RELATOS

Una vez iniciado el movimiento supe que no habría marcha atrás, sería difícil regresar a aquello que fui. Hoy soy otro ser: curtido, compañero del esfuerzo, amante de mis kilómetros. Sólo el fin de mis días debería obligarme a parar: ese es mi pequeño sueño.

sábado, 17 de noviembre de 2012

RESUMEN DEL PLAN ESPECÍFICO DE 14 SEMANAS PARA LA MARATÓN DE VALENCIA


Más de 1250 kilómetros después, me halló aqui resumiendo este plan. Quizá no sea el mejor, ni el más profesional, pero es el que he confeccionado para mi; para ello he recogido opiniones, experiencias, intuiciones y probaturas, y puedo decir que me ha servido para experimentar mejoras y para no lesionarme. El domingo se verá si me ha servido para mejorar la marca de Estocolmo.

Os dejo el link para que lo descarguéis en el blog, al lado de la calculadora y os pego la tabla:




DECIMOCUARTA SEMANA DEL PLAN ESPECÍFICO PARA LA MARATÓN DE VALENCIA

La semana de la relajación comenzó con exigencias el sábado. Tocaba 20 kilómetros y decidí darle caña al cuerpo. Comencé a 5´pero pronto me ví rodando a 4´15´´ y mantuve la intensidad hasta el 14. Una vez llegado a ese punto bajé el pistón, pero me quedó la satisfacción de haber hecho una tirada intensa. El domingo tocó bregar contra el viento y el agua e hice otro entreno intenso, sobre todo a la vuelta, con el viento a favor, saliéndome 12 kilómetros bien empleados. Sin embargo ya estaba todo hecho, de forma que el lunes hice 45´suaves, el marte decidí tratar de memorizar el ritmo de la maratón haciendo casi media hora de calentamiento y luego 10 series de 300 a 4´10´´; el miércoles descansé, el jueves tocaron otros 40´suaves y hoy viernes, finalmente, cierro la semana con 30´ para que no se desactiven las piernas.

Y esto se terminó. Semana en la que había poco que ganar y mucho que perder si no se tomaba con la suficiente calma. He tratado de no pensar demasiado en sensaciones musculares para que no me invadiera el sentimiento hipocandriaco de que me llegan molestias que me pueden impedir rendir. Así que llego al final sin problemas físicos y creo que en un muy buen momento. Ahora hay que ponerse a jugar, todo lo anterior ha sido para vivir este momento.

Os pego el plan realizado:


VIERNES 16: 30 MINUTILLOS SUAVES. LO ÚLTIMO

Para finalizar la semana, y para también finalizar el plan, es más, para finalizar toda la preparación que ha mediado entre la Maratón de Estocolmo y la Maratón de Valencia del domingo, había que salir a rodar media hora, tan sólo 30 minutos; poca cosa después de tantos días de esfuerzo y dedicación. Así que lo hice, simplemente me puse el pantalón corto, y sin foquillo me fui por un camino oscuro hacia el final del carril bici de la Carretera del Peral. No tenía miedo al terreno porque casi me lo conozco de memoria, así que no necesité luz. Se me pasó rápido porque fui reflexionando sobre todo el terreno andado y sobre el cúlmen del domingo. Creo que esta noche me he ganado dormir con la satisfacción de que prácticamente he hecho lo que podía hacer habida cuenta de que soy un runner popular, con una familia y un trabajo, y poco tiempo en definitiva. El domingo pasará lo que tenga que pasar, pero yo ya he hecho el camino, ahora sólo debería quedar recoger mi premio que es la maratón.

viernes, 16 de noviembre de 2012

VIERNES 16: HACIENDO LAS MALETAS


Acabo de llegar del trabajo y estoy esperando a mi mujer a que llegue para que se quede con los niños y poder ir a hacer unos 30´suaves. Me pondré el MP3 e iré con música para relajarme aún más. Tras la cena nos tocará preparar toda la maleta. A tener en cuenta:
  1. No se me puede olvidar las tiritas, la vaselina y el Radio Salil.
  2. Tengo que echar ropa de invierno para correr por si las moscas. El tiempo da lluvia y bastante viento y nunca se sabe.
  3. La equipación y las zapatillas, por supuesto.
  4. El IPAD para poder enviar información desde allí. Trataré de teneros informados.
  5. El sábado por la tarde tendré que hacerme la pedicura para evitar problemas mayores con las uñas.

Trataremos de acostarnos no muy temprano y levantarnos de madrugada, a poder ser a eso de las 06:30, con el objeto de no descansar demasiado. La idea es que el sábado por la noche esté lo suficientemente cansado para no desvelarme.

La verdad es que estoy muy nervioso y tengo muchas ganas de que llegue el momento.

Os tendré informados.

JUEVES 15: 40´SUAVES PARA DESPERTAR LAS PIERNAS

Dicen que tan malo es pasarse los días previos a la maratón como no hacer nada y permitir que tu organismo se acomode. Por ello el jueves fui al parque a hacer 40 minutos muy suavitos, prácticamente a 6´el kilómetro. No se trata nada más que de mover las piernas. No tuve noticias de mi glúteo respondón y la verdad es que me encuentro bien, con ganas de que llegue ya. Hice 7 kilómetros.

MIÉRCOLES 14: ÚLTIMO DESCANSO

El miércoles hice el último descanso del plan. Fue acorde con el resto de la semana, relajadita. En cualquier caso, lo que no estoy corriendo despierto, lo estoy corriendo mientras duermo, ya que llevo un par de días haciendo maratones en mis sueños. Parece mentira pero me levanto cansado de tanto correr.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

MARTES 13: MEMORIZANDO EL RITMO DE LA MARATÓN

Martes y trece, y me jamón derecho me pinchaba. ¡Madre mía!, ¡A ver si voy a fastidiar ahora todo el trabajo realizado hecho durante tantas semanas!. Pero ya decía antes, que tiene que dolorme mucho para meterme verdaderamente el miedo en el cuerpo. Ese dolorcillo ya lo he sentido en otras ocasiones, y es que a veces, si no estiramos, ocurre que nuestro cuerpo nos lo agradece con toques de atención tales como ese. Me fui nuevamente al parque sin forzar nada y con esa ligera molestia, dí 4 vueltas asociado con un runner de los de "solera gran reserva", concretamente apodado "el haro" y que anda en las lides de los 101 kilómetros de Ronda y eventos similares. Obviamente el calentamiento se pasó rápido mientras charlábamos y justo a los 27´paré dispuesto a realizar 10 seriecillas de 300 metros a ritmo de maratón. La idea era ir a 4´15´´, lo que aproximadamente suponen hacer 1´16´´-1´17´´ el 300. Me puse con la faena, y del glúteo ni noticias. Me fueron saliendo a 1´12´´ y sin forzar en absoluto, siempre concentrado en recordar la cadencia. Iba recuperando aproximadamente 1 minuto, pero no se trataba de trabajar nada más que el ritmo, por lo que la recuperación no era en realidad más que una fase sin importancia. Tras terminar la décima me fui descalentando a casa con la idea fija de que estaba terminando el trabajo que comencé hace ya un montón de meses.