de 4 minutos con intervalos más suaves de 3 minutos. Aunque el comienzo costó un poco, comencé a sentirme bien y fui avanzando en la sesión con bastante satisfacción. Sin embargo, ya en los últimos cambios, fueron un total de siete, el isquio de la pierna derecha comenzó a cargarse un poco, nada importante, porque es una sensación que tengo controlada. Esto no me impidió bajar el ritmo del entreno, pero si me impidió disfrutar un poco más del mismo. Al final pude hacer los 12.500 metros previstos en 1 hora y 4 minutos, lo cual está bastante bien teniendo en cuenta que el calentamiento había sido a ritmo suave.


DOMINGO 29: CORRO DE NUEVO EN LINARES

Amanecí bastante bien de piernas, y eso quería decir que lo del día anterior me había sentado bien. No me cabía más remedio que correr en Linares y después de comer, lo cual en el momento del año en el que nos encontramos supone "calor", porque el pueblo de mi mujer suele ser una sartén. Tras comer me tuve que echar una siesta, y al despertar me costó ponerme las zapatillas y cumplir con mi obligación, pero finalmente lo hice. Las primeras zancadas fueron algo desagradables, por el calor, por la carga que notaba en las piernas y porque me sentía algo pesado de la comida, pero poco a poco fue entrando en faena y pude dar una vuelta a un circuito de casi 11 kilómetros que se hizo algo duro por las condiciones de temperatura. Cuando llegué a la altura del adosado de mis suegros continué corriendo por la avenida con el fin de completar los 13 kilómetros planificados, y finalmente me salieron 13.200 metros.
Ya de vuelta a casa me sentía bastante satisfecho por como se había desarrollado el fin de semana.


SÁBADO 28: SESIÓN NOCTURNA: LAS 2 LEGUAS Y MEDIA

El sábado era el último día "de solteros" para Merche y para mi, ya que al día siguiente íbamos a recoger a los niños a Linares. Celebramos esta semana tranquila corriendo con los amigos del Extenuación Valdepeñas, las 2 leguas y media nocturnas y no competitivas que año tras año tenemos la buena costumbre de realizar.

En esta ocasión se había cambiado el recorrido, que ya no salía de la Bodega Megía hacia el Paraje del Peral y vuelta, sino que salíamos desde el Polígono Entrecaminos, concretamente desde la nave que Sumac tiene, donde se había instalado el puesto organizativo. Ante nosotros un pequeño reto: "la cuesta de la culebra", la subida a unos cerrillo de unos 3 kilómetros, con pendientes en algunos tramos bastante exigentes. He aquí una foto muy bonita desde el camino hacia Valdepeñas, hecha por el fotógrafo contratado para la ocasión.




Tras estar de charleta con la gente, algo que no puede faltar en esta cita anual, el "presi" dio las oportunas explicaciones y sin más dilacion, a eso de las 10:15 salimos sin necesidad de oir disparo alguno, la ocasión no requería de tanta formalidad:


Pronto el fotógrafo captó a los primeros corredores en el punto donde tenía instalado su chiringuito:



El efecto óptico del reflejo de los frontales dejó alguna foto curiosa:


Y tuvimos la mala suerte de no ser inmortilizados del todo en este punto de paso, aunque Merche salió en la foto de abajo, al menos una parte de ella.



En cuanto a la carrera, buenas sensaciones, quizá ayudados por el fresquito de la brisa que corría. Las cuestas no fueron un gran obstáculo para mi mujer, que por fin pudo disfrutar de su estado de forma y no quedar rezagada a las primeras de cambio. Más al contrario, nos pusimos con las primeras mujeres del club y nos lo tomamos como un entreno en serio. Hay que decir que se trataba de una actividad lúdica y no hacía falta correr enteras las 2 leguas y media, por lo que hubo mucha gente que dio media vuelta bastante antes del punto de retorno, donde se había instalado el avituallamiento. Cuando llegamos a este punto, justo en la mitad del entreno, sabíamos que la vuelta sería mejor, casi toda cuesta abajo, y no nos entretuvimos mucho, tomando por referencia a dos extenuadas que llevaban buen ritmo y que pese a los intentos de Mercedes, no hubo forma de cazar. Aún así, el ritmo en la bajada fue muy muy bueno, en muchas ocasiones por debajo de 5´el kilómetro y en un abrir y cerrar de ojos nos vimos en la vía de servicio a un kilómetro y medio del punto de la organización. Nos quedamos a unos metros de cazar a la pareja de corredoras y a otro grupo de runners, pero con el fin de hacer la sesión completa no paramos en Sumac, como si hizo mucha gente, sino que decidimos realizar la vuelta a la manzana, de casi 1500 metros que nos permitiría completar los 12.500 metros. Esta vuelta fue lo más duro de la sesión para Merche, pero se portó como una campeona al realizar la distancia en 1 hora y 12 minutos, pero ojo, la ida en 39 minutos y la vuelta en tan sólo 33, lo que nos daba una media en la segunda parte de 5´05´´ el kilómetro, ayudados eso sí, por la pendiente negativa.

Y tras esto vino lo mejor, la cena que nos metimos:


Mi hermana Mari Carmen también corrió, está hecha una campeona y en cuanto se recupere totalmente del hombro volverá a tope a las carreras.









Para mi fue un entreno bastante bueno que vino a completar la tirada hecha durante la mañana, con lo que había conseguido realizar casi 36 kilómetros en un día, perfectos para mi inicio de planificación.



SÁBADO 28: SESIÓN MATUTINA INAUGURAMOS PLAN

El sábado se presentaba duro porque tocaba doblaje obligado. Nos habíamos inscrito a las 2 leguas y media que organiza el Club Extenuación todos los años y que se realiza todos los años una noche de junio. Como no me cuadraban los kilómetros por escasos, planifiqué la realización de casi 23 kilómetros. Me fui al Paraje de las Aguas con mi mochila de hidratación, la cual pronto comprobé que pedía nuevamente agua. Cambié la bolsa en dicho paraje, pero lejos de agobiarme por el accidente, pensé que no habría demasiado problema porque había dos puntos en el recorrido donde recargar la mochila. El ritmo no era muy muy vivo pero sí lo suficientemente alegre como para huir de ritmos ultras que no quiero desarrollar ahora. Hacía bastante calor por lo que el agua me sirvió más para refrescarme la cara, los brazos y el torso que para otra cosa. Se hizo algo pesado el Camino Carretas, el cual cogí desde el Paraje del Peral hasta su finalización en la Gasolinera Shell del punto kilométrico 191 de la AIV. Cuando llegué a este punto tuve que vaciar nuevamente la bolsa, ya que el líquido estaba ya caliente, y además toda la tela iba chorreando debido a lo ya comentado. Me quedaban algo menos de 9 kilómetros y llevaba un ritmo cercano a 5´45´´, que el que me propuesto marcar en las tiradas largas, al menos en estas primeras semanas. Llegué sin mayores problemas a casa, sin más contratiempo que el calor que hacía a eso de las 13:30, y lo único preocupante fue un reflujo digestivo que me subió un par de kilómetros antes de llegar a mi destino. No había comido nada durante el entreno, y apenas había bebido agua, pero no llevaba sed, así que no sé como demonios pude crearme problemas digestivos. Ya en casa mi mujer me dijo que quizá el problema había sido llevar el estómago vacío durante más de 2 horas de esfuerzo, porque el desayuno había sido ligero.

Me salieron algo menos de 23 kilómetros que fueron dados por buenos.

VIERNES 27 Y FIN DEL INPAS. AHORA COMIENZA UN NUEVO PLAN

Se van los días, se van las semanas, y los meses, por desgracia también los años y con todo este proceso nosotros nos marchitamos. Ante la decadencia tenemos varias alternativas y yo he elegido la que más vivo me hace sentir: sistema reto-esfuerzo-emoción. Sin reto cuesta esforzarse porque no acabas de encontrarle sentido a eso de calzarte todos los días las zapatillas y dejarte la piel a cada intento, y sin esfuerzo no hay tanta emoción. Ponemos la carne en el asador marcando en el calendario el día D hasta que este llega y esa mañana todo es emocionante, incluso cuando las cosas salen mal.

Pues bien, todo esto es para comentar que el viernes me permití el lujo de descansar nuevamente, e irme con mi mujer a tomarme unos vinos. No en vano terminaba mi descanso activo de tres semanas, en el cual he hecho unos 200 kilómetros, osea, que de descanso ha tenido poco. Por la noche elaboré mi plan, ese que me marcará la pauta del esfuerzo diario, y todo para afrontar el reto: de nuevo la Madrid-Segovia, para mi un desafío con mayúsculas sobre todo si tenemos en cuenta el fiasco del año pasado. Como la afronta es de gran tamaño, el esfuerzo deberá ser proporcional a aquélla y por ello la planificación es sobre el papel sin duda la más complicada de todas cuanto he elaborado en estos tres años y medio que llevo corriendo. Básicamente está compuesta de una macrotirada los sábados, una tirada media los domingos, sesión de calidad en forma de interval los lunes, trabajo de fuerza los martes (con cuestas, gomas o gradas), entreno suave los miércoles con tirada media y ejercicios de carrera y tirada media con series en forma de interval los jueves (a poder ser en pista y en forma de 300 metros y 400 metros). Los viernes me he propuesto descansar siempre, y esto resulta difícil cuando pretendes que la media semanal supere los 100 kilómetros a lo largo de todo el plan. La clave para conseguir esto es la acumulación de kilómetros los sábados y domingos, días en los que tengo más tiempo. Si logro cumplir el mismo, habré corrido entre el 28 de junio y el 20 de septiembre un total de 1.226 kilómetros, para 12 semanas, a casi 101 kilómetros semanales, con una semana pico, la octava, de 115 kilómetros, y tan sólo 5 semanas por debajo del centenar de kilómetros.

Como decía, un plan ambicioso, difícil de respetar, pero al menos a día de hoy puedo decir que he cumplido a rajatabla con la primera semana y la tirada larga de hoy también ha salido muy bien.

Ya miro al 20 de septiembre como fecha marcada en rojo. Espero no fastidiarla nuevamente.